Un Durant mitológico roba el factor cancha para los Warriors

Partido de tú a tú entre Harden y 'KD' que terminó decantándose de lado del alero y los Warriors, gracias a un gran segundo tiempo de los visitantes, que lograron imponerse al final 106-119.

Un Durant mitológico roba el factor cancha para los Warriors
Foto: @warriors
H Rockets
106 119
GS Warriors
H Rockets: Tucker (1); Ariza (8), Capela (12), Paul (23), Harden (41); Gordon (15), Green (6), Mbah a Moute, Nene y Anderson.
GS Warriors: Iguodala (11), Green (6), Durant (37), Thompson (28), Curry (18); Young (9), Livingston (7), Looney (2) y West (1).
MARCADOR: 30-29, 26-27, 24-31 y 26-32.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente al primer enfrentamiento de la Finales de la Conferencia Oeste en el Toyota Center, 18.055 espectadores.

Todo el mundo hablaba de final anticipada, todo el mundo hablaba de que esta era la final real de los playoffs y mucha gente daba por favoritos a unos Rockets que tienen el factor cancha a su favor y que venían de hacer mejor temporada regular gracias al más que probable MVP de esta campaña, James Harden.

Pero la realidad fue otra distinta, ni el mejor Harden pudo salvar a Houston de la telaraña de este bicho de las garras de esta mutación. Se había hablado largo y tendido de que este equipo era capaz de derrotar a los campeones, que tenían las armas necesarias para ello y que podrían enterrar a esta más que probable dinastía. Pero hay un error ahí, falta algo en esos cálculos, pues no se ha hablado casi de que los Warriors son animales de competición, vampiros en busca constante de sangre y que venían al Toyota Center con ganas de reventar este gran examen del que todo el mundo habla. Ahí estuvo la clave.

Foto: @HoustonRockets
Foto: @HoustonRockets

Los Warriors en 2016 eran ese equipo de ensueño que se completó con Kevin Durant y que ahora, gracias a él, son ese bloque convertido en un depredador sin escrúpulos, capaz de masacrar cualquier proyecto y de empequeñecer a cualquier rival motivado. Ayer, los ejes de la defensa de los Rockets se centraron en parar a Curry (en mayor o menor medida lo consiguieron), pero olvidaron centrarse en ese jugador que puede ser uno de los mejores anotadores de siempre, si es que aún no lo es por su facilidad para hacerlo desde cualquier lado y su suma increíble de facultades. Uno a uno fue aniquilando a cada una de las parejas que le ponían para marcarlo, destrozó a todos, cualquier emparejamiento le venía bien por culpa de esa carácter indomable de león que tiene y que sacó a relucir cuando Steve Kerr lo sentó en el tercer cuarto. Porque se olía la sangre.

La primera mitad estuvo totalmente igualada, 30-29 en el primer cuarto y 26-27 en el segundo para llegar al descanso con empate a 56 y la sensación de que eso iba a ser así hasta el final. Es ese tiempo se vieron muy buenas cosas de uno y otro equipo, pero quizá más voluntad en los locales, que sabían que sumar el primer punto era esencial para poder tener opciones de batir a los actuales campeones.

Otra vez, otra vez

Pero una vez más, pasó. De nuevo con el tercer cuarto, con el paso por los vestuarios, los Warriors impusieron su ley y dejaron levemente atrás a los Rockets con un 24-31 gracias a los buenos minutos que tuvieron al final Klay Thompson y Durant. Así son ellos dos. El primero ese trabajador silencioso que en defensa acota el exterior y lo cierra con su buen hacer y en ataque llega, apunta, dispara y anota. Sencillo. El segundo de ellos es un camaleón, adaptable a cualquier momento y anoche tuvo uno de los suyos. Los Rockets necesitaban de sus mejores armas para ganar el partido en el ultimo cuarto, pero a los últimos llegaron con esa desventaja y ya las faltas y un triple abierto de Klay hicieron el resto. Game Over, desventaja de -13 para unos Rockets que lo dieron todo en la pista pero nada parece ser suficiente ante este equipo. Qué digo equipo, ante este ‘escuadrón’.

Foto: @warriors
Foto: @warriors

Queda serie, pero los Warriors tienen ya mucho hecho con esta victoria, porque sí, porque estuvieron por encima del 50% en los tiros al final del partido, por encima del 60% gran parte del encuentro y de nuevo tuvieron un tercer cuarto ‘fetiche’ (que pudo ser mucho peor para los locales). Los Warriors dieron el primer golpe, uno que puede ser definitivo. Triste pero es así. Porque los conocemos, porque nos sabemos la película ya de memoria y todo conduce a ello. Ahora le toca a los Rockets superar esto cuanto antes, desterrar los lógicos miedos que deben tener en su cabeza y jugar como lo hicieron en el 80% del partido, porque la realidad es que su juego ayer les habría dado la victoria contra todos los equipos de la NBA, contra todos menos uno, precisamente ante el que se enfrentaron.

Kevin Durant fue el máximo anotador de los Warriors con 37 puntos en contraposición a los 41 que logró Harden, dos bestias de la anotación que hicieron amena la noche discreta que Curry tuvo con solo 18 puntos y un solo triple. Tuvo una noche mala en anotación, pero Steph se dedicó a buscar la liberación de un Klay Thompson que finalizó con 28 puntos y 9/18 en triples en otra noche en la que resultó ser vital en ambos lados de la cancha. Eric Gordon y Canela superaron la barrera de los 10 puntos, Iguodala salió de inicio y logró 11, Green hizo un partido de los suyos en el que terminó con un +19 que le hacen tener el mejor dato del partido y esa sensación de control de la nave desde la sombra. Sus cosas, ya saben. En nada el segundo encuentro, por ahora Warriors 1-0 Rockets.

A continuación un resumen del encuentro: