Jaume Tolosa: "En carreras como Sables, sufrir se sufre mucho pero la recompensa es inmensa"

Ya sea por figuras emblemáticas como Kilian Jornet o por el reto personal que representa, la realidad es que las carreras de ultrafondo y de larga distancia se han puesto de moda en estos últimos años. Jaume Tolosa, nacido en Roda de Ter, ha corrido y sufrido en muchas distancias y terrenos distintos pero siempre ha salido victorioso. Es un referente en este deporte. Pese a que puede dar la sensación que es un temerario, controla como nadie las situaciones más difíciles. Nos explica los entresijos de algunas de sus experiencias, corriendo muchos kilómetros en paisajes únicos y con unas temperaturas cálidas llevadas al extremo.

Jaume Tolosa: "En carreras como Sables, sufrir se sufre mucho pero la recompensa es inmensa"
Jaume Tolosa corriendo en el desierto del Gobi, entre China y Mongolia

Pregunta (P): ¿En tus inicios no empezaste corriendo directamente en los desiertos. Qué es lo que hizo decantarte por estos lugares tan inhóspitos?

Respuesta (R) . Empecé a correr grande ya que venía del hockey patines. Los que corrían para mi estaban locos. Cuando los veía pasar pensaba: qué ganas de sufrir. Empecé a correr a los 32 años por una apuesta. Vi que era mi deporte y empecé con una media, después una maratón y de ahí a la montaña. Para mí fue un proceso natural ya que no podía mejorar mis tiempos y lo pasaba mejor alargando los entrenos.

P. ¿Pero que tienen los desiertos que son tu lugar predilecto?

R. Bien, predilecto no. En la selva por ejemplo he gozado mucho y he visto paisajes espectaculares. Y el año pasado tenía que hacer una carrera por el Ártico. Me encantan los desiertos pero realmente busco una mezcla entre una prueba dura, que sea épica y me haga sufrir y que me den lugares donde como turista posiblemente no podría pasar. Por eso nunca he repetido una carrera de estas más grandes.

P. ¿Cuál es la reacción de tu familia en el primer momento que les dices a dónde vas?

R. Quieras o no sufren. En la Marathon des Sables, antes de ir yo también pensaba que era la carrera más dura del mundo. Después cuando lo vives lo relativizas pero ellos no, ellos lo siguen viendo como algo muy duro. Entiendo que sufran, sobre todo por otras pruebas como la Transahariana, una carrera que por la poca infraestructura, organización y por la dureza que tiene, es una carrera con potencia peligrosa. Y la selva también.

“La cultura del esfuerzo no está demasiado bien arraigada en algunos aspectos y mucha gente quiere una cosa sin la otra” 

P. ¿Para todas aquellas personas que se hayan planteado participar en alguna carrera desértica, qué requisitos imprescindibles crees que tienen que cumplir?

R. Han de saber sufrir (lo dice con rotundidad). La cultura del esfuerzo no está demasiado bien arraigada en algunos aspectos y mucha gente quiere una cosa sin la otra. En estas carreras se sufre mucho físicamente pero es que la recompensa que sacas es inmensa. El consejo es que lo prueben.

P. ¿En un medio de comunicación catalán, en la llegada de la última etapa de la Transahariana, afirmaste que físicamente habías llegado perfecto. Como se entiende esta afirmación después de 268 kilómetros a 50º?

R. Pues no lo sé, es difícil de explicar. Si tu vas corriendo y vas bebiendo y comiendo y vas dándole gasolina al motor, llega un punto que el cuerpo corre de memoria, no cuesta. Normalmente tengo un bajón en el kilómetro 60 o 70 pero después, cuando me recupero, voy como una moto en el kilómetro 200.

P. ¿En lo que llevas de carrera deportiva, te decantarías más por la frase “corro como excusa para viajar” o “viajo como excusa para correr”?

R. Yo corro porque me apasiona, porque considero que es una terapia brutal. Cuando estoy preocupado por el trabajo o por esta pandilla de políticos ineptos o por cualquier cosa, me voy y la liberación es tal… Es una sensación que supongo que los que corren lo entienden. Cuando acabas y dices: pues mira, aquel problema que tenía ya no es tan gordo, aquella pandilla de ineptos que nos gobiernan aguantémoslos… Relativizas muchas cosas. Se puede decir que gracias al correr, además viajo. 

P. ¿Se dice que en el desierto del Gobi llueve una vez al año y en tu participación en la Gobi March llovió varias veces además de la niebla, la calor etc. Todo esto complicó en exceso la prueba?

R. Pues sí. En estas carreras hay de entrada, un trabajo de despacho, donde a partir de Google puedes ver quién corre, ver cuáles son los corredores que se tienen que tener en cuenta y también el lugar donde vas. En este caso el Gobi, donde miras qué temperaturas hay, qué terreno es y ves que llueve de promedio una vez al año. Pues a mí me llovió la cantidad de los próximos cinco años, cinco días! Cuando estuvimos en la zona de la depresión del Turpan, la segunda zona más baja del mundo, árida y seca, con un calor brutal, llovió pero no llegué a ver ni el suelo mojado. Pero claro esto hizo que la humedad fuera brutal. Creo que es de los lugares donde lo he pasado peor en el aspecto del calor.

“Si vas a la otra punta del mundo a hacer una carrera, es importante participar pero quedando tan adelante como puedas”

P. ¿Eres partidario de la frase “lo más importante es participar”?

R. Puntualicémoslo. Es muy importante participar pero si voy a una carrera es a hacerlo todo lo bien que puedo. El día que deje de ser competitivo incluso entonces iré a dar todo el que pueda. Si no por eso ya tengo los entrenamientos, que hago muchos, de larga distancia. Pero si vas a la otra punta del mundo a hacer una cursa, es importante participar pero quedando tan adelante como puedas (ríe). 

P. ¿En las carreras importantes has conseguido grandes posiciones en la clasificación individual. También en equipos, en la Jungle Marathon, cuando formando equipo con Cyrus Parvine, Albert Bosch y Xavi Marina quedasteis primeros. Erais conscientes de las posibilidades de victoria?

R. Es que no lo sé. Entre nosotros dijimos de encontrarnos un día para entrenar y cenar juntos y de ahí salió la idea de formar el equipo, sin ninguna intención previa. Además, cuando llegamos allá pensábamos que nos darían una paliza porque había un equipo de la armada inglesa, uno de bomberos del Reino Unido, fuertes, que pensábamos que se cargarían la selva. Y los arrasamos. Xavi y yo 2º, Cyrus 5º y Albert 6.º

P. ¿Hasta qué punto las medidas de seguridad y protección en la Jungle Marathon eran suficientes?

R. (Resopla). Esto es un tema que merecería un largo debate. Es una carrera en la cual no recomendaría ir a ningún amigo mío, ahora que la he hecho. Es muy guapa pero que haya un problema grave es cuestión de tiempo. No porque esté mal organizada sino porque es muy difícil de gestionar. Si te pasa algo grave ahí en medio, no te evacuan vivo.

            

P. ¿De las cuatro carreras que conforman el proyecto de los 4 desiertos, tienes una en el bolsillo (Gobi March). Te has planteado seriamente completar las que te faltan?

R. Este año tenía que hacer el Atacama Crossing, y tenía que ir con en Xavi Marina, que él sí que ha ido, pero claro, la rodilla me ha dejado K.O. Pero el proyecto no, no me convence. La cursa de la Antártida no me convence. Es carísima, unos 10.000 € creo que vale, sólo la inscripción. Y la cursa consiste en bajar del barco que te deja en una isla por la mañana, hacer los kilómetros de la etapa en un circuito marcado de uno o dos kilómetros, ir dando vueltas y a medida que vas acabando te vuelven al barco, duermes y el día siguiente el mismo. Siempre recalco en las charlas que, para mí, hay dos tipos de ultrafondo: el mentalmente sano y el insano. Y estas no pueden ser buenas para la mente.

P. ¿Ahora en este 2012 estas lesionado pero y en 2013 qué?

R. Me lesioné tres semanas antes de ir al Gobi y tenía la carrera, el vuelo pagado, todo a punto y decidí hacerla a sabiendas del riesgo. Cuando volví me hice una resonancia magnética y el traumatólogo me dijo que me olvidara de correr. Después fui a uno de los mejores traumatólogos que hay en este país y me dijo lo mismo. Y un tercero igual. Tengo claro que nadie decidirá por mí, al menos no sin intentarlo. Y hurgando he visto que en la Teknon hacen un programa de regeneración de células. Y me han introducido en un programa de regeneración del cartílago. Si funciona será increíble. Y funcionará. Porque ellos están convencidos y yo también. Y cuando me cure la rodilla la haré gorda. 

P. ¿Una persona que haya hecho la Núria-Queralt (92 km, 12.000 metros de desnivel acumulado) o varias Matagalls-Montserrat o alguna de las versiones pequeñas de la UTMB (Ultra-Trail du Mont-Blanc), está preparado, sobre todo físicamente, para hacer alguna de las carreras que has hecho?

R. Y tanto, físicamente sí. El que haya hecho la Núria-Queralt puede hacer la Marathon des Sables! Segurísimo. Y probablemente mejor clasificado de lo que se piensa. Porque el día que vaya lo verá. Es una carrera muy asequible. Te dan muchas horas, está muy controlado, hay mucha seguridad... Esta cursa la puede hacer todo el mundo, con un mínimo de entrenamiento. 

“La Costa Brava Xtrem Running es una carrera espectacular, no sé si valoramos lo que tenemos aquí”

P. ¿Sufres más como corredor de ultrafondo o como empresario?

R. Son diferentes sufrimientos. Pero actualmente las empresas están sufriendo, estamos sufriendo mucho. Yo soy muy optimista y siempre veo el vaso medio lleno y mi empresa, que está en crisis desde el 2008 como todo el país, ha aguantado y si lo hemos hecho hasta el 2012 porque no lo podemos hacer hasta el 2015 y el 2020.

P. ¿Estáis promocionando, algunos de los miembros del equipo de la Jungle, la carrera Costa Brava Xtrem Running. Qué tiene esta carrera de especial?

R. El organizador es Xavi Marina y hacemos lo posible para promocionarla, sí. Yo la corrí el primer año, cuando todavía no se conocía, y la 3ª edición y es una carrera espectacular. Hoy en día no lo sé si valoramos lo que tenemos aquí. Está muy bien organizada. Yo conocía la Costa Brava o eso pensaba y, después de hacerla, puedo decir que no la conocía. Hay unos paisajes y unos rincones increíbles. Como carrera de etapas está muy bien. Las distancias son asequibles, no hay autosuficiencia y no tienes que acabar durmiendo en una haima sino en un hotel de 4 estrellas. Si pagas la inscripción anticipadamente, por 300 € aproximadamente tienes dos noches de hotel con bufete libre, con todos los avituallamientos, los desplazamientos... Para mí es un regalo.