SúperBrizuela regresa para desatar la locura y cerrar la salvación del Estudiantes (83-80)
Hakanson abrazando a Brizuela / clubestudiantes.com

SúperBrizuela regresa para desatar la locura y cerrar la salvación del Estudiantes (83-80)

El Obradoiro logró darle la vuelta al partido en el tercer cuarto, pero el escolta y alma máter del equipo colegial apareció en el último minuto para darle la permanencia a los suyos junto a Gentile, autor de 27 puntos.

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Miguel Angel Cazorla

Estudiantes 83-80 Obradoiro

La final de las finales para el Estudiantes. Último partido en casa y penúltimo de la fase regular. Si se dieran las circunstancias adecuadas, los madrileños podrían certificar hoy la salvación. Tras nueve derrotas en los últimos diez encuentros, han podido resistir debido a que sus perseguidores también han tropezado por el camino.

En frente, el Monbus Obradoiro. Rival que tienen justo por delante en la clasificación y que se ha metido en el lío después de unas semanas complicadas. Las matemáticas dicen que si 'Estu' ganaba y Delteco GBC pierde su encuentro ante el Barça Lassa, estarán salvados. Si Obradoiro ganaba, sellaría automáticamente la permanencia.

Por otro lado, si Estu perdía y Delteco GBC derrotaba al Barcelona Lassa caería en zona de descenso a falta. Día dramático en la ACB. Sin embargo, los colegiales recibieron ayer la mejor noticia. El alma del equipo, Darío Brizuela, estaba de vuelta. Un Wizink Center a rebosar. Los mejores ingredientes para que hoy hubiera fiesta estudiantil.

Gentile lidera un aluvión inicial

El alero, con una penetración hasta el aro, estrenó el casillero. Fieles ambos equipos a su estilo, ejecutaron su primer golpe. En la jugada siguiente, Vasileiadis lanzó para dentro un triple desde su casa con el reloj de posesión a punto de agotarse. El Estudiantes arrancó muy vertical y Brizuela imitó a su compañero italiano para estrenarse tras su lesión.

El Obradoiro adoptó un estilo de juego similar a los colegiales, basándose en jugadas hasta dentro y lanzamiento exterior. Los locales estuvieron más acertados en los compases iniciales. 12-3 en los primeros cinco minutos con Gentile convirtiendo ocho de esos doce puntos. Moncho Fernández solicitó tiempo muerto dada la nubosidad de precisión y de ideas en las que estaba inmerso su equipo.

Whittington y Carner-Medley contrarrestaron cinco puntos consecutivos de los gallegos que abusaban demasiado del lanzamiento desde el 6,25. Totalmente aciago el inicio tanto ofensivo como defensivo. La electricidad de Clavell y los rebotes en ataque de Whittington sirvieron para poner el 24-13 al término del primer cuarto.

Obst y Singler levantan a su equipo

El segundo cuarto arrancó tal y como empezó el primero. Gentile se lo guisa y se lo come con un 2+1 de salida aunque desperdició el tiro libre. Obst trató de empujar a su equipo con ocho puntos consecutivos. Brodziansky, tras un palmeo, redujo la diferencia a seis puntos. El Obradoiro parecía haber entrado en el partido. Si bien en el tiro exterior el Estudiantes estaba muy acertado, no se podía decir lo mismo desde el tiro libre.

El partido se convirtió en una pelea de ida y vuelta. Al juego se unió el corazón por disputar cada bola. El conglomerado gallego cada vez se acercaba más a la nuca estudiantil que ya sentían su aliento. La muralla que construyó en zona Moncho Fernández, el acierto en el triple y el poderío de Hlinason en el poste bajo provocaron que solo hubiera tres puntos de desventaja con los de Berrocal.

El técnico del Estudiantes solicitó tiempo muerto con 35-32 en el luminoso. Whittington y la garra italiana de Gentile empujaron de nuevo a los suyos, pero Singler se encargó de mantener a su equipo en los compases finales del segundo cuarto. 42-39 de camino al vestuario. Delteco GBC perdía abultadamente contra el Barça por lo que a esa hora, el Estudiantes estaba salvado.

Gentile vs Singler y el rebote defensivo

El Estudiantes necesitaba a Gentile para reactivar a los suyos y así fue. Un 2+1 abrió la brecha a siete puntos. Los minutos iniciales se convirtieron en un mano a mano entre el italiano y Singler. El base del cuadro gallego se encargaba de frenar la escapada local. Gentile tenía puesto el modo 'on fire' y alcanzó la friolera de 22 puntos.

El americano, por su parte, fabricó siete de los primeros nueve puntos de su equipo en el tercer cuarto. A diferencia de los 20 minutos iniciales, los dos conjuntos llegaron al bonus demasiado pronto. La locura se desató cuando Hakanson se inventó una cansta imposible con tiro adicional. Brodzaiansky consiguió frenar la euforia momentánea. 

El cuerpo a cuerpo se había convertido en la tónica del choque. Más que táctica y lucidez ya brillaba el instinto de supervivencia. Los hombres de Berrocal no podían escaparse mientras que los de Fernández, gracias al rebote ofensivo tras los tiros libres consiguió darle la vuelta al partido. Por primera vez, el Obradoiro por delante. Vasileiadis enchufó un triple sobre la bocina para poner el 63-65.

Eterno Brizuela

Situación particular pues el Estudiantes no había ido por debajo en todo momento. El de siempre, Gentile, tras una serie de jugadas eléctricas, consiguió devolver la iniciativa estudiantil. Brodziansky contraatacó. Sabat puso a los suyos cuatro arriba. El partido había adquirido un toque anárquico.

Las imprecisiones reinaban en el cuadro local. Los gallegos se escapaban gracias a la figura de su torre. Berrocal pidió tiempo muerto con 68-73 en el marcador a falta de seis minutos. Gentile y Whittington lograron la igualada. Simons apagó las llamas del infierno del Wizink Center. Pero esto se iba a decidir en el tramo final. Se acabó la táctica, se acabó la estrategia, esto se había convertido en una pelea a vida o muerte en la que ganaría el que tuviera más resistencia. 

Brizuela igualó el choque de nuevo con un mate. El escolta vasco aterrizó para darle aliento y adrenalina a su equipo. 78-76 a falta de un minuto y tiempo muerto. Los 10.857 espectadores rugiendo y animando a los suyos. El alma máter del equipo culminó la gesta con un triple que puso a los suyos cinco arriba. 

El Estudiantes, tras unos meses de angustia y de desesperación cerraba la salvación. Gentile y Brizuela regresaron del infierno de las lesiones para rescatar a los suyos. El corazón y la garra de un equipo que lucha contra viento y marea ha entregado a su afición el mejor regalo posible. El Obradoiro tendrá que seguir sufriendo hasta el final para certificar su permanencia.

Estudiantes: Etou (0) Sola (0) Clavell (4) Gentile (27) Hakanson (7) Brizuela (14) Vicedo (3) Cook (7) Carner-Medley (7) Whittington (14) Lampropoulos (0) Arteaga (0)

Obradoiro: Sabat (3) Simons (9) Costa (0) Llovet (4) Brodziansky (25) Obst (8) De Zeeuw (0) Spires (2) Navarro (0) Hlinason (4) Singler (14) Vasileiadis (11)

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