Un capítulo de ‘sitcom’ con Halvorsen como protagonista dorado

El noruego Kristoffer Halvorsen se llevó la medalla de oro en la prueba en ruta sub 23 del Mundial de Doha, rematando el excelente trabajo de neutralización y lanzamiento de su selección. La plata fue para el alemán Ackerman y el bronce se lo llevó el italiano Marezko. García Cortina acabó en un positivo séptimo lugar. Todo ello, en una carrera que se desarrolló con el guion previsto, como si de una 'sitcom' se tratase.

Un capítulo de ‘sitcom’ con Halvorsen como protagonista dorado
Halvorsen se lleva el oro en Doha | Fuente: UCI Doha 2016.

Una 'sitcom' –o comedia de situación- es un tipo de serie televisiva cuyos episodios se desarrollan regularmente en los mismos lugares y con los mismos personajes y cuyo desarrollo y desenlace hace que trama vuelve al mismo punto de partida capítulo tras capítulo. Habitualmente comedias, podíamos hacer un aparte con las tradicionales series policiacas. Mismo esquema para todo: planteamiento de un problema, desarrollo buscando atajar el conflicto –suele haber diferentes puntos de giro en este desarrollo- y una conclusión que deja las cosas tal y como estaban. Podríamos decir decenas de ejemplos de este tipo de series desde los años 80.

El guion, tal y como estaba previsto

¿No os recuerda a algo? El Mundial de Doha, en la que el componente cómico lo pone la UCI con sus decisiones –sobre todo la elección de Catar como país acogedor de un evento de tal magnitud-. Pero el resto, el capítulo en sí, el espectáculo y la emoción, lo ponen por suerte los corredores. La sub 23 inauguraba las pruebas de ruta. Carreras que suelen ser vivas, con muchos ataques aunque con desenlaces que, cada vez, se parecen a los del ciclismo de élite. Se daba la salida en la mañana de hoy para los menores de dicha edad y todo parecía muy claro.

Podio con los tres medallitas sub 23 | Fuente: UCI Doha 2016.
Podio con los tres medallitas sub 23 | Fuente: UCI Doha 2016.

Escapada, neutralización, ataques suicidas y desenlace al sprint: el guión esperado

Como si de una ‘sitcom’ se tratase, el planteamiento que teníamos en la cabeza era el mismo: planteamiento de un problema (la fuga), desarrollo de una solución a ese y otros conflictos (neutralización de la escapada y posteriores ataques) y un desenlace que deja las cosas como al principio (un sprint masivo). Así se preveía y nada iba a faltar ni a variar en el guión. Al final, la protagonista resultó ser Noruega que, con su trabajo, logró llevar a su actor principal, a su héroe, hasta la victoria al sprint, por delante de Pascal Ackerman (ALE) y Jakub Marezko (ITA). El español Iván García Cortina, como actor de reparto, logró un gran séptimo lugar.

La creación de un conflicto

Arrancaba el capítulo. Un conflicto se fraguaba. Las primeras vueltas al circuito de la Perla coincidían con el planteamiento del capítulo. Numerosos ataques para formar una fuga deseada pues, aunque las posibilidades de éxito podríamos decir que eran nulas de inicio –más haciendo la analogía con una ‘sitcom’-, escaparse en un Mundial no es moco de pavo. Los primeros en atacar fueron  el eritreo Gebrezgabihier, el holandés Pascal Eenkhoorn y el portugués Bruno Bico. A ellos se unieron kilómetros después Bryan Gómez (COL) y Patrick Muller (IRL).

Nueve fueron los antagonistas iniciales que se opusieron al dominio de las grandes selecciones, las protagonistas

No se conformaron otras selecciones y mandaron a sus hombres más combativos hacia adelante. El ruandés Uwizeye, el irlandés O’Loughlin, el estadounidense Maxime Daniel  y el iranía Rajabikaboodcheshm fueron los que acabaron contactando con los de cabeza, que rondaron los dos minutos o dos minutos y medio de renta sobre el pelotón, que comandaba noruega en su parte delantera. Noruega, como protagonista de nuestra serie, vio cuál era el conflicto del capítulo: un grupo de rebeldes encabezaban la carrera. Había que atajarlos.

La escapada se mostró combativa, aún sin gozar de opciones de llegar | Fuente: UCI Doha 2016.
La escapada se mostró combativa, aún sin gozar de opciones de llegar | Fuente: UCI Doha 2016.

Esos nueve rebeldes fueron los protagonistas del grueso del episodio. Los antagonistas, podíamos decir. Se mostraron combativos pero su renta solo llegó hasta poco más de tres minutos. La velocidad en el pelotón, imprimida por selecciones como Dinamarca, España, Kazajistán, Italia pero sobre todo Noruega, era brutal. Látigo en cada curva, en cada rotonda. La cabeza del pelotón fue un polvorín en la parte intermedia de la carrera. Cuando quedaban unos 80-90 kilómetros para el final, varias selecciones intentaron formar cortes a base de potencia en la punta del paquete principal. No fue posible. Las selecciones de los hombres rápidos se impusieron a estos ‘rebeldes’.

El anticlimax

La parte definitiva del seguía atrasándose. El desenlace del capítulo parecía que no iba a llegar nunca. Con cinco vueltas para el final, unos 75 kilómetros, la fuga alcanzaba su renta máxima. Tres minutos y medio y poniendo en jaque al pelotón. Por detrás, rápidamente se pusieron a trabajar. La protagonista, junto con el resto del elenco a su favor, se lanzó a atajar el problema. Redujeron gran parte de la renta en solo dos vueltas pero la diferencia se mostró reacia a bajar del minuto, con solo treinta kilómetros por recorrer.

Hubo diversas caídas que, en ningún caso, afectaron a favoritos ni a grandes grupos de ciclistas

El capítulo volvía a enrevesarse con un punto de giro que podía ser traumático. Lo anterior no había sido más que el llamado ‘anticlímax’. Rápidamente puso Noruega todo su arsenal al servicio de su actor principal. Y mira que el americano Daniel se había mostrado insistente en la fuga, junto a Gómez, Eenkhoorn y los irlandeses. El desenlace estaba llamado a ser el de siempre, volver al punto de partida. Por más que la fuga, el enemigo en este caso, intentó trabajar, no pudo con el ímpetu noruego, directo hacia la resolución que más les convenía. También España aportó su granito de arena, con el trabajazo de Castrillo tras volver de una avería. Lo probaron en solitario los actores secundarios de la escapada pero nada.

España trabajó para la neutralización y para llevar cómodo a Cortina | Fuente: UCI Doha 2016.
España trabajó para la neutralización y para llevar cómodo a Cortina | Fuente: UCI Doha 2016.

Clímax y resolución del ‘episodio’

Francia quiso jugar con el viento pero su intentona duró un par de kilómetros

El pelotón se dividía entre protagonistas en cabeza, el grueso de actores secundarios en el centro y una larga y enfilada cola llena de actores de reparto y figurantes, con poco que decir en el desenlace del episodio. Los antagonistas habían sido neutralizados, Noruega había acabado con ellos. También lo había hecho con aquellos que osaron revolver en su desenlace. Quedaba el clímax, la resolución definitiva. Un nuevo conflicto, inesperado y pero más grave tocaba resolver. Francia buscó el abanico. Jugaron los galos con el viento e incluso crearon algún pequeño corte en cabeza del pelotón. Su trabajo duró un par de kilómetros. El protagonista mandó a los suyos a paliar esa nueva rebelión. Ya entrados en los dos últimos kilómetros, tocaba rematar el capítulo de la mejor manera posible y dejar la situación igual o mejor de lo que estaba al principio, para buscar un nuevo conflicto en el próximo episodio.

En esta ocasión iban a ser ‘buenos contra buenos’. ¿Quién se llevaría el oro? Varios protagonistas subieron con sus respectivos equipos hasta la punta del pelotón: Noruega llevaba a Halvorsen; Italia a Marezko; Alemania a Bauhaus y Ackerman; Dinamarca a Pedersen… y como actor secundario llegaba un Iván García Cortina que se colocaba de gran forma tras haberse quedado algo rezagado en los últimos kilómetros. Solitario ya, el trabajo de sus compañeros dio a su fin y tuvo que jugar su baza en solitario. Intentar ser el protagonista de un capítulo en el que partía como actor de reparto.

Y al final, todo sigue igual

Oro para Halvorson, plata para Ackerman y bronce para Marezko; García Cortina esprintó hasta el séptimo lugar

Ya en la resolución del capítulo, con apenas segundos para que la pantalla funda a negro, llegó la resolución. Codazos, hombro con hombro, manotazos, gritos, quejas… sino que se lo digan a Cortina. Y al final, ganaron ‘los buenos’. Lanzó Bauhaus a Ackerman de la mejor manera posible, pero ahí que llegó el gran protagonista, el héroe, Halvorson, para remontar posiciones por la izquierda y sobre pasar al germano en la misma línea de meta. Oro para el noruego. Similar progresión tuvo Jakub Marezko, pero inició el sprint más rezagado y ello le costó algunos centímetros al final. Por detrás, Cortina, que partió algo encerrado, pudo asomar la cabeza y sus fuerzas le llevaron hasta la séptima posición. Nada mal para ser un ‘español’.

Apretadísimo sprint final entre Halvorsen, Ackerman y Marezko.
Apretadísimo sprint final entre Halvorsen, Ackerman y Marezko | Fuente: UCI Doha 2016.

Y así finalizaba el capítulo. Una trama desconocida pero un desarrollo más que esperado. Poco más se puede pedir con esta ‘sitcom’ llamada Mundial de Doha. Y poco más se espera en los tres días que quedan. Quizá los junior… Un buen capítulo en el que, como decíamos al inicio, la comedia la puso la UCI y la emoción los ciclistas. Bravo por los sub 23 que han dado un buen espectáculo, con muchos ataques que, aunque fallidos, dejan de relevancia que la emoción no depende de edades o de profesionales. Es más, suele ser al revés. ‘The end’.