La Bruixa d'Or se aferra a la Liga Endesa tras su victoria ante el UCAM Murcia
Asselin trata de evitar el avance de un jugador del UCAM Murcia durante un encuentro. (Foto: ACB.COM)

La Bruixa d'Oro firmó una épica victoria con prórroga incluida ante el UCAM Murcia, en un encuentro en el que los locales tuvieron que forzar el añadido, tras haber dominado el encuentro sin apenas contratiempos. DeVries, con 25 puntos, fue el mejor de los grana. Manresa estaba obligado a ganar tras la victoria del Cajasol ante el Lagun Aro, pues una derrota los habría condenado al descenso a Oro.

Se jugaban el ser o no ser los hombres de Ponsarnau en la Liga Endesa, pero salieron agarrotados en los primeros compases, circunstancia que aprovechó el UCAM Murcia para comenzar firmando un 0-5 de salida. Comenzaron los locales a entrar poco a poco en el encuentro gracias sobre todo a la aportación ofensiva de DeVries, que con 10 puntos contagió a sus compañeros la urgencia que recaía en la contienda ante el conjunto murciano (16-11).

Defensas a pleno rendimiento

Las defensas se fueron ajustando con el paso de los minutos y a ambos conjuntos les costaba mucho conseguir canastas fáciles. Sólo desde la línea de tiro libre conseguía el Manresa anotar, tras varios minutos en blanco. Con guarismos bajos y juego trabado en ambos aros, los locales conseguían con paciencia ir sumando puntos en su casillero. Creus con un triple cerraba un primer acto de alternativas para ambas escuadras (23-17).

Salía como un vendaval el conjunto grana firmando un 11-3 de salida, con sendos mates de Hanga y Yanev y mostrando sus credenciales al grupo murciano (34-20). Bien sea por ese arranque inicial tan notable o por la urgencia de una victoria que le permitiese seguir soñando, lo cierto es que el partido comenzaba a ponérsele muy de cara a los de Ponsarnau, que se iba por más de diez puntos mediado el segundo cuarto (40-25).

Tras unos minutos noqueado, el equipo de Óscar Quintana trataba de reaccionar, pero apenas cortaba recortar distancias ante un Manresa que no estaba dispuesto a dejarse ir en el encuentro. En un final de segundo cuarto basado en el intercambio de golpes entre ambos contendientes, al final Murcia sacaba algo de petróleo del ritmo alto de juego y se iba al descanso con una desventaja de 11 puntos, tras un triple de Jasen contestado con una canasta de 2 puntos de Arteaga.

Bajón en la capacidad anotadora

Tras el paso por vestuarios, comenzaban avisando los murcianos con un triple de Barlow, preludio de unos minutos llenos de imprecisiones por parte de ambos equipos, que se precipitaban en el juego y cometían errores tanto en defensa como en ataque. Mediado el tercer cuarto los bajos números de ambos conjuntos daban muestra de la falta de acierto por parte de Manresa y Murcia (5-6, m.25).

Tras el paso por vestuarios, los murcianos comenzaban avisando con un triple de Barlow, pero fue un espejismo ya que los locales eran capaces de contrarrestar los ataques visitantes gracias sobre todo a la renta adquirida en los anteriores cuartos. Además, una falta técnica de permitía a Aleksandrov anotar cuatro canastas consecutivas y daba alas a un equipo que necesitaba como el comer la victoria para seguir creyendo en la permanencia. Con un ataque comandado por un DeVries en estado de gracia sobre todo desde la línea de 6,75, el Manresa no podía evitar irse al último cuarto con un marcador apretado, pese a su predominante dominio hasta ese momento.

Comenzaba el último cuarto con una lucha de poder y poder con el UCAM tratando de recuperar el tiempo perdido y darle la vuelta al marcador y el Manresa aferrándose a la categoría máxima del baloncesto nacional. Con el luminoso apretándose por momentos (82-74), el Nou Congost contenía el aliento buscando no desperdiciar ni un ápice de oxígeno, necesario para poder animar hasta el final. Pero mucho más que aliento parecían necesitar los grana, que perdían enteros con el paso de los minutos en ataque.

Hanga fuerza la prórroga

Con un 0-7, motivado en gran parte por una antideportiva de Asselin, el equipo de Quintana metía el miedo en el cuerpo al Manresa (82-78). Cuatro puntos, dos canastas y el ser o no ser de los grana en la Liga Endesa. Desde la línea de tiro libre tomaban aire los locales, gracias al acierto de Arteaga y DeVries, pero una canasta de tres de Franch al borde del final del encuentro ponía en vilo el resultado (90-89). A 30 segundos pedía tiempo muerto Murcia, que intentaba obrar el milagro. Y de forma cruel le daban la vuelta al marcador en una última jugada trenzada por Ragland, que asistía para que Rodríguez anotase de 3 y silenciase el Nou Congost. Sobre la bocina anotaba Hanga de dos y con tablas en el marcador (92-92) se iban ambos rivales a la prórroga.

Ragland de héroe a verdugo

Cinco minutos tenía el Manresa para recuperar sensaciones perdidas en el transcurso del partido. Los de Ponsarnau anotaban las primeras canastas del tiempo añadido, consiguiendo un 8-0 de salida que devolvía el color a los aficionados grana y templaba los ánimos de los jugadores (100-92). Despertaba el Murcia, al que parecía que no había sentado bien la prórroga y pugnaba por volver a alcanzar a unos locales, lanzados a por el triunfo. A falta de un minuto Manresa contaba con una escueta diferencia de tres puntos (101-98). Una falta personal de Asselin a Ragland cuando iba a lanzar suponía tres puntos para el jugador del Murcia, que sólo erraba uno y comprimía aún más el marcador (101-100). El mismo Ragland cometía falta sobre Hernández tras perder la pelota y el jugador transformaba los dos y daba el triunfo a los locales.

Con este triunfo el equipo de Ponsarnau gana su primer match-ball en la Liga Endesa y continúa soñando que la permanencia es posible.

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