El terremoto Irving amenaza la reconstrucción de los Suns

Los Suns deben decidir entre el impacto inmediato de Kyrie Irving o crear el futuro con Josh Jackson.

El terremoto Irving amenaza la reconstrucción de los Suns
Josh Jackson, primer epicentro del terremoto provocado por Kyrie Irving. | Foto: NBA

El mercado de la NBA se ha visto agitado por el caso Kyrie Irving. El escolta de Cleveland Cavaliers sorprendió a todo el baloncesto americano el pasado viernes cuando procedió a solicitar el traspaso a la franquicia de Ohio.

Un terremoto recorrió en ese momento los despachos de numerosos equipos, interesados lógicamente en hacerse con los servicios de una pieza clave. No en vano, con tan solo 25 años, Kyrie Irving es uno de los únicos diez jugadores que cuentan en su palmarés con el anillo de la NBA, la medalla de oro Olímpica y el campeonato del mundo. A pesar del éxito colectivo obtenido en los Cavs, siendo vital en el séptimo partido de las Finales 2016 y de haber estado nuevamente cerca del título esta temporada, Kyrie Irving considera que le ha llegado el momento de salir de la sombra de LeBron James para liderar un proyecto ganador... ¿pero dónde?

Irving quiere abandonar la sombra de LeBron. | Foto: USA Today
Irving quiere abandonar la sombra de LeBron. | Foto: USA Today

Los Cavs están en problemas y el mercado lo sabeLas negociaciones para dar salida a un jugador de tal nivel, al igual que está ocurriendo con Carmelo Anthony y New York Knicks, no son sencillas. En primer lugar porque el estatus de estas estrellas obliga, incluso a veces por contrato, a escuchar y atender las preferencias del jugador. A nadie se le escapa que los Cavs están en problemas, con Boston Celtics amenazando su dominio en el Este. La sorprendente salida de David Griffin y la contratación de Koby Altman como nuevo mánager general desprende un halo de movimientos inconexos, acompañados de una preocupante inacción en el mercado de agentes libres, donde la mayor operación de los Cavaliers ha sido el fichaje del base José Manuel Calderón.

Fruto del diálogo entre Koby Altman y los representantes de Kyrie Irving el primer destino que ha sonado con fuerza y cierta coherencia es el de Phoenix Suns. La franquicia de Arizona, en plena reconstrucción, cumple sin duda con los requisitos de Irving. Con el peor balance en la Conferencia Oeste y penúltimo en la NBA (24-58), los Suns, un equipo importante y con tradición ganadora, solo pueden ir hacia arriba. Hasta aquí todo parece encajar. Pero los problemas aparecen por una cuestión cultural en la forma americana de hacer negocios, donde prevalece el ganar-ganar. Altman ha escuchado a Irving y contempla por tanto la opción de los Suns, pero ha ejercido su derecho a establecer la tasación aceptable: Eric Bledsoe, Josh Jackson y una primera ronda del Draft 2018.

Josh Jackson, número cuatro del último Draft. | Foto: NBA
Josh Jackson, número cuatro del último Draft. | Foto: NBA

Para los Suns, Jackson es intransferibleDesde el otro lado de la mesa el presidente de Phoenix Suns, Jason Rowley, estaría dispuesto a aceptar dos de esas tres condiciones para completar el traspaso, pero no a costa de perder a Josh Jackson. El alero californiano, elegido en el último Draft con el número cuatro, está considerado como la piedra angular de la reconstrucción de los Suns. Sin haber debutado aún en el baloncesto profesional y tras solo un año en la Universidad de Kansas es prematuro pensar que Josh Jackson vaya convertirse de inmediato en el jugador franquicia de los Suns, pero sí que su rol va a ser importante desde el principio.

No cabe duda que Kyrie Irving es una garantía de rendimiento a corto plazo, no solo por su talento individual sino también por su carácter competitivo y su juventud. Además, la posición de escolta anotador es de impacto inmediato en la construcción de un equipo. Pero los Suns, desde el fondo de la clasificación, han trazado un plan estratégico y ese plan pasa por Josh Jackson, que también es joven y, al contrario que Irving, dejará mucho espacio en la masa salarial durante sus primeras temporadas como profesional para seguir edificando una plantilla competitiva. Por el momento las posiciones de ambas franquicias parecen enrocadas, pero ni en la NBA ni mucho menos en el mundo americano de los negocios se puede dar nada por descartado.

NBA