Draymond Green: “Todo el mundo es una amenaza en la NBA”

El jugador de los Golden State Warriors acudió al NBA Café de Barcelona para realizar un evento de la mano de NBA y 2KSports.

Draymond Green: “Todo el mundo es una amenaza en la NBA”
Draymond Green responde a las preguntas de los medios en el NBA Café de Barcelona. | Fotografía: Santiago Arxé / VAVEL

Tras un año plagado de éxitos en el que sus Warriors han recuperado la corona de la NBA y él se ha erigido como el mejor defensor de la liga, Draymond Green disfruta de unas merecidas vacaciones en Europa. Sin embargo, ha tenido tiempo de acudir a Barcelona para conocer el NBA Café y pasar un buen rato con algunos aficionados.

El evento ha tenido lugar gracias, por supuesto, a la NBA pero también a 2KSports, quienes han aprovechado la ocasión para realizar un streaming de NBA 2K17 en el canal oficial de twitch de la NBA y, de paso, hacer la primera retransmisión en español en esta plataforma. Tras atender a los medios durante unos minutos, Draymond Green jugó un partido contra Outconsumer, un famoso youtuber español y pasó, más adelante, a atender a los aficionados.

En la corta rueda de prensa que realizó la estrella de los Warriors, pudo expresar algunas de sus sensaciones en relación a la temporada pasada, pero también a la campaña que se avecina dentro de unos pocos meses. 

La defensa gana campeonatos

Las características por las que más destaca Draymond Green son su increíble entrega y lucha en defensa, las cuales le han hecho merecedor del premio al Jugador Defensivo del Año que recibió en una gala celebrada el pasado 26 de junio en Nueva York. Siempre atento a las rotaciones y, sobre todo, siempre realizándolas cuando es necesario, Green es un verdadero perro de presa y una pesadilla para el ataque de sus rivales.

"Hay muchos jugadores difíciles de defender en la NBA. Todo el mundo tiene mucho talento," comentaba Draymond al ser preguntado sobre quién era el jugador más difícil de defender. "Hay grandes anotadores. Todos presentan diferentes retos por diferentes razones. Defiendo a mucha gente y hago muchas rotaciones en defensa, jugando muchas posiciones diferentes. Veo prácticamente a todo el mundo… Pero todo el mundo presenta retos diferentes."

Más allá de su maravilloso ataque, que funciona como un reloj de precisión, lo que ha hecho campeones a los Warriors es su magnífica defensa. El equipo californiano dispone de armas en ambos lados de la pista y la combinación de todas y cada una de ellas es lo que les separa del resto.

"Intentamos trabajar juntos en defensa y en ataque intentamos conectar los unos con los otros," analizaba el jugador. "Movernos, cortar, nunca quedarnos quietos y mover el balón para usarnos los unos a los otros. Creo que la base es la química y que todos estamos en sintonía."

Una mirada al pasado

Draymond Green también tuvo tiempo de reflexionar y comentar algunas de sus experiencias hasta llegar a la cima de la NBA. Siempre agradecido a todos y cada uno de sus entrenadores, el jugador valoró el papel de sus mayores mentores en su camino al éxito. Y es que todos le han marcado de una forma u otra, ya sea dándole las herramientas para mejorar su juego, como ayudándole en el apartado más psicológico.

"Empezando con Coach Izzo, él fue quién me enseñó este juego y me inculcó una ética de trabajo. Me mostró lo que hacía falta para llegar a la NBA y cómo ser un gran jugador," decía Green sobre su entrenador en Michigan State. "El entrenador Jackson me otorgó confianza. No llegué a la liga como un defensor, pero él confiaba en que podía ser un gran defensor. Y el entrenador Kerr me dio la oportunidad de ser titular. Me ha enseñado mucho. Cómo crecer como líder, por ejemplo. Eso es algo en lo que me ha ayudado mucho. Cómo continuar creciendo cada año de manera emocional. Eso ha sido lo más importante que me ha enseñado."

Pero antes de poder trabajar con estos grandes entrenadores, Draymond fue un niño que fantaseaba con jugar algún día en la mejor liga del mundo. "Soñaba con ello. Pero no tenía ni idea de cómo podía pasar. Era una fantasía. Le decía a mi madre 'algún día jugaré en la NBA.' Pero no tenía ni idea de cómo podía ocurrir."

El futuro más cercano

La NBA parece haberse vuelto loca este verano. Con traspasos y firmas millonarias, muchos equipos intentan encontrar la fórmula para destronar a los Warriors y hacer la liga más competitiva. Sin embargo, Draymond no parece preocuparse por ellos. Su mentalidad ha sido siempre la misma, trabajar y mirar constantemente al frente.

"Todo el mundo es una amenaza. Es la NBA. Todo el mundo tiene talento. Los equipos pueden tener buena pinta sobre el papel y no funcionar. Nunca puede saberse. O al revés. Un equipo puede no llamar la atención y acabar siendo mucho mejor," comentaba al ser preguntado sobre qué rival le preocupaba más de cara a la siguiente campaña. "No nos fijamos realmente en quién es la mayor amenaza. Todo el mundo lo es. Cualquiera contra el que vayas a jugar. Así es como lo afrontamos cada vez que saltamos a la pista. Nos preocupamos por nosotros. No necesitamos preocuparnos por lo que otros equipos están haciendo. Solo debemos preocuparnos de lo que nosotros podemos controlar. El resto seguirá su curso."

También tuvo tiempo de analizar a Jordan Bell, el nuevo novato de los Warriors, con el que se hicieron tras conseguir una elección en el Draft en el último momento. Sus actuaciones en la Summer League no han hecho más que sorprender y Draymond tiene unas ganas tremendas de poder jugar con él.

"Creo que Jordan va a ser un gran jugador. Puede dominar el partido sin necesidad de anotar. Y eso es algo especial," decía el jugador mientras alababa a su nuevo compañero. "Lo miras en la Summer League y ves las cosas que ha sido capaz de hacer… Es bastante sorprendente. Estoy deseando jugar con él y tratar de enseñarle algunas de las cosas que sé. En los próximos años debería tener un gran impacto, eso seguro."

Corazón de león

Justamente Bell ha sido una de las personas que más ha alagado a Draymond Green en los últimos días. Tras conseguir un espectacular 5x5 (hazaña que consiste en conseguir, en un mismo partido, un mínimo de cinco puntos, rebotes, asistencias, robos y tapones) en un partido de Summer League frente a los Minnesota Timberwolves, el rookie se acordó de su nuevo compañero, quien había sido el último jugador en conseguirlo en la NBA. "Solo intento ser como Draymond," contestaba en twitter al recibir halagos de Jalil Abdul-Bassit, un jugador de la G League.

"Es un gran halago. Sienta muy bien oír a alguien decir que quiere ser como yo, o jugar como yo. Es uno de los mejores halagos que puedes recibir," comentaba Draymond, orgulloso. "Tengo muchas ganas de trabajar con él. Su taquilla está justo al lado de la mía e intentaré enseñarle todo lo que sé. Siempre me han enseñado a pasar mi conocimiento. Tienes que pasárselo a las nuevas generaciones. Ese es mi objetivo, enseñarle todo lo que pueda."

Pese a compartir vestuario con Kevin Durant y Stephen Curry, Draymond Green es tanto o más importante que ellos en el buen funcionamiento y competitividad de los Warriors. Es por su garra y entrega que muchos lo consideran como el verdadero corazón del equipo y un pilar básico del éxito de los campeones.

"Es un gran halago pero viene con una gran responsabilidad. Sin embargo, disfruto teniendo esa responsabilidad," decía Green mientras mostraba, una vez más, su espíritu competitivo. "No es fácil. Es muy duro a veces pero todo vale la pena cuando puedes ganar campeonatos y continuar disfrutando y consiguiendo nuevas cosas en tu carrera. Eso hace que todo valga la pena."

Como en casa

Los Warriors son una gran familia y Draymond es uno de los pilares que la sustentan. Los unos no podrían entenderse sin el otro, y viceversa. En 2015, Green tuvo la oportunidad de ser agente libre y valorar sus opciones en el mercado, pero nunca valoró marcharse. "Sabía que iba a volver allí," decía, muy seguro de su respuesta.

Muchos jugadores están firmando contratos exorbitantes en una liga que se vuelve más y más loca con el tiempo. Sin embargo, Draymond ve muy lejos eso ahora mismo. "Aún me quedan tres años de contrato y, cómo he dicho, solo me preocupo por lo que puedo controlar. Lo único que controlo es como salgo y juego en el parqué, cómo me preparo para los partidos y la temporada," analizaba mientras volvía a recalcar su gen competitivo. "Eso es todo lo único que puedo controlar. Me preocuparé por eso cuando llegue el momento. Pero tres años es mucho tiempo, no tengo que pensar en eso ahora."


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