Un renacido Villa de Aranda se lleva el derbi en el último segundo

Épico triunfo del conjunto ribereño ante el Balonmano Nava por 30-29 en un encuentro que tuvo dos partes muy diferenciadas. Dominio local en el primer acto y reacción segoviana en la reanudación. Filipe Martins empataba el choque a falta de ocho segundos y Guille sobre la bocina desataba la locura en el pabellón arandino

Un renacido Villa de Aranda se lleva el derbi en el último segundo
Momento del gol de Guille que dio el triunfo al Villa de Aranda | Foto: Arturo Sanz
CB Villa de Aranda
30 29
Viveros Herol Nava
CB Villa de Aranda: De Vega, Bicho (2), Krook (2), Megías (2), Manu (5), Iker Antonio (6) y Alberto (2). También Amérigo, Gavidia, Petter (5,1p), Mosca (2), Nemanja, Alvaro, Lorasque (1), Guille (2) y Rodrigo (1).
Viveros Herol Nava: Ernesto, Juárez (2p), Virseda (3), Villagrán (5), Darío (2), Alonso, y Llopis. También Yeray, Seabra, Casado (9), Tello (1), García, Brakocevic (2), Alonso, Filipe (5) y Pablo.
MARCADOR: Cada cinco minutos. 3-1, 5-3, 7-4, 9-5, 10-7, 14-10 (descanso) 15-14, 16-16, 19-18, 23-19, 26-23 y 30-29 (final).
ÁRBITRO: Alvaro García y Juan María San Martín (Andalucía). Excluyeron Petter (2), y Megías (2) y a Brakocevic.
INCIDENCIAS: Partido correspondiente a la octava jornada de la división de honor plata española celebrado en el Pabellón Príncipe de Asturias con la presencia de unos 1.500 espectadores. Medio centenar de aficionados segovianos.

Victoria épica del Villa de Aranda. Poco más se le pudo pedir a un encuentro vibrante durante los sesenta minutos y que se desbocó en los últimos compases del mismo. Nava, siempre a contracorriente, no dejo de remar durante la hora de encuentro para poder llevarse algo positivo de un Príncipe de Asturias entregado a la causa y vestido con las mejores galas. Y tras muchos tropiezos en los momentos clave de encuentro llegó el partido en el que la moneda cayó del lado ribereño. Merecida victoria.

Y eso que ambos equipos no llegaban bien al partido. Los locales pese a la balsámica victoria de la pasada jornada en Gijón ante Covadonga, encadenaban un muy pobre inicio de campeonato con solo seis puntos en su casillero. Por su parte el equipo de Dani Gordo no atravesaba un momento muy plácido. Tras un arranque espectacular con ocho puntos de nueve posibles, el club segoviano había caído en una sucesión derrotas ante Palma del Río y Alcobendas. La victoria se antojaba necesaria en los dos bandos.

Dominio local sustentado en la defensa

La contienda dio comienzo con los de Colmenero muy centrados en la batalla que tenían por delante. Ajustando desde la línea de contención y acertados en el ataque, llegaba la primera ventaja local, 3-1 gracias a las penetraciones de Alberto y el brazo de Iker Antonio. Le costaba anotar a un Nava que tenía que tirar de su máximo artillero Agustín Casado para reducir diferencias. Pasaban los minutos y los locales seguían con las ideas muy claras sobre la pista, aunque no conseguían abrir brecha. Intercambio de golpes desde los extremos y el encuentro llegaba al ecuador de la primera mitad con el 7-5 favorable al Villa de Aranda.

Renta de cuatro goles al descanso del Villa de ArandaNi en superioridad numérica con la exclusión de Víctor Megías a los dieciséis minutos de juego pudo acercarse al electrónico el equipo de Gordo. La primera línea arandina seguía moviendo rápido el esférico y siendo solidarios en defensa lograban la máxima renta hasta el momento de cuatro goles, 9-5. La intensidad en defensa provocaba una nueva inferioridad para los arandinos que pese a ello no daban respiro a un Nava desquiciado por momentos. 14-9 y gol sobre la bocina de Dario Ajo que dejaba la ventaja amarilla en cuatro goles en el descanso, 14-10. Superioridad local que sin embargo dejaba abierto el encuentro para la reanudación.

Guille desata la locura en el Príncipe de Asturias

Los segundos treinta minutos iniciaban con un Balonmano Nava totalmente enchufado, que a base de aumentar sus prestaciones en defensa realizaba un parcial de 0-5 que sembraba las dudas de nuevo en un Villa de Aranda que sigue teniendo momentos de zozobra. Pese a ello el gol de la ventaja de Nava no iba a llegar y eso parecía ser una losa para el conjunto de Segovia. Los burgaleses no se volvían locos e intentaban pensar en cada acción y no caer en la ansiedad y la precipitación. Tras las tablas en el ecuador de la segunda parte, 19-19, el conjunto arandino volvió a romper el partido. 4-0 de parcial con dos goles de Manu para ponerse 23-19 y entrar con ventaja a los minutos decisivos del choque.

Nava murió dejándose la pielPese a llevar las riendas de nuevo del encuentro, el conjunto visitante no daba su brazo a torcer y ponía el encuentro en un brete cuando el marcador reflejaba el 27-26. Colmenero paraba el partido para ajustar a los suyos y tras un robo de balón culminado por Pino en contragolpe la renta volvía a crecer hasta el 29-26. El encuentro parecía visto para sentencia pero aún iba a deparar más giros de guion inesperados. Dani Gordo pedía tiempo muerto y Villagrán tomaba la responsabilidad en los segovianos.

Dos goles consecutivos del central y tres errores en el ataque local dejaban treinta segundos de posesión a Nava cuando solo estaba un gol por detrás, 29-28. Villagrán forzaba los siete metros a falta de catorce segundos para el final. Filipe Martins erraba el lanzamiento, pero cazaba el rechace para colocar el empate. Siete segundos y Alberto cogía la responsabilidad arandina, botaba, daba los tres pasos y en el aire encontraba solo a Guille en el extremo para hacerle llegar un balón, que con suspense, primero en la recepción y luego en el lanzamiento, entraría en la meta de Nava en el último segundo para desatar la locura y el éxtasis en una grada local que necesitaba este triunfo como el comer.

Celebración de los jugadores del Villa de Aranda tras el gol | Foto: Villa de Aranda
Celebración de los jugadores del Villa de Aranda tras el gol | Foto: Villa de Aranda

La conexión arandina de dos canteranos, Alberto y Guille, para sellar un triunfo en el último segundo ante un rival directo abren el camino del renacimiento de un Villa de Aranda que necesitaba volver a encontrarse. Las primeras piedras están puestas, solo falta confianza y trabajo. Pese al mal inicio de año los ribereños ya están situados a un punto del playoff de ascenso. La cruz estaba vez se la llevó un Nava que no paró de nadar para morir en la orilla. Segundo mazazo consecutivo en el último segundo, que no empaña la gran temporada que está haciendo el equipo segoviano, que sigue en zona de fase de ascenso. En definitiva, partidazo y balonmano con mayúsculas entre Villa de Aranda y Balonmano Nava.