Rubén Castro
Rubén Castro
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Rubén Castro

1981 Las Palmas de Gran Canaria


Rubén Castro Martín (Las Palmas de Gran Canaria, 27 de junio de 1981), es un delantero español que actualmente defiende los colores de la UD Deportiva Las Palmas. Tras haber jugado en el Deportivo, Rayo Vallecano, Albacete, Racing de Santander, Nástic de Tarragona, Huesca y Guizhou Hengfeng, es reconocido como uno de los mejores atacantes canarios de la historia del fútbol.

Inicios y primeros pasos en Las Palmas

Rubén Castro nació en el barrio grancanario de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria. Comenzó a jugar dese muy pequeño en el Real Artesano de la capital isleña, donde necesitó muy poco para destacar a incorporarse a los alevines de la UD Las Palmas.

Temporada 2000/01

A partir de ahí, el Moña comenzó a dar pasos de gigante hasta que llegó su momento para debutar. Fue en la temporada 2000/01, con la Unión Deportiva en Primera División. El 25 de febrero de 2001, Rubén entró para disputar los últimos minutos de un Málaga-Las Palmas, sustituyendo a Guayre. Después de su estreno como profesional, Castro participó en otros dos partidos con los amarillos, frente a Racing de Santander y Athletic Club.

Temporada 2001/02

Su segunda temporada fue definitivamente la de su explosión. Participó en 29 encuentros con Las Palmas y anotó cinco goles. El partido donde se dio a conocer delante de toda España fue con la visita merengue al Estadio Insular. El delantero anotó su primer doblete de la categoría y contribuyó a la victoria amarilla frente al Real Madrid de Zidane, Raúl, Fernando Hierro y Makélélé. Pese a que su temporada a nivel individual fue inmejorable, los malos números de la Unión Deportiva propiciaron su descenso a Segunda División.

Temporada 2002/03

Pese a que no era titular indiscutible, desde la directiva amarilla se decidió apostar por Rubén y darle cada vez más protagonismo. El objetivo no era otro que el de volver a ascender, y aunque la UD estuvo luchando casi toda la temporada en la zona noble de la tabla, acabó quinta, a siete puntos del objetivo. En aquella campaña, Castro siguió sumando y marcó nueve goles.

Temporada 2003/04

En una desastrosa temporada, Rubén Castro fue lo único rescatable. El Moña firmó una campaña espectacular, anotando 22 tantos (su mejor registro hasta la fecha vestido de amarillo) y consagrándose como el máximo artillero de la categoría. Sin embargo, el equipo nunca le acompañó. En un año para olvidar, Las Palmas consumó un nuevo descenso, esta vez a Segunda División B. Si ya era difícil retener a un jugador de su potencial en la categoría de plata, la nueva categoría de la Unión Deportiva hacía imposible que Rubén continuara.

Idas y venidas desde A Coruña

Las Palmas, repleta de deudas y punto de entrar en fase concursal, vendió a Rubén Castro y a Momo al Deportivo de La Coruña en verano de 2004. Sin embargo, a su llegada a tierras gallegas le hicieron ver que su futuro no estaba en Riazor. A menos en un corto plazo. Se le buscó un equipo de Primera donde coger experiencia y a partir de ahí, Rubén estuvo varias temporadas yendo y viniendo a diferentes equipos, sin posibilidad de tener estabilidad.

Temporada 2004/05

El primer club al que Rubo se marchó en calidad de cedido fue al Albacete Balompié. No tuvo la continuidad que quería, pues sólo fue titular en 14 encuentros. Anotó tres goles, uno de ellos al Atlético de Madrid. A nivel grupal, el equipo manchego firmó una de sus peores campañas en Primera División, descendiendo como colista a final de temporada.

Temporada 2005/06

En verano de 2005, el Deportivo comunicaba a Rubén Castro que contaba con él para la temporada. Fue una temporada intermitente para él, donde podía pasar cuatro partidos como titular y después pasarse casi un mes sin estar convocado. Anotó tres goles en Liga, uno de ellos en el 3-3 con la visita del Barcelona a Riazor.

Sus mejores actuaciones con el equipo gallego llegaron con la Intertoto. El Moña anotó cuatro tantos en ocho encuentros, uno de ellos en la ida de la final contra el Olympique de Marsella. Sin embargo, el Dépor claudicó en el partido de vuelta contra el cuadro francés (5-1) y Rubén se quedó sin título.

Temporada 2006/07

Nuevamente, el Deportivo decidió que lo mejor para Castro era que cogiera minutos y experiencia en otro equipo. Sin embargo, el equipo escogido, el Racing de Santander, apenas le dio minutos. Entre agosto y noviembre, Rubén solo disputó 22 minutos con el equipo cántabro. Fue por ese motivo que la cesión se revocó y se le buscara un nuevo destino para la segunda vuelta. El club elegido, el Nástic de Tarragona.

Los primeros encuentros del futbolista grancanario en tierras catalanas ilusionaron a la afición. Anotó tres goles en sus primeros tres encuentros, aunque el efecto del debut se desvaneció pronto y solo pudo marcar un gol más hasta final de temporada. Además, el Nástic había jugado una temporada para olvidar, consumando su descenso y como último clasificado.

Temporada 2007/08

La ruleta de la fortuna del Deportivo decidió que Rubén se quedara en el equipo, aunque nuevamente su participación fue casi nula. Nueve partidos en toda la temporada entre Liga y Copa, marcando solamente un gol ante Osasuna.

Temporada 2008/09

Lo único que quería Rubén era continuidad y minutos. Ya que veía que era imposible cogerlos en Primera División, lo que hizo el Deportivo fue cederlo a un Segunda como el Huesca. El cuadro aragonés, que quería una temporada tranquila en la categoría, acertó con el fichaje del grancanario. Castro fue el máximo goleador del equipo aquella temporada con trece tantos, la primera vez que superaba los diez goles en una campaña desde que salió de Las Palmas.

Temporada 2009/10

Viendo lo positivo que fue su paso en Segunda División, el Deportivo volvió a ceder a Rubén Castro a un equipo de la categoría de plata, pero esta vez uno que luchara realmente por ascender. Así pues, el Moña recalaba en el Rayo Vallecano. Su primera parte de la temporada fue espectacular, anotando seis goles en cinco partidos en el mes de septiembre. Mejoró sus números en Huesca, marcando 15 tantos en total. Sin embargo, la temporada de los madrileños fue bastante irregular y se estancaron en mitad de la tabla.

Época dorada en Heliópolis

Parecía que la temporada 2010/11 sería una repetición de las anteriores, con Rubén yendo a la pretemporada del Deportivo y acabando cedido al final del mercado. Lo que no sabía el canario es que el destino le iba a devolver tantos años de irregularidad. El 2 de agosto, el Real Betis paga a los gallegos 1,7 millones de euros y es traspasado al equipo sevillano.

A partir de aquí, Rubén Castro se convierte en uno de los delanteros más letales del fútbol español. Una explosión como pocas se han visto en el Benito Villamarín, que en aquel momento estaba en Segunda División y que vio que de la mano del Moña, había posibilidades de soñar.

Temporada 2010/11

El primer año de Rubén Castro en el Betis fue una auténtica locura. Anotó 27 goles y fue el artífice de que el equipo de Heliópolis regresara a Primera por la puerta grande. Campeones de la categoría y alcanzando la friolera de 83 puntos. Aunque pueda parecer increíble, el Moña no fue el máximo anotador de la categoría, ni siquiera quedó segundo. Javi Guerra (28) y Jonathan Soriano (32) quedaron por encima de él. Aún así, Rubén se consagró como la absoluta estrella del Betis. Un ídolo de masas en Sevilla.

Temporada 2011/12

La asignatura pendiente de Rubén era la de reivindicarse en Primera División. De la mano de Pepe Mel, el Moña anotó 16 goles en su regreso a la élite. Se quedó a un solo tanto de los 17 de un Premio Zarra que se acabaría llevando Fernando Llorente. Gracias a su gran anotación goleadora, Castro logró que el Betis lograra la permanencia de forma holgada, quedando en una cómoda posición en mitad de tabla.

Temporada 2012/13

A medida que el tiempo pasaba, Rubén seguía mejorando sus números como verdiblanco. Formó una pareja para el recuerdo con Jorge Molina y esa histórica dupla metió al Betis en competiciones europeas. Un séptimo puesto de un mérito increíble. Entre Liga y copa, Castro superó la veintena de goles (21), aunque se le negó nuevamente el Zarra con el gran año de Roberto Soldado (24) y Álvaro Negredo (25).

Sin embargo, 2013 fue un año complicado para el futbolista por las polémicas fuera de los terrenos de juego. El 28 minuto es detenido por un presunto delito de agresión a su ex pareja. Tras permanecer en comisaría y salir en todos los titulares, el jugador es puesto en libertad con cargos y una orden de alejamiento.

Temporada 2013/14

Fue la temporada más complicada del jugador en tierras sevillanas. Sus problemas judiciales se unieron a una campaña con pocos goles sin comparamos con las anteriores (13 entre Liga, Copa y Europa League). Para el recuerdo quedará su gol al FK Jablonek, que significaba su primer tanto en competición europea.

Aún así, el Betis firmó un descenso a los infiernos, descendiendo como colista pese haber estado compitiendo en Europa. Pese a ello, Rubén decidió quedarse en Heliópolis e intentar lleva al equipo nuevamente a Primera.

En lo extra deportivo, en diciembre de 2014 se dicta un auto de procesamiento en el que se le acusa de cuatro delitos de maltrato y otro de amenazas hacia su expareja. Para más inri, la fiscalía sube hasta seis cargos, aludiendo delitos de maltrato tanto físico como psicológico.

Temporada 2014/15

Aún así, atravesando una situación adversa tanto en lo profesional como en lo personal, Rubén Castro dejó todo atrás para centrarse únicamente en lo futbolístico. Fue la mejor temporada en la carrera del futbolista, anotando la friolera de 31 goles y consagrándose como uno de los mejores delanteros béticos de todos los tiempos. El equipo verdiblanco volvió a ascender de manera directa y como campeón de la categoría.

Esa misma temporada, el jugado hacía historia superando a Manuel Domínguez y convirtiéndose en el máximo goleador en la historia del Real Betis,

Temporada 2015/16

De regreso a la división de honor del fútbol español, Rubén volvió a demostrar que es uno de los delanteros más letales de la categoría y alcanzó los 19 tantos en La Liga. El Betis acabó en una notable décima posición y el jugador se quedó a un solo gol de los 20 de Aritz Aduriz y ese Trofeo Zarra que no llegaba.

Breve periplo en China y regreso a casa

Temporada 2016/17

13 goles en la 16/17 hacían ver que, por mucho que pasaran los años, Rubén no se iba a cansar de marcar goles. Sin embargo, con el término de la temporada, el Betis confirmaba que Castro jugaría la primera mitad de la siguiente temporada en la Liga China. 11 encuentros jugó en el país asiático, donde anotó siete goles y repartió cuatro asistencias.

2017 fue el año donde el Moña pudo solucionar sus problemas judiciales. Después de años de lucha, el juzgado de lo penal número 14 de Sevilla absolvía al jugador de todos los cargos.

Temporada 2017/18

Rubén Castro regresó al Betis en enero de 2018, ya con Quique Setién en los banquillos. Fue su última temporada en Heliópolis, jugando diez partidos en la segunda vuelta y anotando su último gol como jugador verdiblanco frente al Leganés. Ya con la carta de libertad en la mano, Rubo decidió que acabaría su carrera como jugador en el equipo que le vio nacer, en la Unión Deportiva Las Palmas.

Temporada 2018/19

Pese a que Castro regresó a la Unión Deportiva con 37 años, no vino a retirarse. Se ganó el puesto de delantero titular a pulso, anotando quince goles con la casaca amarilla. Pese a que el club no logró el objetivo del ascenso, Rubo fue de lo poco rescatable en la campaña del cuadro grancanario.

Temporada 2019/20

Una grave lesión muscular en septiembre de 2019 le dejó KO cuatro meses a principios de la última campaña. Parecía que este imprevisto podría adelantar su retirada, pero tras el parón de la competición por el COVID-19, Rubén Castro realizó un fin de temporada brillante. Anotó prácticamente todos los goles de Las Palmas post-confinamiento y con cinco tantos en los últimos seis choques que jugó, llegó a los trece y se convirtió en el máximo anotador del partido.

Biografía redactada por Nehemías Dorta.

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