Lo que pudo haber sido: Portland Trail Blazers
www.espndeportes.com

Estaban llamados a ser candidatos a todo. Un equipo joven con mucha proyección y que habían elegido de manera inmejorable en al Draft. Portland Trail Blazers lo tenían todo para hacer historia y ser recordados. Sin embargo la mala suerte se cebó con una franquicia que vio como sus dos mejores jugadores se lesionaban y ponían fin a una carrera más que prometedora en la NBA.

Muchos se preguntan hasta donde podían haber llegado los Blazers y lo cierto es que nadie tiene la respuesta pero parece que la franquicia de Oregón estaba destinada a llegar muy lejos y por qué no dominar la mejor liga del mundo.

Brando Roy: el escolta de cristal

Brandon Roy fue elegido en la sexta posición del draft de 2006 por delante de jugadores como Rondo, Lowry o Millsap. Su proyección hacia presagiar un futuro brillante para unos Blazers carentes de talento.

Pronto comenzó a demostrar de lo que era capaz. En sus dos primeros partidos anoto 20 y 19 puntos antes de comenzar su pesadilla con las lesiones. Un golpe en su talón izquierdo lo dejaba 20 partidos inactivo. Pero el escolta volvió para rendir de manera magistral y ser nombrado Rookie de enero, febrero y marzo además de ser el primer jugador de los Blazers en disputar el all-star desde que lo hiciera Rasheed Wallace en el 2001. Sin ningún tipo de dudas, fue nombrado rookie del año por unanimidad (127 votos de 128) gracias a sus casi 17 puntos por partido.

Su siguiente temporada, Roy subió su rendimiento hasta los 19 puntos partidos y volvió al all-star, esta vez junto con Aldridge compañero de equipo. Además fue el máximo anotador del partido de las estrellas con 18 puntos. Solo dos años después de haber entrado en la NBA, Roy ya era considerado una estrella. Los Blazers se ponían en sus manos cada noche y el respondía de manera espectacular. Como prueba, sus 52 puntos frente a Poenix Suns o sus diez robos de balón frente a los Wizards . Roy seguía mejorando pero el cartílago de su rodilla se iba a interponer en su camino.

Después de renovar por cuatro años y asegurarse así su permanencia en Portland hasta la temporada 2013-2014, Roy comenzó a sentir molestias cada vez más fuertes en sus rodillas. Los cartílagos le había condenado desde la universidad y el escolta tuvo que ausentarse cada vez más y más partidos. Sus números bajaron ostensiblemente y el mismo jugador que había sido la estrella del All-star salía ahora desde el banquillo para promediar 12 puntos por encuentro. Pese a que todo el mundo le esperaba para el comienzo de la temporada 2011-2012, Roy anunciaba días antes del arranque que se retiraba debido a que no tenía cartílago en sus rodillas. Portland utilizo entonces la amnistía para poder ganar margen salarial y así poderse reforzar.

Sin duda fue un duro golpe para una franquicia muy castigada con las lesiones y que tenían todas las esperanzas puestas en el escolta de aun 28 años. Una temporada después, Roy anuncio su intención de volver a las cancha, Pero las lesiones de nuevo se cebaban con él y era cortado por Minnesota Timberwolves.

Greg Oden: el pívot que pudo dominar

Un año después de la elección de Roy, Portland elegía a Greg Oden en la primera ronda del draft. Era un pívot imponente (213 centímetros) que podía dominar el juego interior de la NBA los próximos diez años. Venia de promediar 15 puntos y nueve rebotes por encuentro y en la universidad nadie le podía hacer sombra.

Tras firmar por dos años garantizados, sufriría su primera lesión ese mismo verano. Una micro fractura en su rodilla derecha lo dejaría fuera de las pistas durante toda esa temporada. La siguiente temporada comenzaba sin ningún sobresalto pero con problemas físicos para el pívot de Ohio que llegaba a la pretemporada con 20 kilos de más. Aun así, Oden estableció su récord anotador con 24 puntos antes de volverse a lesionar y perderse más de un mes de competición tras un choque fortuito en el encuentro que disputó su equipo frente a Golden State Warriors. Tiempo después igualó su récord de rebotes con 20 pero de nuevo tendría que pasar por el quirófano, esta vez por su rodilla izquierda que le haría perderse el resto de la temporada.

Lejos de recuperarse, el calvario del jugador seguiría la siguiente temporada que sufría otra micro rotura, la tercera de la temporada que le impidió jugar más ese año.

Portland siguió confiando en un pívot que parecía no levantar cabeza. Lejos de cortarle siguieron esperando una recuperación que no llegaría nunca. Para el año 2012 Oden se sometió a una artroscopia en su rodilla izquierda y en la operación se descubrió que el daño en el cartílago era mayor del que parecía en un principio, por lo que ese mismo mes, los Blazers cortaban a Oden para conseguir margen y poder asi reforzar el equipo.

Una temporada más tarde el pívot intento volver a las canchas con Miami Heat pero su rendimiento siguió sin ser bueno. Sus promedios en total (ocho puntos y seis rebotes por partido) quedaban muy lejos de lo que se esperaba de un pívot que pudo ser uno de los más dominantes de la época moderna en la NBA.

Brandon Roy y Greg Oden, dos carreras similares que se vieron truncadas por unas lesiones que condenaron el futuro de una franquicia que quería aspirar a todo. Pero si hubo algo “positivo” en las lesiones de Roy y Oden fue la aparición de hombres como LaMarcus Aldridge o Wesley Mathews que con las lesiones de ambos jugadores dieron un paso adelante y asumieron el liderazgo del equipo. Eso sí, sin dejar de lado la elección de Lillard en el draft de 2011.

Aldridge fue elegido en la posición dos del draft de 2006 y traspasado a Portland Trail Blazers esa misma noche. Desde su primera temporada, sus números han ido mejorando y en la actualidad se encuentra entre los mejores ala-pívots de la liga. Su lanzamiento de media y larga distancia ha mejorada de manera exponencial cada temporada y sus variantes ofensivas le permiten ser muy peligroso desde casi cualquier posición. Además su físico ha madurado y es capaz de defender a los jugadores más talentosos pero también a los más potentes siendo uno de los jugadores más completos de la liga.

Por otro lado, Wesley Matthews es el ejemplo de acierto desde las oficinas de los Blazers. Tras no ser elegido en el draft, fue invitado a las ligas de verano y finalmente fichado por Uta Jazz. Después de una temporada jugando para la franquicia de Salt Lake City, Matthews firmó por Portland donde se ha convertido en un jugador fundamental que aporta 16 puntos por encuentro y que tiene un gran acierto desde la larga distancia.

Pero el potencial de la franquicia no se queda ahí. Portland tiene el futuro asegurado gracias a su gran elección del draft de 2012: Damian Lillard.

Futuro asegurado: Damian Lillard

El genial base fue elegido en la sexta posición del draft por detrás de algunos jóvenes que todavía no han terminado de encajar en la NBA como Thomas Robinson o Michael Robinson y desde los inicios mostro que ha llegado a la NBA para ser uno de los mejores. En su primera temporada se convirtió en el tercer rookie tras Oscar Roberson y Allen Iverson en conseguir 1500 puntos y 500 asistencias en su temporada de debut. Además solo hace unos meses consiguió llegar a los 3000 puntos en 150 partidos. Un hito solo conseguido por jugadores de la talla de Wade, Durant o James.

Por lo tanto estamos hablando de una franquicia con muchos mimbres para ser importante en el futuro pero que podría haber conseguido grandes éxitos en el pasado. Si las lesiones les hubieran respetado, el quinteto titular, podría estar formado por: Lillard, Roy Batum, Aldridge y Oden. Pero no solo el quinteto seria verdaderamente temible. En el banquillo estarían Wesley Matthews y jugadores como, Robin López o McCollum un joven que cada vez aporta más desde el banquillo. Además desde las oficinas se ha esperado pacientemente a Meyers Leonard, un jugador que llegó algo verde y que se dedicó a mejorar su físico y su lanzamiento para ser un buen revulsivo desde el banquillo.

Un quinteto formado por Lillard, Roy, Batum, Aldridge y Oden podría haber hecho historia

Nadie puede predecir hasta dónde podrían haber llegado los Blazers de no haber sido castigados por las lesiones. Lo que está claro es que un quinteto formado por Lillard, Roy, Batum, Aldridge y Oden podría haber hecho historia tanto por juventud como por potencial y por futuro. Pese a todo, desde las oficinas de los de Oregón se ha conseguido formar un equipo de garantías que tiene plena confianza y que puede aspirar a todo esta temporada si todos aportan. Con un récord actual de 22-7 los Blazers están dominando su conferencia y son una de las mejores franquicias en la actualidad. Solo el tiempo y el rendimiento de los jugadores dirán hasta dónde puede llegar un equipo diseñado para triunfar.

VAVEL Logo