Lysenko pierde su oro olímpico por dopaje

La lanzadora rusa de martillo fue descalificada por el Comité Olímpico Internacional al haber dado positivo por turinabol. La polaca Anita Wlodarczyck pasará a ser campeona si se confirma la noticia.

Lysenko pierde su oro olímpico por dopaje
Tatiana Lysenko en competición. Foto: zimbio

Una nueva noticia negativa para el deporte y para el olimpismo,  y de nuevo llega del atletismo y de Rusia. Como si fuera un mantra ya asentado en el imaginario colectivo, el dopaje sacude al deporte milenario y a una de las naciones que más esfuerzo (y también trampas por lo que parece) ha invertido. Rusia se sonroja una vez más al conocer el positivo por dopaje de una campeona olímpica.

Esta vez lo protagonizó Tatiana Lysenko, ganadora del oro olímpico en los Juegos de Londres 2012. La doble campeona del mundo, dio positivo por un esteroide muy empleado por los deportistas rusos, como es el turinabol. En su momento no pudo ser detectado al no gozar de las innovaciones tecnológicas necesarias, pero el COI decidió analizar de nuevo más de 1.200 muestras tomadas tanto en Pekín 2008 como en Londres 2012. De ahí derivan las sorpresas desagradables que sacuden el deporte en los últimos tiempos.

Se hallaron 60 nuevos casos de dopajo en el reanálisis de antiguas muestras

Como consecuencia de estos análisis de muestras antiguas, se han detectado la friolera de 60 nuevos casos positivos lo que da una idea de la sofisticación de estos sistemas de dopaje y la existencia de todo un organigrama dedicado a la mentira. Debido a esta noticia, será la polaca Anita Wlodarczyk la nueva campeona olímpica en Londres 2012, mientras que la plata recaerá en la alemana Betty Heidler. La que quedó cuarta fue la china Zhang Wenxiu, que vería cómo fue privada de la gloria y ahora recogería el bronce que le correspondía. 

Una vergüenza más que se suma a las muchas que vienen saltando en los últimos tiempos. La lucha contra el dopaje continúa pero las técnicas de detección parecen ir por detrás del refinamiento de los tramposos, capaces de eludir en muchas ocasiones, los controles a los que son sometidos.