Los altos costes hacen que Kyalami dude en volver a la Fórmula 1

El circuito sudafricano de Kyalami duda que regrese a la Fórmula 1 debido a los altos costes de organizar un Gran Premio.

Los altos costes hacen que Kyalami dude en volver a la Fórmula 1
Flickr: Sean Meets

Los dueños de Kyalami ven poco probable un regreso al campeonato del mundo de Fórmula 1 debido a los altos costes de albergar una carrera.

Localizado al norte de Johannesburgo, el circuito de Kyalami fue inaugurado a principios de los años 60 pero no se usó para Grandes Premios de Fórmula 1 hasta 1967. Desde ese año hasta 1985 se utilizó sin parar y vio victorias de Pedro Rodríguez, pasando por Jim Clark y Jack Brabham hasta Nigel Mansell. En 1992 se volvió a utilizar pero al año siguiente se iría y nunca más volvió.

En 2014, el fabricante alemán de deportivos Porsche, compró el circuito y se propuso remodelarlo para acoger principalmente carreras de GTs y alguna de resistencia. Se ampliaron las medidas de seguridad para cumplir con el reglamento actual de la F1, y de hecho hablaron con Charlie Whiting para tener su aprobación en cuestiones de seguridad. Hasta tenían firmado un preacuerdo con Bernie Ecclestone, pero con su salida del gran circo y la entrada de Liberty Media todo se quedó en papel mojado.

El portavoz del circuito, Christo Kruger, afirma que estarían encantados de que volviera la F1 a Sudáfrica pero debido al canon se tienen que echar atrás.

“Los costes prohibitivos de acoger la Fórmula 1 son una pesadilla. No es viable económicamente en la estructura actual tener un gran premio”, continúa, “Kyalami se mantiene ahí, y estamos preparados para entrar en negociaciones para mejorar o cambiar el circuito actual para que sea aceptable entrar en la F1”.

Con respecto a la seguridad afirma que haría falta actualizarlo para el grado 1. “En este momento es una pista de grado 2 de la FIA, lo mejoraremos al primer grado, pero es necesario que exista un compromiso en términos de futuro a largo plazo para Sudáfrica. Pero no tenemos los recursos económicos para albergar una carrera de Fórmula 1”, finaliza Christo Kruger.