La montaña rusa del Chambéry - Granollers termina en empate

El Granollers dominó la primera parte. La segunda fue de los franceses. Al final, 30-30, reparto de puntos en un duelo que pudo ganar cualquiera.

La montaña rusa del Chambéry - Granollers termina en empate
El lateral izquierdo, Berbatonis, en una acción del partido. | Foto: Chambéry Savoie Handball
Chambéry Savoie Handball
30 30
Fraikin Bm. Granollers
Chambéry Savoie Handball: Minel (7), Traore (6), Briffe (4), Malfondet (4), Tritta (3), Marescot (2), Melic (2), Gille (1), Paturel (1), Brouzet, Chazallet, Damiani, Genty, Leger, Meyer y Ouegnin.
Fraikin Bm. Granollers: Adriá Figueras (9), David Resina (5), Bernatonis (4), Marc Cañellas (4), Da Silva (3), Gassama (3), Cabanas (2), Ferrer, Marc García, Guardia, Márquez, César Almeida, Pérez, Porras, Rakocija y Tarrafeta.
MARCADOR: 4-3, 4-6, 7-10, 9-13, 10-15, 12-17 (DESCANSO); 15-19, 20-22, 22-25, 24-26, 27-27, 30-30
ÁRBITRO: Nedim Arnautovic (BIH) y Aleksandar Jovic (BIH). Exluyeron a Minel, Briffe y Meyer (Chambéry); Figueras, Cañellas, Da Silva y Gassama (Granollers).
INCIDENCIAS: Partido de la primera jornada del Grupo D de la Copa EHF disputado en Le Phare (Chambéry FRA).

Reparto de puntos en un partido trepidante que el Fraikin Balonmano Granollers tuvo ganado y luego perdido. Gran primera parte de los catalanes que no supieron administrar la ventaja de 5 goles en la segunda parte, permitiendo al Chambéry Savoie Handball tener balón para llevarse el partido que finalmente no aprovecharon.

Dominio visitante

Todo empezó con un equilibrado intercambio de golpes en los primeros minutos. El equipo francés, bien plantado atrás con un sólido 6:0 en el que Pierre Paturel imponía su ley, dificultaba los ataques posicionales del Granollers. En ataque, los locales consiguieron encontrar espacios y mantener el marcador igualado hasta el minuto 8 (4-4). A partir de ese momento, la defensa 6:0 profunda planteada por Antonio Rama comenzó a dar réditos y las recuperaciones se transformaban en goles cómodos de contraataque que castigaron a los franceses con un parcial 0-3 (4-7 minuto 10).

El tiempo muerto solicitado por el Chambéry no terminó con su sufrimiento. El Granollers abrió aún más la defensa y el marcador llegó al 4-9 (minuto 12). La facilidad de los goles de contraataque refrescaba a los catalanes que evitaban las dificultades de los ataques posicionales.

La ventaja se mantuvo en un tira y afloja durante los siguientes quince minutos. El Chambéry comenzaba a encontrar espacios en ataque y su portero, Julien Meyer, ofrecía la última resistencia a las acometidas visitantes. Aún así, los catalanes se encontraban más cómodos en los ataques posicionales conectando con la línea, ya fuera con Adria Figueras en el pivote o con los extremos que sorprendían con circulaciones.

En esta tesitura, se alcanzó el descanso con 12-17 en el marcador, toda la segunda parte por jugar pero con una sensación de superioridad y de control por parte del Granollers que invitaba al optimismo.

Reacción local

La segunda mitad comenzó con un Chambéry muy abierto. Los vallesanos encontraban soluciones atacando los espacios, especialmente gracias a una exclusión local en el minuto 32, sin embargo, pasados estos primeros instantes, las dificultades para leer esta nueva situación se hicieron patentes. Los locales conseguían devolver el golpe de la primera parte robando balones y concretando su éxito con rápidos contraataques ante los que nada podía hacer un desaparecido César Almeida. Esta situación llevó al 18-20 del minuto 37 y a un tiempo muerto de Antonio Rama que pretendía poner fin a la tendencia del partido.

La reanudación dio un poco de aire al Granollers que lograba ajustar sus conexiones y recuperar la clarividencia ofensiva. Con todo, no lograba distanciarse y la diferencia se mantuvo entre los 2 y los 3 goles hasta la mitad de la segunda parte. Los franceses seguían apretando y se pusieron a un solo gol a falta de 10 minutos (25-26).

Un nuevo tiempo catalán no logró arreglar las cosas. El Chambéry empató y el partido derivó hacia un intercambio de golpes con la igualdad como protagonista principal. Se alcanzó el último minuto 30-30 en el marcador. Granollers preparó un último ataque pero la acción de fly no conectó bien y permitió a los franceses tener balón para ganar a falta de 15 segundos. Un Chambéry que no se había puesto por delante más allá del minuto 3 de partido tenía la injusta oportunidad de llevarse los dos puntos. Una acción confusa terminó con pérdida de balón, pero sin tiempo para que el Granollers pudiera intentarlo de nuevo.

El 30-30 final refleja la igualdad imperante durante los últimos minutos, pero no la diferencia mostrada entre ambos conjuntos en determinados momentos del partido, donde uno parecía muy superior al otro.

Adriá Figueras fue el máximo anotador del encuentro evidenciando que la conexión con el pivote fue un arma crucial en momento importantes de la cita. David Resina (con 5), Bernatonis y Marc Cañellas (con 4) fueron los máximos realizadores catalanes. Por su parte, la faceta goleadora del Chambéry estuvo a cargo de Quentin Minel que con 7 tantos fue el que más encontró la red visitante. El extremo derecho francés Queido Traore le siguió con 6 y Briffe y Tritta con 4 cada uno completaron el cuarteto más goleador del equipo local.

El enfrentamiento entre el KS Azoty Pulawy - Wacker Thun dirimirá el primer líder del grupo D. Tras esta primera jornada, e independientemente del resultado del encuentro entre polacos y suizos, las opciones quedarán muy abiertas y los conjuntos que quieran optar a alcanzar los cuartos de final tendrán que emplearse a fondo e imponerse a sus oponentes en las 5 jornadas que tienen por delante.

El partido del 25 de marzo en el que el Granollers recibirá al Chambéry promete convertirse en toda una final para ambos equipos, y todo parece indicar que la victoria se la llevará aquel que logre encontrar la regularidad en su juego logrando contrarrestar las acometidas de su rival.

Al final, reparto de puntos en un partido con subidas y bajadas, loopings y tirabuzones que deja todo por jugarse y refleja la dificultad de conseguir esas primeras plazas del grupo que darán la opción de clasificarse para cuartos de final.