Exhibición en la sombra
Thomas de Gendt celebrando su triunfo | Foto: Tour de Francia

Duodécima jornada. Los días pasan y con ello cada día Chris Froome tiene el Tour de Francia más a mano, y es que después de sorprender en la octava etapa con un ataque en la bajada del Col de Peyresourde, llevándose la etapa y asaltando el primer puesto de la clasificación general, Chris Froome ha vuelto a poner patas arriba la carrera en una etapa donde la montaña no estaba de por medio, formando un cuarteto en el que estaba Peter Sagan para terminar llegando a la línea de meta en segunda posición con un botín de doce segundos sobre Adam Yates, Dan Martin y Nairo Quintana que le coloca en una extraordinaria posición para llevarse la ronda gala.

178 kilómetros de sufrimiento esperaban a los corredores en la duodécima etapa del Tour de Francia, teniendo que ir los ciclistas desde la ciudad semicostera de Montpellier, con 100 kilómetros llanos que permitirán la formación de la escapada del día para que al final comiencen las ascensiones, cuando la carrera se encontrará con dos cotas seguidas, la Côte de Gordes (4ª categoría, 3km. al 4,8%) y el Col des Trois Termes (3ª categoría, 2.5km al 7.5%), para entrar en un tramo de descenso que llevará a los ciclistas a pie del Mont-Ventoux, una ascensión que por causas meteorológicas se reducen sus 16 kilómetros de subida a 10 kilómetros hasta Châlet Reynard.

Los días van pesando en las piernas de los corredores, y sobre todo las caídas, obligando una de ellas a no poder tomar la salida en la duodécima etapa al belga Jurgen van der Broeck, al fracturarse este el hombre en una caída. Como no podría ser de otra manera, los primeros compases de la etapa eran vibrantes, con un sinfín de ataques que buscaban hacer camino, lo cual formaba varios grupos en cabeza de carrera luchando como si se tratara de una contarreloj por equipos de diferentes escuadras por unirse todos en un mismo pensamiento: la escapada ganadora.

Paseo en el pelotón hasta los abanicos

Al final, después de muchos kilómetros de persecución entre los diferentes grupos dejaba a los siguientes trece ciclistas en cabeza de carrera: Bertjan Lindeman y Sep Vanmarcke (LottoNL-Jumbo), Stef Clement (IAM), Serge Pauwels y Daniel Teklehaimanot (Dimension Data), André Greipel y Thomas de Gendt (Lotto Soudal), Bryan Coquard y Sylvain Chavanel (Direct Energie), Iljo Keisse (Etixx-Quick Step), Dani Navarro y Cyril Lemoine (Cofidis), y Chris Anker Sorensen (Fortuneo Vital Concept), quedando por detrás Diego Rosa (Astana), Paul Voss (Bora), Cyril Gautier (AG2R), Tom-Jelte Slaghter (Cannondale-Drapac), Georg Preidler (Giant-Alpecin), Vegard Breen (Fortuneo Vital Concept), aumentando a marchas forzadas la ventaja sobre un pelotón totalmente tranquilo, concediendo en todo momento las andanzas de la fuga.

Los 13 escapados rodando de forma acompasada a relevos | Foto: Tour de Francia

Hasta ni más ni menos que 18'45 subió la diferencia de los fugados, una espectacular renta que no tardaría en comenzar a descender con la aparición de los abanicos, poniéndose en cabeza de carrera Etixx, AG2R y Trek, enfilando el pelotón y dejándolo en alrededor de 30 unidades, quedando cortado por detrás un grupo en el que estaba Warren Barguil, poniendo el ciclista galo a todos sus compañeros a trabajar para poder solucionar el tiempo que desde el grupo mayoritario le iban poniendo de por medio. Los problemas aparecían para Fabio Aru (Astana Team) a 65 kilómetros de meta, cuando un problema en su bicicleta le obligaba a parar ipso facto, teniendo que coger la bicicleta de un compañero, parando la escuadra kazaja a todos sus corredores para reintegrarle al pelotón tras varios kilómetros. El nerviosismo que había en el pelotón provocaba caídas, obligando una de ellas a poner pie a tierra a Angelo Tulik (Direct Energie).

Numerosa caída que para el pelotón

Al ir con una bicicleta que no se adaptaba a sus características, Fabio Aru paraba en la cuneta a 55 kilómetros de meta, cambiando como una exhalación de bicicleta mostrando un nerviosismo que a priori podría jugarle una mala pasada en la ascensión final. El italiano se apoyaba en el ucraniano Alexey Lutxenko, y en un coche de equipo, al que reiteradamente desde la organización se le avisaba de ayudas no permitidas en carrera. La Côte de Gordes fue el primer escollo de la escapada, coronando en primera posición Thomas de Gendt, para que posteriormente la Col des Trois Termes, de tercera categoría, volviera a ver pasar en primer lugar a De Gendt, con una renta de más de siete minutos de ventaja con respecto al pelotón, donde comandaba la carrera Simon Gerrans, hasta que a poco más de treinta kilómetros se iba al suelo en un curva cerrada, terminando también con sus huesos en el suelo los ciclistas del Team Sky, Ian Stannard y Luke Rowe, teniendo además que cambiar de bicicleta Geraint Thomas, parando rápidamente el pelotón Fabian Cancellara y el líder, Chris Froome, para permitir la reagrupación, sobre todo viendo esto con buenos ojos los ciclistas que venían cortados anteriormente. La renta de los fugados aumentaba más allá de los nueve minutos.

Peter Sagan y Mark Cavendish durante la etapa | Foto: Tour de Francia
Peter Sagan y Mark Cavendish durante la etapa | Foto: Tour de Francia

Mientras los fugados pasaban a relevos sin escatimar esfuerzos y André Greipel atacaba convirtiéndose en cabeza de carrera, los equipos de los hombres que luchan por la general tomaban posiciones en el pelotón con más de nueve minutos de retraso con respecto a los escapados. La aventura del sprinter alemán no tardaría en ser neutralizada, descolgándose a continuación de la fuga. Al arrancar el Mont Ventoux se quedaron descolgados Lemoine, Sorensen, Vanmarcke y Clement, para que en cabeza de carrera los más fuertes fueran De Gendt, Lindemann, Navarro y Pauwels, al mismo tiempo que Pierre Rolland saltaba del pelotón donde el Team Sky controlaba la carrera a la perfección. Pauwels y Navarro no tardarían en irse en solitario, produciéndose un sinfín de ataques en el pelotón, sobre todo los más importantes a cargo de Jarlinson Pantano y Alejandro Valverde.

La discordía llega con una moto, Froome subiendo el Mont Ventoux a la carrera y mucha polémica

Tardó en llegar su primera taque, pero Nairo Quintana en las primeras rampas del Mont Ventoux probó suerte yéndose en solitario, pero a Chris Froome no le hizo falta salir a su rueda, apoyándose en Wouter Poels para llegar hasta su rueda. Joaquim Rodríguez ni mucho menos se quedaba parado, lanzando un ataque al que respondía Alejandro Valverde. No tardaría en llegar el hachazo de Chris Froome, al que tan solo eran capaces de seguirle Richie Porte y Nairo Quintana, quedándose cortado el ciclista colombiano, para que metros después se uniera a los dos de cabeza Bauke Mollema, antes de que a poco más de un kilómetro de meta se chocaran los tres con una moto de carrera, quedando cortados Porte y Froome, necesitando de asistencia neutra el primero y el segundo, buscando evitar la mayor perdida de tiempo posible, tiraba la bicicleta para subir corriendo el Mont Ventoux.

Bauke Mollema cruzó la línea de meta desfondado | Foto: Tour de Francia
Bauke Mollema cruzó la línea de meta desfondado | Foto: Tour de Francia

Una imagen que pasaba a la historia, mientras por delante Thomas de Gendt conseguía batir en un apretado sprint a Serge Pauwels, pero la noticia estaba detrás, y es que un Chris Froome totalmente desquiciado tiraba la bicicleta, se quedaba esperando su coche de equipo y veía como por delante, Bauke Mollema era el primero de los favoritos en llegar a meta con un tiempo de 5:04 con respecto al vencedor, para que a 6:45 hiciera acto de presencia Froome en la línea de meta, y a partir de ahí se desataba la locura. Después de mucho esperar, muchas dudas acerca de lo que podría ocurrir, con posibles descalificaciones de por medio, la organización daba el tiempo de todos los corredores metros antes de lo ocurrido, manteniéndose el británico con el liderato de la ronda gala en una etapa que jamás se olvidará en el Tour de Francia.

Clasificación de la etapa

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