Supermán sobrevuela Indiana

Los Atlanta Hawks han sabido aprovechar el mal momento por el que pasan unos Pacers que, con pocas ideas en ataque y sin dureza en defensa, van más para atrás que para delante.

Supermán sobrevuela Indiana
Foto: NBA.com (Indiana Pacers)
Indiana Pacers
85 96
Atlanta Hawks
Indiana Pacers: GEORGE (18), YOUNG (24), TURNER (7), ELLIS (19), TEAGUE (11), AL JEFFERSON (2), STUCKEY (0), BROOKS (4), ROBINSON III (0), ALLEN (0)
Atlanta Hawks: SEFOLOSHA (4), MILLSAP (18), HOWARD (23), BAZEMORE (8), SCHRODER (9), MUSCALA (13), HARDAWAY JR (0), DELANEY (13), PRINCE (8)
MARCADOR: 24-31, 20-18, 22-25, 19-22
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA TRIGÉSIMA JORNADA DE LA NBA ENTRE INDIANA PACERS Y ATLANTA HAWKS, JUGADO EN EL BANKERS LIFE FIELDHOUSE.

Están mal, juegue quien juegue, y eso ha quedado demostrado esta madrugada ante los Hawks, un equipo aspirante a plantar cara en los playoffs. Un partido que llegaba con más sombras que luces por parte de ambos equipos. Dos que deben ser aspirantes y estar sin problema alguno participando en la post season, pero no lo están demostrando. Los chicos de Atlanta empezaron bien la temporada, pero en la última semana se deshincharon un poco, hoy despejaron cualquier duda ante un buen equipo.

No se puede decir lo mismo de los Indiana Pacers que, a pesar de tener un equipo bastante hecho, sobre todo por y para su estrella Paul George, están con un balance negativo, algo que la afición no termina de creerse y, sobre todo, aceptar algunas actitudes de los jugadores, que muestran pocas ganas de defender y que, en ataque, por el momento, solo saben buscar jugadas individuales para anotar canastas más complicadas de lo debido.

Las dudas aumentan

La excusa que podía haber en los últimos partidos de que Paul George no estaba, Myles Turner tampoco y que por eso se perdían los partidos, se ha terminado. No han dado la cara ni sin, ni con ellos. La falta de actitud en defensa es evidente. No cerrar el rebote les ha salido caro ante una bestia como Dwight Howard, que terminó el partido con 20, nueve en ataque. 

Thaddeus Young fue el mejor del equipo de lejos, terminó con 24 puntos y siete rebotes, para poner algo de equilibrio en el choque, que dominaron de principio a fin los Hawks. Hubo minutos en los que parecía que los Pacers se ponían, ya por fin, en serio, para meterse en el partido de lleno y pelear por la victoria, simplemente fueron espejismos.

Thaddeus Young posteando | Foto: NBA (Indiana Pacers)
Thaddeus Young posteando | Foto: NBA.com (Indiana Pacers)

Otro partido más en el Fieldhouse tras recibir una aplastante derrota de los Warriors, algo que seguro dolió mucho a sus aficionados. Partido pobre de la estrella, del príncipe Paul George. A pesar de aportar 18 puntos, seis rebotes y 3 asistencias, los porcentajes de tiro fueron horrorosos. Los titulares estuvieron muy solos, pues desde el banquillo llegaron seis puntos de los 85 finales. Tarea a mejorar sin duda alguna así que, Frank Vogel, deberá dipositar tiempo y paciencia en los suplentes. Jeff Teague y Myles Turner volvieron a estar por debajo del nivel que pueden mostrar, otro perjudicio para intentar despejar las dudas ante los Hawks.

Renacer de las cenizas

Venían de tres derrotas consecutivas, dolorosas, dos ante equipos aspirantes a poder superarles en la clasificación de la Conferencia Este. Se presentaba un partido complicado para los de Budenholzer. Pasaron sin hacer mucho ruido, lo que llevan haciendo en este buen inicio de temporada. Ya están con un récord de diez victorias y cinco derrotas, segundos del Este, solo por detrás de los actuales campeones de la NBA, los Cleveland Cavaliers.

Han renacido de entre las cenizas, como si de aves fénix se trataran. Un auténtico partidazo en la pintura de Dwight Howard, que terminó con 23 puntos y 20 rebotes, eso significa un doble doble-doble, bastó para poder terminar con el quinteto de los Pacers. Quebró las cabezas de Turner, Young y su entrenador, que no supieron pararle en todo el partido, ni en defensa, ni buscarle las cosquillas en ataque.

Kent Bazemore otro quebradero de cabeza | Foto: NBA.com (Indiana Pacers)
Kent Bazemore ante Paul George | Foto: NBA.com (Indiana Pacers)

Supermán no estuvo solo en ataque ni mucho menos, bien acompañado por dos suplentes, Mike Muscala y Malcolm Delaney, ambos con 13 puntos. Un gran partido del equipo, con buena circulación de balón en ataque y agresivos en defensa. Ganaron el rebote de una forma aplastante, al igual que los puntos en pintura, dominados, como no, por el renacido Howard, que parece que ha vuelto a sus mejores tiempos. Además Paul Millsap culminó su partido con un doble-doble a pesar de no estar muy acertado con el tiro, sobre todo desde la línea de tres puntos, donde no consiguió anotar ni una canasta. El partido murió en los segundos finales con una cansta desde la media distancia de Delaney.

Próximos partidos

Los de Indianápolis tienen ahora dos partidos más en casa para intentar revertir la mala situación por la que pasan. El problema será que uno de los rivales que visitará el Fieldhouse, es un equipo muy en forma de la Conferencia Oeste, ni más ni menos que, Los Ángeles Clippers, actuales líderes. Pero antes tendrán delante a un rival, a priori, flojo, para conseguir una buena victoria que les suba la moral, los Brooklyn Nets.

Los Hawks, por la parte que les toca, seguirán de gira lejos de Atlanta, viajarán a Utah y a Los Ángeles, para enfrentarse a los Jazz y a los Lakers. Dos partidos complicados ante dos equipos que ya no son lo que eran el año pasado. La mejora en ambos es evidente y tendrán que dar el máximo si quieren llevarse los partidos. 

La temporada no ha hecho más que empezar para todos los equipos, pero en Indiana tienen que cambiar las cosas si quieren estar, a final de temporada, donde todo el mundo les colocaba, arriba del todo peleando antes los grandes. Los Hawks deben seguir mejorando pequeños detalles, al igual que los demás, pero están más cerca del juego que quieren desarrollar y eso les facilitará las cosas en los partidos que se les presenten complicados, para poder luchar de tú a tú sin ningún tipo de problemas.