Triple-doble de John Wall y victoria contra los Pelicans
John Wall entrando a canasta en el partido de anoche. (FOTO: nba.com)

No pudo repetir Anthony Davis su espectacular partido ante los Detroit Pistons. Quizá sea por qué no esperaba volver a hacer algo así o por qué los Wizards centraron más su defensa en él, pero La Ceja estuvo menos incisivo en ataque, tirando tan solo nueve tiros y encestando tres de ellos. Esto fue algo que afectó a todo el quinteto inicial de los Pelicans: ninguno llegó a superar la barrera de los 10 puntos. Jrue Holiday tuvo que ejercer de general en el parqué para tratar de igualar a unos Wizards que fueron por encima gran parte del encuentro. Fue clave la aportación de John Wall. A pesar de su escaso acierto en tiros de campo, Wall fue resolutivo en tiros de tres, donde obtuvo un decente 50% de acierto y fue contundente tanto en rebotes como en asistencias, lo que le permitió alcanzar el triple-doble. Marçin Gortat fue el segundo de abordo, y su aportación también fue de importancia (21 puntos y 11 rebotes).

Primer y segundo cuarto marcados por la igualdad

El primer cuarto cayó del lado de los locales, con un activo juego de pases ejecutado por John Wall. Garrett Temple fue uno de los hombres de confianza de Randy Wittman, y jugó buena parte del primer cuarto. Estuvo incisivo en ataque con unos cuantos intentos de triple y tiros de media distancia. Uno de sus asistentes en el primer cuarto fue Bradley Beal, que poco a poco va cogiendo forma después de sus numerosas lesiones esta campaña. Lesiones que, probablemente, están truncando el paso adelante que el escolta esperaba conseguir durante la actual temporada. Su rival fue incapaz de desatascar su mal juego de equipo en el primer cuarto, provocado básicamente por unos problemas de tiro que los Wizards también estaban sufriendo. Alvin Gentry sacó a la cancha a Jrue Holiday, confiando en el acierto y la aportación ofensiva del base. He de decir que aunque su comienzo fuese errático, después fue mostrando más acierto y llegó a ofrecer una versión mucho más sólida en ataque que su propio equipo.

A pesar de su primer cuarto irregular, New Orleans salió a por todas en el siguiente periodo. Ryan Anderson abrió la veda con un triple y todos los Pelicans se ordenaron en ataque. Quizá el problema de Washington estuviese en la mala organización de Ramon Sessions, que no tuvo la mejor de sus noches. Entre todos los miembros de los Pelicans fueron aportando poco a poco y recortando distancias, aunque a nivel individual no destacó prácticamente ninguno en esta primera parte. Hay que citar los nueve rebotes de Davis antes del descanso, aunque de poco sirvieron comparándolos posteriormente con las cifras de Wall y Gortat.

Matando en el tercer cuarto

El tercer cuarto, el momento favorito de los equipos para sentenciar los partidos. Y así fue en el caso de los Wizards. Dejaron a los Pelicans en unos irrisorios 14 puntos, mientras que el equipo capitalino se fue hasta los 31, una cifra más que aceptable. Dos triples de Jared Dudley y un contundente mate de Marçin Gortat servían para poner tierra de por medio cuando no habían transcurrido ni tres minutos desde el descanso. Fue entonces cuando Gentry pidió un tiempo muerto con el fin de reestructurar a su equipo. Lo que pasó a continuación no fue lo esperado: otro triple más de Dudley y otro de Wall, que quería unirse a la fiesta desde el perímetro. En total, un parcial de 14-0 en otros escasos tres minutos. Finalmente, Dudley falló en un triple y los Pelicans recobraron la compostura, aunque el daño ya estaba hecho. Anthony Davis continuó capturando rebotes y New Orleans acabó perdiendo de 20 al descanso.

Una cifra que se seguiría manteniendo en el último cuarto, donde ambos equipos anotaron 24 tantos. El daño del 14-0 seguía presente, y los Pelicans intentaron realizar una defensa perimetral  de cara a no recibir más dolorosos triples. Fueron minutos prácticamente de la basura, con un Kendrick Perkins perdiendo balones y un Jrue Holiday que quizá aportaba más de lo que debía. 

Finalmente, los Wizards se llevaron la victoria. Un partido relativamente tranquilo y en casa que les ayuda a coger fuerzas de cara a la lucha por los codiciados Playoffs del Este. En el otro lado de la balanza tenemos a unos Pelicans que han sufrido esta campaña el acoso constante de las lesiones, siendo Tyreke Evans la gran baja actual. Davis no siempre podrá realizar actuaciones como la de Detroit. Este es un claro ejemplo. 

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