Los mejores momentos en la historia del All-Star de la NBA
Larry Bird en el All-Star de 1988 / Fuente: Twitter (@CelticsDirect)

El All-Star es mucho más que un partido entre los más grandes. El All-Star significa baloncesto, significa celebrarlo y disfrutarlo hasta el último minuto de juego. Los mejores momentos y anécdotas no sólo se esconden en el Partido de las Estrellas, durante todo el fin de semana los concursos se van sucediendo, regalándonos instantes inolvidables.  

Uno de estos concursos, y, sin duda alguna, el más famoso de ellos, es el Concurso de Triples. Si bien se suelen destacar grandes momentos cuando se habla de jugadores lanzando a canasta a 7.2 metros o más, en la historia del All-Star lo más destacado fue la gran derrota de Michael Jordan. Ese momento en el que ser una leyenda no le sirvió. 

Corría el año 1990, cuando el jugador franquicia de los Bulls, que ya había ganado un anillo, decidió apuntarse al concurso. El fuerte de Jordan jamás fueron los lanzamientos de tres, generalmente estando por debajo del 37.5%, pero él quiso probar suerte. Compitiendo con estrellas en este campo, de la talla de Larry Bird, Reggie Miller o Craig Hodges, quien al final se llevaría el trofeo, decepcionó a todos los presentes. De 30 balones disponibles para lanzar, sólo consiguió colar 5 dentro de aro, que todavía hoy es la peor marca de la historia.   

Sin embargo, en el otro lado de las estadísticas, dos años antes ocurrió algo estratosférico. En la casa de los Bulls la final del concurso estaba completamente empatada. Ellis había elegido lanzar primero, y había conseguido que 15 balones penetraran en aro. Larry Bird iba tras él, con la seguridad de haber ganado los dos años anteriores, pero con la aparente presión de no conseguirlo una tercera vez.   

3 puntos en el primer carro, otros 3 en el segundo, 1 punto en el tercero, y 6 en el cuarto. La estrella de los Celtics tenía 13 puntos, y la tensión podía cortarse con un cuchillo. Falló los dos primeros intentos del último carro, acertó los dos siguientes. 15 puntos. Faltaba el balón tricolor, el que valía doble. Bird lanzó, y enfundado en su chaqueta de calentamiento, levantó el dedo hacia el cielo en señal de victoria y se fue andando hacia el centro de la cancha, antes siquiera de saber que, efectivamente, el balón había entrado y él era el vencedor. Nadie podía pararlo en la línea de triple, y él era consciente. Sin sobresaltos ni emociones, lo aceptaba. Era el número uno.  

Otro de los concursos más esperados del fin de semana de las estrellas es el Slam Dunk Contest, es decir, el Concurso de Mates. En las últimas décadas hemos tenido momentazos, como lo vivido en 2006, con un rookie Nate Robinson saltando por encima de Spud Webb; Dwight Howard vestido de Superman en 2008, o Vince Carter haciendo un 360º para finalizar con un solo brazo en el 2000.  

Pero si algo es verdaderamente destacable en Slam Dunk son los grandes duelos que ha habido a lo largo de la historia. Michael Jordan y Dominique Wilkins son un gran ejemplo de esto, como se vió el mismo año de la hazaña de Larry Bird en el triple, en aquel icónico fin de semana de 1988.  

Más recientemente se ha podido disfrutar del duelo entre Zach LaVine y Aaron Gordon. Jugadas maestras tuvo Gordon, como robarle el balón a la mascota de los Orlando y finalizar en aro con la única fuerza de su brazo derecho, o haciendo un reverse jam tras recibir un pase. LaVine, por su parte, realizó actos tales como un auto-pase para subir al aro cambiando el balón de mano entre sus piernas, o repetir el mismo modus operandi, pero esta vez botando desde la mitad de la pista, para conseguir su merecida victoria en el 2016.  

No todo en el All-Star son grandes concursos, también hay tiempo para partidos completos. Uno de los grandes atractivos es el Rising Stars Game, en el que rookies y jugadores de segundo año se enfrentan en dos equipos, el de jugadores de Estados Unidos y del Mundo. Por este partido han pasado grandes nombres del baloncesto actual, tanto en la propia NBA, como Nikola Jokic, Bojan Bogdanovic, Clint Capela, D’Angelo Russel o Karl-Anthony Towns; como del baloncesto internacional, siendo uno de los más sonados el actual ala-pívot del Barça, Nikola Mirotic.  

Este partido consigue ser el centro de todas las miradas para los que hacen apuestas sobre las promesas de la liga, y un escaparate para que estos consigan hacer más ruido y crearse un nombre en la NBA. Este es el caso de Luka Doncic o de Trae Young, que, si se hace un balance de su popularidad en el último año, es claro que quien no confiara en ellos la temporada pasada, tras esta exhibición en el All-Star, quedaba despejado de todas sus dudas.  

Aunque la principal atracción del Fin de Semana del All-Star es, sin duda alguna el Partido de las Estrellas. La NBA congrega a los 12 mejores jugadores de cada conferencia para crear el mayor espectáculo baloncestístico del año, jugadas impensables, mates que dejan de obedecer las leyes de la física y asistencias imposibles en un partido de temporada regular.  

Ha habido innumerables grandes momentos en la historia de este partido. Uno de los mejores se celebró en 1992, en Orlando. ‘Magic’ Johnson abandonaba el baloncesto tras haber anunciado aquella misma temporada que era portador del virus del VIH. El Amway Center se rindió ante él, y la sonrisa más brillante de la NBA no iba a decepcionar a su público. 25 puntos, 9 asistencias, y dos duelos sin igual, uno contra Michael Jordan y otro contra Isiah Thomas, y anotando tres triples consecutivos. En este partido demostró que, aunque se retiraba del baloncesto, su leyenda seguiría viva por muchas décadas más.  

Un año más tarde y yendo a prórroga, la Conferencia Oeste se llevó la victoria gracias a Karl Malone, aunque Michael Jordan estaba en aquel año en el mejor momento de su carrera, encestando 30 puntos y pudiéndose llevar el MVP del partido, de no ser porque sus esfuerzos no fueron suficiente para ganar.  

En el 2011 y en pleno Staples Center de Los Ángeles, Kobe Bryant hizo una actuación legendaria, con 37 puntos y opacando el triple-doble de LeBron en la Conferencia Este, haciendo así una de sus actuaciones más memorables, que hasta 2016 no pudo superar el propio James.  

Durante décadas este partido ha hecho que nos deleitemos con las jugadas más imposibles y rebuscadas, desde triples de Stephen Curry hasta la potencia física de Giannis Antetokoumpo, y no cabe ninguna duda de que seguirá siendo así durante otras muchas más.  

VAVEL Logo