El debate: ¿es real la amenaza de Ferrari?

Liberty Media quiere incluir varios cambios en la Fórmula 1 a partir de 2021. La escudería Ferrari ha amenazado con marcharse del Gran Circo si esos cambios se llevan adelante.

El debate: ¿es real la amenaza de Ferrari?
Fuente: @ScuderiaFerrari

La Fórmula 1 está empeñada en cambiar. Liberty Media ha propuesto a los equipos los cambios que quiere llevar a cabo desde el Mundial del año 2021. Muchos no están de acuerdo y algunos, como la Scuderia Ferrari, han amenazado con  abandonar esta categoría si realmente se introducen esos cambios, pero: ¿es real la amenaza de Ferrari?

Ferrari es un perro ladrador y poco mordedor (Christian Redondo Estévez - @chr7_97)

Desde que Liberty Media compró los derechos de la Fórmula 1, han sido constantes las amenazas del actual presidente de Ferrari, Sergio Marchionne. El CEO del grupo FIAT observa con recelo todos los cambios que los americanos quieren imponer en la competición, principalmente todo lo relacionado a la nueva normativa para 2021 y el reparto de dinero de los equipos.

La idea para 2021 es crear un V6 Biturbo, sin MGU-H y con MGU-K más potente. El problema es que, aun simplificando así los motores, se debería de diseñar y fabricar un motor nuevo, y eso significa un riesgo tanto económico como deportivo, ya que se debería realizar una fuerte inversión económica que no garantizaría un éxito en términos de rendimiento. Aquí coinciden no solo Ferrari, sino Mercedes y Renault entre otros.

Pero el gran problema viene de la mano del reparto de dinero de los equipos, Ferrari actualmente es la escudería que más ingresa, puesto que además de cobrar por su posición en el último mundial, cobra por ser uno de los equipos llamados “históricos”, es decir, por permanecer en el mundial desde su creación en 1950, que le supone unos 68 millones de euros, a lo que se le suman otros 36 por haber participado en las últimas temporadas. Esto hace que Ferrari salga siempre beneficiada del reparto sin importar su posición en la tabla, un reparto injusto y desigual del que Ferrari se aprovecha.

"Ferrari es un perro ladrador y poco mordedor"

Nadie pone en duda el valor que supone Ferrari para la Fórmula 1, pero hay que entender que, por el bien de la competición, Ferrari debe ser solidario con los equipos más pequeños, y en esta línea es la que se está moviendo Chase Carey. Sergio Marchionne, como jefe de Ferrari, debe defender los derechos de la marca, y eso es lo que está haciendo con estas amenazas de dejar la Fórmula 1 si se cumplen los cambios que Liberty quiere realizar. No es la primera vez que Ferrari amenaza con esto, a mediados de la década de los 80, Enzo Ferrari a sus 87 años llegó a construir un monoplaza para la Indy como muestra de fuerza ante los cambios en el reglamento previstos para 1989, al final se salió con la suya y la F1 se mostró más flexible en su plan de introducir ocho cilindros en vez de los V12 que quería él. Más recientemente, en la época de Fernando Alonso y Luca Cordero Di Montezemolo, ya se escuchó varias veces al mandamás de Ferrari por aquel entonces advertir de la posible marcha del equipo italiano si no se escogía el rumbo que la squadra quería imponer, llegando a proponer un campeonato alternativo.

Ferrari, en definitiva, es un perro ladrador y poco mordedor, sus amenazas son intentos de ganar en los despachos lo que no puede ganar en la pista. Ferrari es tan necesaria para la Fórmula 1 como lo es la Fórmula 1 para Ferrari, con su marcha Ferrari perdería parte de su ADN, sin contar el desprestigio y el daño que haría para la marca irse de la competición por motivos económicos sin haber ganado el mundial otra vez, sería un daño del que Ferrari tardaría años en reponerse, y eso Sergio Marchionne lo sabe, su plan es presionar al máximo a Liberty para que los cambios sean lo menos perjudiciales para ellos, pero él sabe que son inevitables y que Ferrari deberá mostrar su valía con esas nuevas reglas del juego.

Sergio Marchionne (Foto: Zimbio)
Sergio Marchionne (Foto: Zimbio)

La amenaza de Ferrari es real (Ángela Merino@Angelamerino)

La escudería italiana ya ha mostrado en varias ocasiones su descontento ante las medidas que Liberty Media quiere aplicar a partir de 2021, entre ellas los motores híbridos y una reducción del coste de los equipos. Esta decisión ha gustado a algunos y ha enfadado a otros, como es el caso de Ferrari.

Sergio Marchionne, jefe de la escudería, cree que las intenciones de Liberty son buenas y algunos retoques de estética han sido acertados, pero no va a tolerar que los equipos no tengan independencia para diferenciarse de otros a la hora de realizar el tren motriz del coche. Ferrari apuesta porque cada escudería tenga libertad para decidir cómo va a ser su unidad de potencia y, su amenaza de marcharse de la Fórmula 1 si se imponen estas medidas, es real.

La Scudería siempre ha querido ser diferente y, ante todo, rechaza que les impongan cómo deben trabajar para igualarse con el resto de equipos. Reconocen que la Fórmula 1 ha sido parte de su ADN, y, posiblemente, muchos no imaginan la competición sin la escudería italiana, pero también ha asegurado que su marcha sería incluso beneficiosa para su balance de cuentas, sin contar con la cantidad de alternativas que tendrían, más allá del Gran Circo.

Marchionne y todos los miembros de Ferrari han sido tajantes. Ninguno concibe la posibilidad de continuar en Fórmula 1 con unas condiciones que no sean beneficiosas para la escudería y para el fortalecimiento de la posición única de Ferrari. “Si cambian el arenero hasta el punto en que se convierta en un arenero irreconocible, no quiero jugar más”, expresó Marchionne. Además, ya han advertido en varias ocasiones a Carey, presidente de la categoría reina del automovilismo, que, si dan otro paso en falso, se quedarán sin ellos.

"No quiero estar en una especie de NASCAR global"

Ferrari tiene un acuerdo bilateral con la Fórmula 1, que expira a finales de 2020 y no hay ningún contrato que ate a la escudería a permanecer más tiempo en la competición. Además, en las reuniones con los miembros de Liberty Media, ambas partes han afirmado que no han llegado a ningún acuerdo, ni se prevé que lo hagan. Sin embargo, esta no es la primera vez que la escudería amenaza con marcharse de la Fórmula 1. En 1964, Ferrari llegó a abandonar la máxima categoría. La FIA se negó a homologar su monoplaza porque no había 100 unidades fabricadas y el 250 LM, el coche con el que competirían, fue considerado un prototipo y no un Gran Turismo del Grupo 3, como sí lo fue el 250 GTO, el modelo anterior que también había sufrido inconvenientes por parte de la FIA.

Enzo Ferrari amenazó con abandonar todas las categorías, y nadie le tomó en serio. Finalmente, Ferrari cumplió con su palabra, renunció a su licencia deportiva y no participó en las últimas carreras del campeonato de Fórmula 1. En los años siguientes, la FIA sacó nuevas medidas, entre ellas obligar a todos los monoplazas a usar un ocho cilindros, cuando Ferrari quería un V12. Enzo Ferrari ordenó construir un monoplaza para la Indy y muchos vieron a Ferrari mucho más cerca de abandonar la Fórmula 1; por ello, la FIA decidió sacar una normativa más flexible.

A lo largo de la historia, los monoplazas rojos han competido en el Campeonato del Mundo de Sport-Prototipos, logrando 15 títulos en el Mundial de Constructores, en las 24 horas de Le Mans y de Daytona, con nueve y cinco victorias, respectivamente; al igual que en otras competiciones como las 12 horas de Sebring, Mille Miglia o Targa Florio. Además, muchos esperan el regreso de Ferrari al WEC, el Campeonato de Resistencia, que no está pasando por un buen momento, o a las 500 Millas de Indianápolis.

Está claro que Ferrari podría correr en cualquier competición y llevarse consigo a todos los aficionados que tiñen de rojo las gradas de cada Gran Premio. En este caso, la Fórmula 1 tendría mucho más que perder que el equipo italiano, que se ha convertido en una leyenda y que, su marcha, supondría una revalorización en el campeonato, algo que Liberty no se puede permitir, ahora que busca darle un nuevo rumbo a la Fórmula 1. Por tanto, la marcha de Ferrari no es una idea tan descabellada y es más que posible si los nuevos dueños no dan un paso atrás en sus planes, ya que como dijo Marchionne, todos los que creen que es un farol, juegan con fuego.

Maurizio Arrivabene y Sergio Marchionne. (Fuente | REUTERS)
Maurizio Arrivabene y Sergio Marchionne. (Fuente | REUTERS)