Red Bull: La ejemplificación perfecta de la irregularidad

La escudería de las bebidas energéticas está muy lejos de las expectativas marcadas al inicio del campeonato. Daniel Ricciardo ha tenido la fortuna más de cara que un Max Verstappen condenado por los cuantiosos abandonos que ha sufrido por problemas mecánicos.

Red Bull: La ejemplificación perfecta de la irregularidad
Fotomontaje VAVEL (Fuente: Martin Velarde)

La irregularidad. Una palabra que puede definir perfectamente la primera mitad de año del equipo Red Bull. Ni mucho menos se acercan a la versión mejorada de la segunda parte de 2016, donde plantaban cara a Mercedes. El motor Renault, con su escasa fiabilidad y baja potencia, ha perjudicado gravemente a la escudería a la hora de competir con los dos equipos favoritos a hacerse con el título y a la postre, a rebajar los objetivos previstos para lo que queda de año.

Por otra parte, cabe resaltar la enorme diferencia de resultados ofrecidos por sus dos pilotos. Mientras Daniel Ricciardo ha sido la cara positiva – o menos negativa dentro de lo que cabe – de Red Bull consiguiendo cinco podios consecutivos, Max Verstappen suma cinco abandonos, tres de ellos consecutivos, por culpa de la nula fiabilidad de la unidad de potencia de su bólido.

Imagen del RB13, monoplaza de Red Bull en 2017. Fuente: redbullracing.com
Imagen del RB13, monoplaza de Red Bull en 2017. Fuente: redbullracing.com

Llama cuanto menos la atención que uno sufra las consecuencias del motor Renault que el otro, y más si es Verstappen, cuyo progreso se ha visto algo estancado por el pobre rendimiento del Red Bull. A diferencia de otros equipos como en su filial Toro Rosso, no hay un ambiente caldeado en el equipo, a pesar de que Ricciardo abandonase cabreado el Gran Premio de Hungría por un toque involuntario del holandés. Este ha sido el balance de ambos pilotos hasta la fecha

DANIEL RICCIARDO

El comienzo para el australiano no fue el mejor posible, e incluso estuvo por debajo de su compañero de equipo. Nada más comenzar el mundial, en Melbourne fue penalizado con cinco puestos en la parrilla y no marcó tiempo de clasificación por una rotura en la suspensión de su rueda trasera derecha. En carrera, delante de su público, abandonó y terminó con la racha de 29 carreras consecutivas sin abandona, además de abandonar de nuevo en un GP de Australia desde 2013.

Tras un inicio de campeonato nefasto, logró sumar un cuarto puesto en China y un quinto en Bahrein, aunque en Rusia volvieron los problemas para Daniel. Quinto en clasificación, sumó el segundo rosco en la clasificación general. Tan solo 22 puntos en cuatro carreras, aunque a partir de Barcelona, todo cambió a mejor.

Daniel Ricciardo, celebrando su victoria en Bakú. Fuente: redbullracing.com
Daniel Ricciardo, celebrando su victoria en Bakú. Fuente: redbullracing.com

En el GP de España sumó su primer podio de la temporada, el primero de cinco consecutivos (España, Mónaco, Canadá, Bakú y Austria), siendo el colofón en la carrera más alocada, reñida y emocionante en lo que va de año.

Entre el duelo servido por Hamilton y Vettel en el que se enzarzaron en plena carrera, Ricciardo aguantó el tipo, esperó su momento y salió líder de la reanudación de la carrera ante tanto abandono, y acabó ganando la carrera de la manera más inesperada en la que firmó una remontada de época y se permitió el lujo de adelantar a tres coches de una sola tacada en la larga recta de meta.

Sin embargo, no ha podido irse al parón de verano de la mejor manera posible. Tras un quinto puesto en Silverstone, donde finalizó por detrás de Verstappen, en Hungría sumó su tercer abandono esta temporada precisamente por culpa del neerlandés, que le golpeó por detrás cuando intentó adelantarle en la salida de la carrera.

Concluyendo con el australiano, se puede afirmar que ha rendido a un nivel magnífico pese a las dificultades de competir con un bólido no del todo potente y que debería rendir mejor para medirse cara a cara con Ferrari y Mercedes.

MAX VERSTAPPEN

Estamos a mitad de temporada y nos encontramos con un Max Verstappen que da una de cal y otra de arena. No por su nivel, ya que es un auténtico fuera de serie, sino por el del bólido que conduce. Tan pronto firma acabar entre los cinco primeros como abandonar por la nula fiabilidad del motor de su coche.

Salvo los abandonos en Bahrein y España, donde consiguió su primera y única victoria en Fórmula 1 el pasado año, el holandés no firmó un arranque de temporada del todo malo. Se ha subido tan solo una vez al podio en China, la primera vez que se subió al cajón en dicho Gran Premio, además de sumar dos sextas posiciones en apenas cinco carreras.

Rostro serio de Verstappen antes de comenzar el GP de Canadá. Fuente: Zimbio
Rostro serio de Verstappen antes de comenzar el GP de Canadá. Fuente: Zimbio

Pero todo cambió a peor para el holandés después del Gran Premio de Mónaco, donde finalizó quinto. Verstappen acabó cabreado con la estrategia del equipo, puesto que ocupaba puestos de podio cuando entró a boxes para realizar un undercut a Bottas, aunque el finlandés entró en la vuelta siguiente y aguantó la posición, mientras que Ricciardo acabó ganándole la partida a los dos. 

Después de eso, vinieron tres abandonos seguidos: Canadá, Bakú y Austria. En las dos primeras fue problema del coche, pero en Austria no fue la fiabilidad del motor, sino Daniil Kvyat que dio por detrás a Fernando Alonso y a consecuencia de ese golpe, el asturiano colisionó con el holandés.

Verstappen acabó quinto en Gran Bretaña y sexto en Hungría, donde fue sancionado solo con un Stop & Go de 10 segundos por su toque a Ricciardo. El holandés tiene aun mucho que mejorar para acabar con buenas sensaciones la temporada, ya que son 50 puntos los que le saca el austrliano.

Previsiblemente, si la situación no cambia mucho con lo visto en la primera parte del año, Red Bull se postula como el primero de los mortales ante la lucha de Ferrari y Mercedes por el título con Hamilton y Vettel como protagonistas.

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