Sergio Llull Melià
Sergio Llull Melià
Basketball Player
Basketball

Sergio Llull Melià

1987 Mahón, Menorca


Sergio Llull Melià es un jugador de baloncesto que actualmente juega en el Real Madrid y en la Selección Española de Baloncesto. Nació el 15 de noviembre de 1987 en la ciudad de Mahón, perteneciente a la isla de Menorca y lleva jugando en el Real Madrid desde la temporada 2006-2007, siendo considerado un auténtico emblema del club blanco. Sus tiros en el final de posesión y su capacidad competitiva por encima de lo normal, le hacen ser uno de los jugadores más decisivos en los finales igualados.

Gen competitivo al alcance de pocos

La carrera de Llull se resume en su excelente mentalidad ganadora que le ha hecho ser uno de los jugadores más laureados de la historia del baloncesto español. Una capacidad ganadora fuera de lo común que le convierten en uno de los jugadores más carismáticos y ganadores de la historia. Un jugador que nunca se arruga, que nunca da un balón por perdido y de los que siempre quieres tener en tu equipo. Un extenso palmarés que incluye un campeonato del mundo con la Selección en 2019, 2 veces campeón de la Euroliga o 6 Ligas y 6 Copas del Rey, a sus espaldas.

Un jugador que llegó al club de sus sueños, el Real Madrid, procedente de Manresa con apenas 20 años y en el tramo final de la temporada ante la falta de efectivos en la posición de base de los madrileños, que solo contaban con Raúl López y Kerem Tunceri como directores de juego de cara a los Playoffs por el título. En sus primeros partidos, Llull no tuvo casi oportunidad pero sí pudo formar parte del equipo ganador de esa Liga 2006-2007.

Con su desparpajo natural y ese atrevimiento, pronto se hizo con el cariño y el apoyo del Palacio de Vistalegre, escenario de los partidos del equipo blanco y se convirtió en uno de los jugadores más queridos por la grada. Su papel en el equipo comenzó siendo el de revulsivo dada su energía y su capacidad para cambiar partidos pero con el paso de los años, el talento del “aeroplano de Mahón” se ha ido imponiendo y actualmente es una de las estrellas del viejo continente. Alternando la posición de base con la de escolta, Llull es considerado un jugador prácticamente imparable en carrera y con un lanzamiento exterior muy fiable con su curiosa mecánica, que le hacen ser un jugador muy atractivo para el espectador y para el aficionado madridista y un terror para el equipo rival. Tras unas campañas de adaptación al equipo blanco, desde la temporada 2008-2009, el balear comienza a dominar con su talento y sus números suben de forma exponencial, alcanzando los 10 puntos por partido que no ha vuelto a abandonar, teniendo picos de temporadas especialmente inspiradas y otras donde su aportación no es tan destacada, pero siempre ayudando a los éxitos cosechados por su equipo. En la temporada 13-14, un canastón del base español sobre la bocina le da el triunfo en la Copa del Rey ante el FC Barcelona, según él, una de las canastas más importantes de su carrera.

Drafteado en 2009 por los Denver Nuggets aunque estos traspasaron sus derechos a Houston Rockets, equipo que actualmente cuenta con sus derechos en la NBA y que siempre ha intentado convencer al jugador de cruzar el charco, pero el balear ha rechazado la propuesta una y otra vez del equipo tejano. La ocasión en la que más cerca estuvo de jugar en la mejor liga del mundo fue en 2015 pero Llull respondió a la oferta de los Rockets, renovando por 6 temporadas en el equipo de su vida, el Real Madrid.

Una vez asegurado su futuro como madridista y convertido en el líder del equipo de Pablo Laso, Llull desplega todo su talento y se convierte en uno de los mejores jugadores de Europa. Con Luka Doncic llamando a la puerta y sorprendiendo a propios y extraños, el base menorquín, asume el papel de estrella y lidera al Real Madrid con unos números tremendos en los Playoff de ACB y siendo el MVP de la Final al igual que la temporada anterior. Además, su mentalidad ganadora y su capacidad para siempre creer en el triunfo le permite a su equipo remontar partidos que parecen perdidos como la victoria sobre la bocina en la Fonteta ante Valencia Basket con un triplazo inverosímil desde más de medio campo sobre la bocina de posesión. En esta temporada es cuando en realidad comienza su capacidad extraordinaria para anotar de forma inverosímil y se empieza a hablar de su tiro característico, la “mandarína”, nombre que recibe su tiro sobre el final de posesión que suele lanzar y en muchos casos anotar desde cualquier posición de la cancha.

La temporada 2016-17 del “Increíble Llull” fue su mejor campaña a nivel individual, no así colectivo, ya que pese a sus números estratosféricos que le valieron ser el mejor jugador de la Liga Endesa y de Euroliga, el Real Madrid sólo pudo conquistar la Copa del Rey, donde eso sí, el MVP fue el menorquín, con unas actuaciones legendarias, promediando más de 22 puntos en los 3 partidos del torneo copero. Su talento inagotable y su excelente capacidad anotadora brillan por encima de todos en el continente europeo y disputa una temporada absolutamente magnífica donde sus cifras se disparan a más de 16 puntos por partido en Euroliga y 16,7 en la competición doméstica.

Una grave lesión le llega en su mejor momento

Después de una temporada histórica a nivel personal, la 17-18 comenzó de un modo terrible para el base español. En la preparación para el Eurobasket de 2017, Llull se rompió el ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha tras un mal gesto y tuvo que ser operado, perdiéndose gran parte de la temporada. Pero su carácter competitivo y su espíritu de luchador le hicieron sobreponerse al duro golpe y recuperarse al máximo para llegar al tramo final de la campaña. Su vuelta tuvo que verse retrasada por la evidente falta de ritmo, pero no pudo elegir mejor encuentro para regresar a las pistas, el tercer partido de Playoffs de cuartos de final ante Panathinaikos. La vuelta del “increíble Llull” fue en plena forma, concentrado y ayudando a su equipo para lograr el pase a la Final Four donde vuelve a ser decisivo ante el CSKA. Finalmente su equipo, cierra la temporada con el título continental y además, se hacen de nuevo con la Liga Endesa, un éxito tremendo en la última temporada de Luka Doncic en la capital madrileña antes de embarcar a Dallas.

La salida de Doncic obligaba a los bases del equipo de Laso a subir el nivel y tanto Facundo Campazzo como Sergio Llull son los encargados de tomar la manija del Real Madrid. El argentino cuaja una de sus mejores temporadas mientras que el de Mahón, pese a no encontrar la regularidad de otras campañas, consigue unas actuaciones brillantes que ayudan a su equipo a completar una buena temporada aunque sólo suman el título de la Liga Endesa, cayendo en la final de la Copa frente al Barcelona en un final polémico y cayendo en semifinales de Euroliga frente al CSKA que luego se proclamaría campeón en Vitoria. El propio Llull reconoció tras conquistar la Liga que no había hecho un buen año pero a pesar de ello, habían ganado el título liguero.

La temporada 19-20 comenzaba de manera inmejorable para el Real Madrid, conquistando la Supercopa Endesa frente a su eterno rival el Barcelona en el Wizink Center y pese algunas derrotas en octubre y enero, los de Pablo Laso arrasan en Liga y Euroliga y llegan en plena forma para el mes de febrero, mes donde se disputa la Copa del Rey de Málaga. Los blancos se hacen con el título tras 3 partidos donde son claramente superiores a su rival y realizan un juego brillante. Clave para el triunfo en cuartos de final es Sergio Llull con 19 puntos muy importantes, especialmente en el tramo final. Tras el torneo copero, Llull cae lesionado en el sóleo y está a la espera de reaparecer tras el parón por el coronavirus.

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