A Iguodala no le pesa la pizarra

Durante el partido ante los Suns, Steve Kerr dejó de dirigir a los suyos en varias ocasiones y algunos como Iguodala o Draymond Green se ocuparon de ello.

A Iguodala no le pesa la pizarra
Foto: nba.com

No sabemos si será porque ya llegó a las 250 victorias o porque está cansado de que los suyos le vean tanto la cara, el caso es que anoche Steve Kerr decidió apartarse y dejar que fuesen los propios jugadores los que dirigiesen y preparasen jugadas. Precisamente, esta decisión por parte de Kerr tuvo lugar justo ante el equipo al que se unión en 1988 cuando fue elegido por ellos en la segunda posición del Draft, además de ser gerente general suyo de 2007 a 2010.

El vídeo ha circulado mucho por Twitter y es el que es: Steve Kerr parece aclarar la pizarra con la manga y posteriormente escribe algo en una esquina, se la pasa a Iguodala y se va, mientras el MVP de las Finales de 2015 se sienta frente a Casspi, Durant, Klay, Steph y Pachulia.

Ese fue el momento más destacado porque fue el primero, pero a lo largo el partido otros como Green que estaba lesionado, David West y Stephen Curry dirigieron al equipo en algún momento en un suceso nunca antes visto. Ocasionalmente, puede llegar a ocurrir en la liga que los jugadores quizá sean quienes encabecen la reunión por una pequeña porción de tiempo fuera para hablar algo en concreto, pero la decisión de Steve Kerr de darle totalmente el mando a los jugadores varias veces en un partido no es algo que se haya visto muchas veces.

Steve Kerr en numerosas ocasiones ha dicho que son “el equipo de los jugadores”, peor era difícil imaginar que esa expresión se iba a representar hasta esa magnitud.

Dicha acción no sentó muy bien a algunos como puede ser a Jared Dudley, jugador de los Suns que dijo lo siguiente: "Demuestra falta de respeto por el rival, y puede que ahora mismo no merezcamos ese respeto. Cuando no paras de perder por 40 puntos los rivales no te van a respetar. Somos nosotros los que tenemos que cambiar eso", señaló el alero visiblemente molesto.