Orlando Magic: un proyecto estancado a la espera de una
estrella 
Nikola Vucevic, Evan Fournier y Aaron Gordon | Foto: Getty Images

Esperando. Así es como llevan los aficionados de Orlando Magic desde que en 2012 se marchara Dwight Howard, probablemente el mejor jugador de su historia. Esperando a que llegue alguna estrella, a que despunte alguno de sus mejores jugadores, a que explote algún jugador joven… En definitiva, esperando un milagro que no se acaba de producir. Todo son promesas, pero Orlando necesita algo más.

En 2012, los Magic entraron en una fase de reconstrucción post-Howard que se está alargando más de lo esperado. Y es que se podría decir, que aún están metidos en ese callejón en el que no se vislumbra una salida próxima. El año pasado, empezaron a verse algunos brotes verdes, pero de momento no da la sensación de que vayan a parar a ninguna parte.

Después de 6 años de oscuridad total, la temporada pasada, los Magic empezaron a ver algo de luz al final del túnel. Consiguieron clasificarse para Playoffs por primera vez desde aquel lejano 2012, logrando además, el título de la División Sureste, algo que no conquistaban desde 2010. Lo hicieron tras una temporada sorprendente, en la que terminaron con un récord de 42 victorias y 40 derrotas.

Vucevic y Fournier celebran una canasta | Foto: Getty Images
Vucevic y Fournier celebran una canasta | Foto: Getty Images

La primera temporada de Steve Clifford al mando de los Orlando Magic, pilló por sorpresa a todo el mundo. Fue capaz de sacar lo mejor de Vucevic (All-Star), Fournier, Gordon o incluso hombres menos importantes como D.J Augustine o Terrence Ross.  

Los Magic, tuvieron tramos de juego más que notables, especialmente guiados por una defensa de élite que les permitía competir contra cualquiera. Así, se clasificaron para Playoffs en el 7º puesto de la Conferencia Este e incluso, le ganarían el primer partido a los Toronto Raptors, que más tarde acabarían proclamándose campeones de la NBA. La temporada había sido un éxito; era el primer paso hacia un futuro prometedor.

  • Unos Playoffs que saben a poco

La ESPN, en sus pronósticos previos de cada temporada colocaba a Orlando Magic con 41 victorias en la 8ª plaza del Este, es decir, prácticamente igual que la temporada pasada. Sin embargo, otros muchos periodistas eran más optimistas con ellos, pues bastantes fueron los que pensaban que darían la sorpresa este año.

Desde Orlando, esperaban que sus principales jugadores siguieran creciendo y que jóvenes como Jonathan Issac, Mo Bamba o el propio Aaron Gordon dieran un salto de calidad que permitiera al equipo dar un gran paso adelante en esta fase de reconstrucción.

No obstante, la explosión que siguen esperando los aficionados de los Magic sigue sin producirse, de modo que el proyecto parece haber llegado a una fase de estancamiento que empieza a demandar algún cambio en la plantilla. Es difícil, pero es necesario.

Llegado este parón por el Coronavirus, los Orlando Magic marchan 8º de la Conferencia Este, con un récord negativo de 30 victorias y 35 derrotas. No solo no se está mejorando lo de la temporada pasada, sino que se están dando un paso atrás.

Como ya ocurriese durante la 2018-19, lo mejor de estos Magic es la defensa. Vuelven a estar en el Top10 de la liga (9º con un Rating Defensivo de 109). Dejan a los rivales con peores porcentajes de lo habitual, protegen bien el rebote y, además, son el 6º mejor equipo en robos y el 4º en tapones.

Jonathan Isaac protegiendo el aro de los Magic | Foto: Getty Images
Jonathan Isaac protegiendo el aro de los Magic | Foto: Getty Images

Evidentemente hay una explicación para todo esto, y es que la plantilla está construida sobre auténticos baluartes defensivos que dotan al equipo de mucha solidez. Sobre todo, hay que destacar la temporada de Jonathan Isaac, acortada por culpa de la lesión de rodilla que sufrió a principios de enero, pero que estaba siendo de lo mejor de los Magic, al menos en el lado defensivo.

Isaac tenía un Rating defensivo de 102, lo cual le sitúa solo por detrás de Giannis Antetokounmpo, Brook Lopez, Donte DiVincenzo y Anthony Davis. Su temporada estaba siendo tremenda. Energía, envergadura, versatilidad, intimidación… Hasta su lesión, estaba siendo incluso un candidato serio a defensor del año. Y además, estaba empezando a encontrar su ritmo en ataque cuando la rodilla cortó de golpe su progresión.  

Por otro lado, con las lesiones de Isaac y Aminu (quien solo ha disputado 18 partidos) hay que destacar el buen papel de Vucevic y Mo Bamba a la hora de proteger el aro. Los Magic son el 7º equipo que menos puntos permite en la pintura y gran parte de culpa es suya. Tampoco hay que olvidarse del papel de Markelle Fultz en defensa. Su portentoso físico, así como la envergadura de sus brazos le hacen ser un defensor temible para cualquiera.

Viendo esto, hay quien se esté preguntando cómo es posible que un equipo tan sólido atrás pierda tantos partidos como estos Orlando Magic. Pues bien, la respuesta es fácil y obvia, en ataque siguen siendo un equipo nefasto. Ya lo eran el año pasado, pero esta temporada lo están confirmando.

Gordon, Vucevic, Fournier, Fultz y Isaac antes de un tiempo muerto | Foto: Getty Images
Gordon, Vucevic, Fournier, Fultz y Isaac antes de un tiempo muerto | Foto: Getty Images

Son el 4º equipo que menos anota (también debido al bajo ritmo con el que juegan), el sexto peor equipo en ataque, el cuarto peor equipo en cuanto a porcentajes, asisten poco, no son agresivos para buscar la línea de tiros libres… En fin, el ataque de Orlando es un desastre absoluto. Y no tiene una solución fácil.

La principal referencia del equipo vuelve a ser el montenegrino Nikola Vucevic, quien fue nombrado All-Star la pasada campaña, pero que este año ha bajado sus prestaciones. Promedia 19,5 puntos, 11 rebotes y casi 4 asistencias, lo cual no está nada mal. Pero no es suficiente para un equipo que quiere seguir creciendo, y "Vooch", no parece que vaya a mejorar mucho más.

Por otro lado está Fournier, la segunda espada del equipo. Está haciendo la mejor temporada de su carrera promediando casi 19 puntos con un 41 % en triples. Es un jugador de rol y un anotador buenísimo, pero no da la impresión de que pueda convertirse en algo más.

Y luego está el caso Aaron Gordon. Se esperaba que este fuera su año, pero nada más lejos de la realidad. No encuentra su ritmo en ataque, malos porcentajes, pocos recursos para fabricarse sus tiros… El físico y el talento lo tiene, pero Orlando lleva esperándole mucho tiempo y no acaba de explotar. Seguramente lo más destacado de su año sea un concurso de mates que ni siquiera ganó (aunque con polémica).

En definitiva, Orlando Magic tiene muchas piezas jóvenes y con talento que, por unas razones u otras, no acaban de explotar y la paciencia empieza a agotarse. Octavos del este, por detrás de unos malos Nets sin Kyrie ni Durant. Unos Magic, sin ninguna posibilidad de ganarle algún partido a Milwaukee en una hipotética primera ronda de Playoffs. Si, como parece, esto es lo máximo a lo que puede aspirar el proyecto, es un techo demasiado bajo para una plantilla que todavía es muy joven (solo D.J. Augustin supera los 30 años).

  • Opciones de futuro

El futuro de la franquicia es incierto, por eso, no es fácil ponerse en el lugar de los directivos de los Magic. Por un lado, tu jugador franquicia parece que ya ha superado su pico de rendimiento. Por otro lado, tienes a muchos jugadores jóvenes que todavía no han desarrollado todo su potencial. Entonces, ¿qué posibilidades tienen?,¿hay que seguir esperando?

Lo primero que hay que hacer es tener paciencia y confianza en los talentos jóvenes de la plantilla, sobre todo porque estas dos últimas temporadas se han visto algunos detalles esperanzadores sobre los que se puede empezar a construir.

El primero de ellos es Jonathan Isaac. Como ya hemos dicho antes, su temporada estaba siendo tremenda. Un jugador que con 22 años ya es una bestia defensivamente hablando (candidato a defensor del año antes de su lesión) y que estaba empezando a desarrollar su juego en ataque. Merece una oportunidad y se puede construir a su alrededor desde ya.

También cuentan con la incógnita esperanzadora de Markelle Fultz. Después de disputar un total de 33 partidos en sus dos primeras temporadas, el que fuera número 1 del Draft en 2017, se ha ganado el puesto de base titular, ya que estaba cuajando una interesante temporada, incluyendo algunas actuaciones increíbles como el Triple-Doble frente a los Lakers de LeBron. Está empezando a coger confianza en el tiro y si consigue encontrar cierta consistencia, puede llegar a ser un base muy valioso.

Jonathan Isaac y Markelle Fultz | Foto: Getty Images
Jonathan Isaac y Markelle Fultz | Foto: Getty Images

Otro interrogante es Mo Bamba. El número 6 del Draft de 2018 sigue siendo un mar de dudas, aunque esta temporada ha dejado algunos detalles tremendamente positivos en defensa, pero también parece estar ganando confianza en ataque. Le siguen faltando kilos de peso para competir contra los mejores, pero hay que darle tiempo.

Además de jóvenes talentos, Orlando cuenta con buenos jugadores de rol que pueden aportar útiles minutos como Aminu, Fournier o Aaron Gordon, que igualmente pueden convertirse en piezas atractivas de algún posible traspaso.

Por último, y ya para concluir, lo que debería hacer Orlando es plantearse sobre quién o quiénes va a construir el proyecto, es decir, quién es la cara de la franquicia. Vucevic parece haber tocado techo y Aaron Gordon no acaba de dar el paso, así que puede ser que haya llegado el momento de mover algunas piezas. Y quien sabe si este parón por el Coronavirus precipite la reflexión de Weltman, Steve Clifford y compañía.

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