Paulo Futre
Paulo Futre
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Paulo Futre

1966 Montijo


Paulo Jorge dos Santos Futre, más conocido como Paulo Futre es un exjugador de fútbol profesional. El 28 de febrero de 1966 nació en la ciudad de Montijo, Portugal, Paulo Futre.  Uno de los mejores jugadores de la historia del fútbol que con tan solo nuevos años captó la atención del Sporting de Portugal.

Su potencia como futbolista es innegable, como también lo es el repertorio de polémicas en los partidos que lleva a la espalda. Negarse a cambiarse en pleno partido o no jugar si no era con su amado número 10 a la espalda. Se retiró con apenas 32 años después de una dura operación de rodilla, pero para los aficionados, nunca será olvidado de la historia del fútbol.

Sus primeros pasos en el campo

Su padre no fue jugador profesional, pero jugaba en el equipo de su pueblo, en Montijo, por lo que la infancia de Paulo estuvo rodeada desde siempre de balones y como ha declaro en varias ocasiones “era el mejor regalo que me podían hacer”.

Con tan solo nueve años, el portugués comenzó su carrera como deportista jugando un torneo de `fútbol 11´organizado por el Sporting empleando una ficha falsa ya que solo podrían participar niños de entre 10 a 13 años. Finalmente, el equipo de Futre llegó a la final y el jugador comenzó a captar la atención del Sporting. Un año más tarde vuelve a realizar este torneo y viaja a Francia con el equipo, allí es nombrado el mejor jugador del torneo. Con tan solo 11 años firma con el Sporting. Todos los días de entrenamiento, el futbolista se desplaza en barco desde su ciudad natal hasta Lisboa. “Tardaba desde casa hasta el estadio dos horas y media. Iba, entrenaba y llegaba a mi casa a media noche. Con 14 años jugaba en divisiones inferiores de la selección, pasaba cinco o seis meses al año en hoteles, tuve que dejar el colegio porque era imposible compaginarlo, mi padre intentó siempre que no lo dejara”, contaba Futre en una entrevista a la revista Líbero.

Paulo Futre en la Selección Nacional de Portugal. | Fuente: Instagram Oficial
Paulo Futre en la Selección Nacional de Portugal. | Fuente: Instagram Oficial

Con tan solo 15 años firma su primer contrato profesional con el equipo que le vio crecer, el Sporting. El 20 de enero de 1982 debuta con el equipo principal y seis meses después, con tan solo 17 años debuta en el campeonato nacional frente a Finlandia. Paulo Futre se convierte en el jugador más joven en lograr jugar con la Seleção. El portugués visitó la camiseta de las quinas hasta 41 veces marcando un total de seis goles.

La llegada al FC Porto

Durante la temporada del 84/85, el entrenador del Sporting decide no contar con el joven portugués y es entonces cuando aparece el Oporto que le ofrece un contrato que este decide aceptar. Fue entonces en el Estádio das Antas, el antiguo templo de los dragones, donde Futre se corona como uno de los mejores futbolistas del momento, ganando importantes títulos como la primera Copa de Europa del Oporto tras ganar 2-1 al Bayern de Múnich. “Fue una decisión difícil, pero de las más acertadas de mi vida. Me acogió Pinto Da Costo y con el aprendí verdaderamente las reglas del juego. Yo era todavía un niño muy rebelde y con el aprendí a no sobrepasar los límites. Jugué solo tres años, pero me hicieron sentir un calor enorme. Siempre insisto en que mi corazón está en el Sporting, pero ellos siempre me guardan respeto”.

Nueva promesa de Jesús Gil

Futre jugando en el Atlético de Madrid. | Fuente: Instagram Oficial
Futre jugando en el Atlético de Madrid. | Fuente: Instagram Oficial

En sus últimos días con el Oporto, el Inter de Milán pujó por el portugués, sin embargo, cuando todo parecía estar preparado para su fichaje, aparece alguien que cambia la vida al portugués, Jesús Gil.  Se trataba del candidato a la presidencia del Atlético que realiza el segundo fichaje más caro de la historia de aquella época después de Maradona. El presidente del Oporto y el propio jugador piden todo lo que pueden, es aquí cuando entra en escena la famosa historia del Porsche amarillo. Paulo Futre le pide a Gil un Porsche, y lo quería ya, el técnico lo acepta y le acompaña al concesionario a por el coche que se convierte en el más famoso de toda la Península Ibérica. “Tenía un preacuerdo con el Inter, pero las negociaciones fueron duras y discutimos hasta última hora. Cuando apareció Jesús Gil, las cláusulas habían cambiado y ya no costaba 200 sino 400 millones. Fue una gran operación, para mí, para el Oporto y para Gil que consiguió ganar las elecciones”, contó Futre durante una entrevista.

Con el Atleti Futre consigue hacerse con dos copas del Rey, una contra el Mallorca y otra contra el Real Madrid. En numerosas ocasiones el jugador ha reconocido que esa copa no la cambia por nada del mundo. “Es final y ese gol no lo cambio ni por ganar la Champion. Si existe el éxtasis en la vida, yo lo alcancé ahí, entré en otra dimensión. “Con 22 años llegué al vestuario, era el único portugués en una plantilla con 23 españoles. Gil me hizo capitán y probablemente de manera injusta, no se le podía decir nada, pero yo siempre di la cara por mis compañeros y por el club”.

En numerosas ocasiones nos enfrentamientos entre Gil Y futre fueron públicos, pero la realidad es que se adoraban uno al otro. Incluso Gil ayudó al futbolista a poder convivir con su pareja sin estar casado, ya que previamente había tenido problemas con la iglesia de Portugal.

El ejército y las lesiones

Uno de sus momentos más complicados llega cuando Futre, como todos los portugueses tiene que hacer el servicio militar. Es entonces cuando Mario Soares, presidente de la República Portuguesa otorga al jugador el estatuto de alta competición de élite, convirtiéndose en el primer portugués en tener este privilegio. Sin embargo, había una cláusula pendiente, si Futre regresaba a Portugal, si tuviera que ir al ejército. “En mi país la mili era obligatoria y me tocaba el momento de incorporarme. Durante las negociaciones, como los equipos no conocían el asunto no decíamos nada. Pinto me aseguró que lo arreglaría. El presidente de Portugal me dio una prórroga de ocho años y ahí es cuando vi que debía luchar por mí, mi país y por Mario Soares”, confesó Futre en una entrevista.

En el año 1993 una fuerte crisis sorprende al Atlético de Madrid y Futre tiene que abandonar al club. En esta época existía una ley que decía que, si un jugador extranjero era vendido durante la época de invierno, solo podía jugar en un club de su país, es por esto por lo que Futre debe volver Portugal y, por lo tanto, pasar el servicio militar.

En este momento es fichado por el Benfica y seis meses después debe ir al ejército. En esta época Futre despierta el interés del Olympique de Marsella, que acaba de ganar la Liga de Campeones. Finalmente ficha con el club francés y con 30 años se salva definitivamente de ir al ejército por nada más y nada menos que todas las lesiones acumuladas durante su etapa como jugador.

Debido a los problemas del equipo francés con la corrupción y el amaño de partidos, Futre debe salir del Club, es aquí cuando aparece el Real Madrid, sin embargo, el portugués rechaza a los blancos por tener su corazón rojiblanco.

“Negociamos y cuando el contrato estaba casi listo para estar firmado, tuve una reunión con mi familia y ahí es cuando verdaderamente me di cuenta de todo. No podía volver con ellos a Madrid y jugar en el Real. Lo siento señores. pero no voy a firmar, eso les dije. Soy el único jugador del mundo que con el contrato en la mesa he dicho que no al Real Madrid”, confesó el jugador.

Francia, Italia, Inglaterra y Japón

En este momento, Futre ficha por el Regina, equipo italiano de la reggio Emilia. En si debut tiene una de las lesiones más graves de su carrera y tiene que estar de baja hasta diez meses, no vuelve a jugar hasta abril de 1995. El verano de ese mismo año ficha por el AC Milán y se convierte en el primer jugador portugués en jugar con el club rossonero. Unas semanas después, Futre tiene que volver a pasar por quirófano y con solo 29 años, su posible retirada era uno de los temas principales en los medios de comunicación. Una vez recuperado consigue jugar otro partido con el Milán y ganar el scudetto.

Tras unos meses con los italianos se marca a la Premier League, para formar parte del West Ham y jugar con número 10 a la espalda. En el primer partido contra el Arsenal le tocaba jugar con el número 16 y este se negó a jugar. Desde aquí no volvió a jugar hasta que no consiguió volver a lucir su número. A pesar de disputar importantes partidos en la liga inglesa, su nivel bajó considerablemente debido al gran número de operaciones quirúrgicas que llevaba a su espalda. También llegó a jugar en Japón.

“En Italia pasé un buen tiempo, Berlusconi siempre me trato bien. Después pase por tres operaciones y me libre de la mili, cuando llegué al West Ham inglés, lo hice sin saber si sería por unas semanas o unos meses porque la verdad yo ya no estaba para muchos trotes. La retirada cada vez la veía más cerca”, declara para la revista Líbero.

Del campo a embajador del Atlético

Con 30 años, el jugador decide guardar las botas y quitarse el uniforme para pasar a ser embajador del Atlético de Madrid. “En un programa de televisión Gil me impone la insignia de oro y ser el Embajador del Atleti, yo acepté. Después jugué algún partido más en el Atlético. Cuando verdaderamente dije que, hasta aquí, me corte el pelo como los toreros”, dijo en una entrevista.

Desde este momento, Futre dedicó su vida a la familia. Ha colaborado en varios programas de televisión e incluso ha participado en una telenovela interpretando a un director deportivo. A pesar de sus polémicas, lo que nadie nunca podrá discutir es que es y será uno de los mejores jugadores de todo el mundo.

Paulo Futre en el Wanda Metropolitano. | Fuente: Instagram Oficial
Paulo Futre en el Wanda Metropolitano. | Fuente: Instagram Oficial
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