Compacto, seguro en la entrega del balón y útil por las bandas

Análisis. El equipo que dirige Juan Manuel Lillo sigue engranando hacia lo que quiere el director técnico español, aunque le ha costado en algunos partidos, el proceso a plasmar la idea de juego va por buen camino, lento pero seguro. En el partido contra el DIM se pudo ver un equipo compacto, seguro para entregar el balón y eficiente por los costados.

Compacto, seguro en la entrega del balón y útil por las bandas
Atlético Nacional finalizó la Liga Águila con 38 puntos. Foto: Diario AS Colombia

Ayer, en partido válido por la última fecha, Atlético Nacional igualó sin goles ante el Deportivo Independiente Medellín, resultado con el que dejó eliminado a su eterno rival de patio, y de paso confirmó su presencia en los cuartos de final de la Liga Águila 2017-II, como cabeza de serie en los enfrentamientos.

El árbitro Jhon Alexander Hinestroza, oriundo del Chocó, dio la orden para comenzar el clásico paisa 296, y desde el primer minuto se vio lo que quería hacer el cuerpo técnico ‘verdolaga’, que apeló a tener un equipo compacto en la cancha, con seguridad en el momento de entregar el balón y aprovechando siempre los costados, en unos momentos con Daniel Bocanegra por el derecho, y por el izquierdo con Diego Arias o Andrés Rentería, aunque por momentos llegaron por ambos costados Dayro Moreno y Luis Carlos Ruíz.

Además de lo anterior y a diferencia de otros partidos en los que el equipo quedó fraccionado en la cancha, ante el DIM pasó todo lo contrario, pues los jugadores no dejaron espacio entre líneas, lo que ayudó para recuperar el balón rápido y hacer una presión constante cuando lo perdían.

Por otra parte, cuando el equipo atacó, en la mayoría de jugadas lo hizo por los costados. Basta con revisar la mayoría de jugadas en la que los jugadores siempre recibieron el balón limpio y continuaron la jugada hacia el arco rival, teniendo en cuenta siempre la entrega del balón y la generación de espacios libres, ítem que ayudó mucho en el partido.

Ya en el momento de definir en el arco defendido por David González, los jugadores erraron en más de una ocasión, en algunas fue por virtud de la defensa contraria para defender y cerrar espacios, y en otras porque no eligieron la mejor opción para definir la jugada que se estaba creando.