Philadelphia 76ers
Philadelphia 76ers
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Philadelphia 76ers

1963 Philadelphia


Philadelphia 76ers es un equipo que milita en la conferencia este de la NBA. Es considerada la franquicia más antigua de la NBA y una de las fundadoras de la actual NBA, al ser creada en 1939 bajo el nombre Syracuse Nationals. Los 76ers tienen en su haber tres anillos de campeón de la NBA, el primero en 1955 bajo el nombre fundacional, los dos siguientes se lograron en 1967 y 1983. El conjunto que actualmente se encuentra en el estado de Pennsylvania, debe su cambio de ciudad Irv Kosloff, quien compró la franquicia y decidió llevarla a Filadelfia debido a que era una ciudad que poseía un mercado mayor. El nombre que recibe el equipo fue sometido a votación popular, siendo 76ers el mayor votado debido al pasado fundacional de la ciudad de Filadelfia. Fue allí donde en 1776 se firmó la Declaración de la Independencia de los Estados Unidos. 

Fundación NBA y primer anillo

En 1949 los Nationals junto con 7 equipos de la National Basketball League (NBL) se fusionan con la Basketball Association of America (BAA) para conformar lo que hoy conocemos como NBA. En esos primeros pasos del baloncesto en América, los Nationals fueron un equipo muy importante, logrando en el año 1955 su primer anillo, de la mano de Dolph Schayes, su mayor estrella. Derrotando en la final a Fort Wayne.

 

Dolph Schayes. Foto: NBA
Dolph Schayes. Foto: NBA

 

Llegada de Wilt Chamberlain y segundo anillo

Tras los éxitos en los primeros pasos de la NBA, los años 60, período en el cual comenzó a popularizarse el baloncesto a nivel mundial, los Sixers obtuvieron la firma de Wilt Chamberlain procedente de los Warriors. El jugador famoso por poseer la mayor anotación en un choque (100 puntos) logró en la 66/67 un récord de 68-13. En un equipo que contaba a su vez con Billy Cunningham, Hal Green o Chet Walker. Los de Filadelfia eran los máximos aspirantes al título y no defraudaron. En semifinales eliminaron a los Boston Celtics de Bill Russell, los cuales venía de ganar 8 anillos de forma consecutiva. En la gran final, derrotaron a los Warriors para alzarse con el segundo anillo de la historia de la franquicia.

Wilt Chamberlain tras su actuación de 100 puntos. Foto: NBA
Wilt Chamberlain tras su actuación de 100 puntos. Foto: NBA

 

Años oscuros y vuelta al éxito

La venta de Wilt Chamberlain debido a problemas relacionados con la liga dio paso a unos años difíciles para la franquicia de Filadelfia. En la 71/72, no juegan playoffs por primera vez en su historia; un año después logran apenas 9 victorias firmando el peor récord de la historia NBA en una temporada completa. La diferencia del cambio de dinámica de la franquicia se ve plasmada al observar, que 6 años atrás habían establecido el mejor récord hasta entonces de victorias en un curso. En 1976 vuelven a playoffs tras 5 años de ausencia de la mano de McGinnis. Ese mismo curso, los Sixers fichan a Julius Erving aprovechándose de los problemas financieros de New York Nets. La llegada del Doctor J sumada a la anterior elección en el draft de Darryl Dawkins sirvió para recuperar el rumbo de las victorias. En la 77/78, perderían en finales de conferencia ante los Bullets; la suerte no acompañaría a los Sixers, pues cayeron en la 79/80 y 81/82 ante los Lakers en la final. 



Llegada de Moses Malone y tercer anillo 

Moses Malone y Julius Erving. Foto: NBA.com
Moses Malone y Julius Erving. Foto: NBA.com

El aspecto diferencial que necesitaba el equipo para alzarse con el campeonato se llamaba Moses Malone. En 1982, con la llegada de Malone procedente de Houston, los Sixers dieron un salto cualitativo a una plantilla que contó con Maurice Cheecks, Toney, Bobby Jones y el propio Julius Erving. Logrando 65 victorias en temporada regular. Su andadura en playoffs fue igual de aplastante como en regular season. Barrieron a los Knicks, concedieron una sola derrota ante Milwaukee y barrieron en la final a unos Lakers que contaban con Abdul-Jabbar, Magic o Bob McAdoo. De esta forma y tras un 12-1 en playoffs (mejor marca en playoffs) los de Filadelfia lograban el tercer anillo de su historia. Como era de esperar, Malone fue nombrado MVP de la temporada.

 

Traspaso de Malone y llegada de Barkley

La historia de los Sixers se puede entender gracias a jugadores puntuales. Igual que la llegada de Malone supuso un gran salto de cualidad para pelear por el anillo, su salida de igual forma perjudicó las esperanzas de los de Filadelfia. En Junio de 1986, Malone fue traspasado a Cavaliers en una de las operaciones mas lamentables de la historia NBA. A cambio del jugador que años atrás fue MVP recibieron a Hinson, Jeff Rulan y Cliff Robinson, jugadores que pasaron sin pena ni gloria por Filadelfia. Por ello, Charles Barkley se convirtió en la cara visible de la franquicia. El controvertido ala-pívot fue seleccionado en la quinta posición de uno de los mejores draft de la historia, el de 1984. Compartió palestra con Olajuwon o Jordan. La actitud en la pista y sobretodo su personalidad, encandiló a la hinchada de los Sixers, Barkley se ganó el cariño de la afición desde el primer día. 

Charles Barkley. Foto: NBA.com
Charles Barkley. Foto: NBA.com

Después de que se perdieran jugar postemporada en la 87/88 (primera vez que ocurría desde 1975), para la siguiente volvieron de la mano de Barkley para ser barridos por New York Knicks. La mejor temporada del “gordo” fue la 89/90, quedando segundo en la votación por el MVP. En 1992 puso fin a su etapa como Sixer al ser traspasado a Phoenix. Pese a que no ganó ningún título, frustrado por los Bulls de Jordan, Barkley ha dejado un buen recuerdo en Filadelfia.

 

Allen Iverson, Larry Brown y finales NBA

Tras varios años alejados de los focos, la franquicia vivió diversos cambios en los despachos. La nueva dirección se propuso un lavado de cara a la plantilla, comenzado por la mera estética del equipo. En 1996 se draftea a Allen Iverson, logrando a su vez el premio a rookie del año, en una temporada de cambio en la que firmaron un récord de 22-60. Para seguir con el proceso por el cual se estaba sometiendo la plantilla, la llegada de Larry Brown a los banquillos supuso un cambio de paradigma. Brown se había ganado la buena reputación como entrenador por hacer jugar bien a sus equipos (con pocos recursos) centrándose en la defensa. Esta importancia al juego defensivo chocaba con la concepción del baloncesto que tenía Iverson, por lo que en los primeros años se produjeron rifirrafes que cerca estuvieron de terminar en un traspaso del base estrella. Pese a ello, el proyecto fue tomando rumbo, volviendo a playoffs en 1999 (no lo hacían desde 1991), donde cayeron en segunda ronda frente a Indiana. En el año 2000 se repetiría la historia, los Pacers eliminaban a los Sixers de nuevo.

Allen Iverson y Larry Brown. Foto; Philadelphia 76ers
Allen Iverson y Larry Brown. Foto; Philadelphia 76ers

Tras sufragar los problemas entre Brown e Iverson, en la temporada 00/01, Larry fue seleccionado para dirigir al equipo del este en el juego de las estrellas, mientras que Allen Iverson fue el mejor jugador del mismo. El momento de Filadelfia era digno para luchar por el anillo. La lesión de Ratliff sirvió para obtener a una pieza crucial de cara al éxito, pues fue traspasado junto con otros jugadores a Atlanta a cambio de Dikembe Mutombo. Con un récord de 56-26, los Sixers eran claros aspirantes al anillo. En primera ronda, lograron derrotar a los Indiana Pacers de Reggie Miller. En la siguiente ronda, frente a Toronto, la serie se tuvo que definir en el séptimo partido. Iverson fue clave en la eliminatoria anotando 54 puntos en el segundo partido y 52 en el quinto. De esta forma, después de dejar de lado a los Raptors cuyo líder era Vince Carter, llegaron a unas finales de conferencia que también se tuvieron que resolver en el séptimo partido. Filadeflia se repuso a la lesión de Iverson el cual llegó a tiempo al último partido y anotar 44 puntos para clasificar a los suyo a la gran final. Filadelfia no jugaba una final NBA desde 1983, donde barrieron a los Lakers. En 2001, la historia se iba a repetir pero con tintes dorados y púrpuras. Los Lakers ganaron el anillo tras aplastar a los Sixers (4-1) igualando un récord que poseían los mismo Sixers que ganaron el último anillo de la franquicia de Pennsylvania (12-1). Pese a que faltó poner la guinda al pastel, el esfuerzo del equipo se vio compensado en los títulos individuales. Iverson fue MVP, Mutombo mejor defensor, Larry Brown mejor entrenador y Aaron McKie mejor sexto hombre.

 

Traspaso de Iverson. Iguodala la nueva cara de la franquicia

En 2003 Larry Brown puso fin a su etapa como entrenador, tres años después, Allen Iverson dio un ultimátum a la franquicia reclamando mejores piezas para luchar por éxitos. El 19 de diciembre fue traspasado a Detroit dejando como líder del equipo a un joven Andre Iguodala, el cual tuvo que lidiar con la presión. En 2008 jugarán playoffs por primera vez desde la marcha de Iverson. En los años siguientes se alternan temporadas irregulares en las cuales se juntan jugadores de la talla de Elton Brand, Lou Williams, Jrue Holiday (drafteado en 2009) o Evan Turner (drafteado en 2010 en la segunda posición). En 2012, los Sixers cometen el error de traspasar a Iguodala en una operación que acabó llevando a Bynum (jugador que no llegaría a debutar) a Filadelfia. Una grave lesión le impidió debutar. La temporada 12/13, la mala suerte se cebó del equipo, pues pese a que habían conformado un núcleo prometedor, las lesiones pasaron factura. A la de Bynum, hay que sumar la de Jason Richardson, además de recurrentes problemas físicos de Holiday, Young o Ivey. Tan solo Evan Turner y Spencer Hawes lograron jugar la temporada al completo. Los Sixers se quedaron fuera de playoffs.

 

El proceso y la maldición del draft

La franquicia se veía en la obligación de acometer una reconstrucción. La llegada de Sam Hinkie a la dirección dio paso a ello. En 2013 se traspasa a Holiday a Pelicans, donde llegó Nerlens Noel. De la misma manera se buscó nuevo destino para Hawes, Evan Turner y Lavoy Allen. La reconstrucción estaba en marcha, pero esa temporada lograron 19 victorias.

La buena noticia era el premio a rookie del año para Michael Carter-Williams, el cual brilló en su temporada de novato, su mejor temporada en la liga. Con él se inaugura la mala suerte de los picks en el draft. Noel, adquirido en 2013, no llegó a debutar en su primera temporada, debido a una lesión. En 2014, los Sixers contaban eligieron a Embiid en la tercera posición y a Payton (vía Pelicans) en la décima posición. El dominante pívot camerunés no jugaría en todo el curso gracias a una lesión que arrastraba desde su etapa universitaria. Por su parte, Payton fue traspasado a Orlando a cambio de los derechos de Saric. El jugador decidió permanecer en Europa. Con un récord de 18-64, los Sixers se habían abonado a las elecciones altas en el draft. En 2015, Jahlil Okafor fue elegido en tercera posición, En este caso, Okafor pudo completar una temporada decente. Caso contrario al de Embiid, que volvería a lesionarse y perderse la temporada. Saric a su vez, permanece otro año más en Europa. La temporada acabó con la dimisión de Hinkie, había logrado tan solo 10 victorias. Esa cifra permitió gozar del número uno del draft a los de Filadeflia, seleccionando a uno de los mejores prospectos de los últimos años. El australiano Ben Simmons, comparado con LeBron James llegaba a una franquicia que seguía en el proceso. La maldición del draft tampoco le fue ajena, pasándose la temporada en blanco debido a una lesión en el quinto metatarsiano. La buena noticia fue que Embiid al final debutó y con restricción de minutos, promedió 20 puntos en 31 partidos jugados. Dario Saric sería un habitual en el equipo, jugando 81 partidos. Ambos fueron elegidos en los mejores quintetos de novatos en una temporada que acabó con 28 victorias, las mismas que en los dos últimos cursos juntos.

Los Sixers de las 10 vcitorias. Foto: NBA.com
Los Sixers de las 10 vcitorias. Foto: NBA.com

Las bases para el proyecto estaban asentadas. Con el número uno del draft de 2017, seleccionaron a Markelle Fultz, que fiel a la tradición Sixer disputó 14 juegos debido a una lesión en el hombro. Aún así el proyecto comenzaba a dar frutos. Embíid y Simmons se asentaron como una pareja de éxito, consiguiendo 52 victorias (no pasaban de las 5o desde 2001). En playoffs (no jugaban postemporada desde 2012) cayeron ante Celtics. El young core que se había asentado en Filadelfia fue recompensado con la elección de Embiid como All-Star, el premio a novato del año para Simmons y la incursión en el quinteto defensivo de Covington.

El equipo estaba listo para pelear por cuotas mayores, en 2018 la elección Mikal Bridges fue traspasada por Zhaire Smith, el cual jugó solo 6 partidos. A su vez en esa temporada fueron traspasados Saric y Covington por Butler; Wilson Chandler, Muscala, Shamet y rondas del draft por Tobias Harris, Marjanovic y Mike Scott. Por último, el proyecto fallido de Fultz fue traspasado a Orlando. Ese año, Simmons y Embiid comparten presencia en el partido de las estrellas. Eliminados en playoffs por Toronto, futuro campeón, la corta etapa de Butler llegaba a su fin. En la búsqueda por traer el cuarto anillo, Filadelfia pretende construir en torno a Simmons y Embiid un equipo ganador, para ello sumaron a la llegada de Harris (renovado) y Richardson (entró en la operación salida de Butler), la firma de Al Horford. El dominicano fichó por 4 temporadas.

Ben Simmons y Joel Embiid en el juego de las estrellas. Foto: NBA.com
Ben Simmons y Joel Embiid en el juego de las estrellas. Foto: NBA.com

Biografía realizada por Juan Guillermo Salas
 

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