Minnesota, perder jugando bien

Los malos resultados del equipo no son representativos del buen juego que están desplegando los pupilos de Tom Thibodeau.

Minnesota, perder jugando bien
Minnesota está jugando mejor de lo que muestra su récord. (Foto: nba.com)

Llevamos un mes de competición y ya mucha gente piensa que Minnesota volverá a realizar una decepcionante temporada. Por enésima vez, sus prometedores jugadores no parecen capaces de acercarse a los Playoffs. Es cierto que los Wolves no están cumpliendo las expectativas que la gente había depositado en ellos, ya que tienen un récord de 4 victorias y 10 derrotas, lo que se traduce en un 28% de victorias, y solo mejoran en este porcentaje a dos equipos: Sixers (26%) y Dallas (14%) y empatan con Miami y Brooklyn en ese 28%.

Sin embargo, estas terribles estadísticas no hacen justicia al juego que están haciendo los Wolves en este comienzo de temporada. En seis de sus diez derrotas, han perdido por menos de diez puntos, y en algunos de esos partidos, han perdido con un mínimo margen de puntos, como contra Boston (93-99), Denver (102-99) o Sacramento (103-106). Son partidos que, de haberlos ganado, la situación sería bien distinta y estaríamos hablando de un buen comienzo de la franquicia de la ciudad de Minneapolis, pero los minutos finales son el punto débil del equipo, que no sabe tomar buenas decisiones, tanto en ataque como en defensa.

Durante el resto del partido, sí que son una potencia ofensiva, siendo el noveno equipo de la NBA con mayor promedio de puntos, con 109,9 puntos por partido. Tiene tres referencias ofensivas como son Karl Anthony-Towns, Andrew Wiggins y Zach Lavine, todos ellos con una media superior a los 19 puntos por partido.

En defensa el equipo no está dando la talla y son la vigésimo tercera peor defensa de la liga. Encajar 108,7 puntos de media es inaceptable y es ahí donde el equipo debe mejorar para que empiecen a llegar las victorias. Tienen un entrenador especializado en la defensa y deberían mejorar rápido en esa faceta.

Aunque no hubiera grandes mejoras en el juego del equipo, Minnesota ya ha jugado mucho mejor de lo que su récord sugiere. Con esta combinación de juventud y poder ofensivo, el equipo seguramente gane más partidos, que es lo que se merece por el rendimiento que ha tenido hasta el momento. Puede que esta temporada no jueguen en la post-temporada, pero seguro que mejoran su registro del año pasado, en el que acabaron con 29-53.