Haas se centrará en 2018 después de Singapur

El jefe de Haas, Gunther Steiner, afirmó que la escudería detendrá las evoluciones y se concentrará en el monoplaza de la próxima temporada después del Gran Premio de Singapur.

Haas se centrará en 2018 después de Singapur
Fuente: Zimbio

El equipo estadounidense ha mejorado en su segunda participación en el mundial con respecto a la temporada pasada. Actualmente el conjunto acumula 29 puntos, uno más que el año pasado a estas alturas, además hay que tener en cuenta las mejoras constantes que ha ido introduciendo por mucho que se le criticará por montar muchas piezas Ferrari.

Ante la competencia de otras escuderías no es de extrañar que a estas alturas Steiner haya aclarado que después de la cita asiática -en septiembre- dejaran de evolucionar el coche. “Tendremos piezas aerodinámicas en las próximas dos, tres o cuatro carreras y después nos detendremos”. El pack definitivo se cerraría con una evolución en la unidad de potencia: “Tendremos una actualización del motor, no sé con certitud pero será después del verano”, añadió.

Otro de los quebraderos de cabeza para el equipo son los frenos aunque en Gran Bretaña Romain Grosjean cambió los de Brembo por los de Carbone Industrie. Steiner ha confirmado que los seguirán probando en Hungría ya que Silverstone no es un circuito con grandes frenadas. “Hungría es todo lo contrario, usas demasiado los frenos y no tienes el tiempo suficiente para refrigerarlos porque no hay rectas largas”, dijo el jefe de equipo. “Continuaremos con las pruebas y veremos dónde estamos después de las prácticas para decidir qué hacer en carrera”, sentenció.

El trazado húngaro se presenta como un reto para Haas ya que no es de motor pero sí de una carga aerodinámica alta, exceptuando los problemas de frenos que les podrían lastrar si la nueva marca no termina funcionando. El año pasado el mejor puesto fue el decimocuarto de Grosjean en carrera saliendo desde la undécima plaza. La carrera del domingo por tanto se plantea como un reto para el equipo Norteamericano, en la que necesitan quedar entre los diez primeros para no entrar en una fase negativa.