El Barça sucumbe ante un Bilbao de Copa
Mirotic, líder en las aportaciones azulgranas con 24 puntos. FOTO: Noelia Déniz

Una nueva cifra histórica, la de 25 rebotes capturados, y la mejor versión de Nikola Mirotic (24 puntos) no privaron al Barça Lassa de encajar la segunda derrota de una semana para el olvido. Esta vez en la prórroga, y en el último suspiro, sucumbieron los de Svetislav Pesic ante un heroíco Retabet Bilbao Basket que logró en el Palau Blaugrana el billete de acceso a la Copa del Rey de la Liga Endesa al imponerse por 92 a 94 en una nueva campanada en el feudo culé.

Un Barça dormido se impone en la primera mitad

La del Barça es una plantilla diseñada para las grandes noches. Lo ha demostrado en más de una ocasión en esta temporada, sin ir más lejos en la imagen mostrada en la última derrota europea ante el Anadolu Efes, donde a pesar de ir a remolque todo el duelo, el conjunto de Svetislav Pesic no dejó de demostrar su espíritu competitivo. Ante duelos como el del viernes ante el líder de la Euroliga, son muchas las disputas que pasan a un segundo plano para los azulgranas, y el domingo se volvió a demostrar. Le costó caro el desgaste del viernes al conjunto culé, que sudó más de lo esperado y acabó viéndose sorprendido por un combativo  Bilbao que obtuvo en una nueva campanada en el Palau Blaugrana el billete a la Copa del Rey.

La hora del vermut y el desgaste europeo, que relegaba a Brandon Davies a descansar en el turno liguero, hacían del duelo ante el Bilbao un mero trámite para los de Svetislav Pesic. Liderado desde el banquillo por el legendario Álex Mumbrú y en la cancha por el checo  Ondřej Balvin, el conjunto vasco se propuso desde el inicio incordiar el favoritismo culé en el Palau Blaugrana e ir a por el billete de acceso a la Copa del Rey. El talento de Mirotic y la eficiencia en los rebotes de los de Pesic, que establecieron un nuevo récord con un total de 25 capturas, no fueron suficientes para evitar la sorpresa del octavo clasificado.

El Barça dominó en la pintura en la primera mitad. FOTO: Noelia Déniz
El Barça dominó en la pintura en la primera mitad. FOTO: Noelia Déniz

Un anestesiante comienzo por parte de los blaugranas se contagió también a su rival, sumando entre ambos conjuntos tan sólo seis puntos en los primeros cinco minutos de partido. De la empanada inicial, que comenzó a deparar algún que otro bostezo en las gradas barcelonistas, tan sólo sobresalieron Cory Higgins y Axel Bouteille. Tras un insípido primer cuarto, marcado por el desacierto y las imprecisiones en ambos lados, dió sus primeras señales de vida el de siempre, un Nikola Mirotic al que no le puede el sueño y que enseguida se puso manos a la obra para liderar a los suyos. Bien sabía el montenegrino de la obligación moral que conllevaba una nueva victoria para los suyos y se condimentó con Cory Higgins para decantar la balanza en favor de los azulgranas. Pronto lograron los de Pesic establecerse en el marcador, mejorando su versión ofensiva y la aportación en el rebote del primer periodo para abrir una considerable brecha de nueve puntos en el marcador antes del descanso.

El Bilbao reacciona y se conjura para le épica

El Bilbao Basket impidió, sin embargo, que la reacción culé fuera a más y se enmendó para protagonizar la igualada en el tercer cuarto. Los de Mumbrú tiraron de empeño para recortar hasta catorce puntos de distancia en el marcador gracias a una eficaz defensa en zona que condenó a un errático conjunto culé. De la mano de Bouteille y Lammers, los visitantes propiciaron 30 puntos en el tercer cuarto para empatar el choque a 62 y decidirlo todo en el tramo final. El último asalto estuvo marcado por un intercambio de golpes en el marcador. Primero, y de la mano de Cory Higgins y Mirotic, el Barça logró ensanchar la renta con un parcial de 12 a 4.

El Bilbao se mostró muy combativo en su visita al Palau Blaugrana. FOTO: Noelia Déniz
El Bilbao se mostró muy combativo en su visita al Palau Blaugrana. FOTO: Noelia Déniz

A pesar del carácter mostrado, los de Mumbrú acusaron las pérdidas de balón y el monopolio culé en el rebote tanto defensivo como ofensivo. Sin embargo, los bilbaínos quisieron cumplir a rajatabla la premisa de clasificarse para la Copa del Rey, y dieron su mejor versión para llevar el duelo a la prórroga. Los vascos se mostraron infalibles en la opciones ofensivas y en sus capacidades defensivas. Lo hicieron tras un último minuto de infarto en el que una canasta tras rebote de Lammers que culminaba una reacción épica de los visitantes a dos segundos para el final para llevar el duelo a la prórroga. En el añadido no hubo excusa que valiera, y ambos equipos sudaron hasta la última gota para llevarse el triunfo. El Bilbao basó sus opciones en el gran partido de Axel Bouteille y su máximo estandarte, Balvin, quien hizo del rebote su principal línea de actuación para llegar con vida al tramo final de la prórroga. Al final, el Barça pagó caro los desajustes defensivos y concedió una nueva derrota liguera ante la euforia bilbaísta.

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