Mundial Sub-17: una final de consolación con diferentes sensaciones

La barrera que está suponiendo para Argentina el paso previo a una final del Mundial Sub-17 es incluso más alta que la que se le ha presenta a España en las tres veces que ha disputado la final de la categoría. Una efectividad que contrasta con lo obtenido por México hasta ahora: tres semifinales disputadas, tres victorias; dos finales jugadas, dos títulos conseguidos. Pase lo que pase en la final, los números de los aztecas serán todavía llamativos.

Para la albiceleste, las cinco semifinales de su historial se han convertido en un verdadero escoyo, en una estadística que cada cierto tiempo resuena en los oídos de unos futbolistas que, aunque sean de diferentes generaciones, todavía no han digerido. Son los primeros achaques de la presión a la que se tendrán que acostumbrar como profesionales y frente a citas que se presentan como únicas: solo pasan una vez en la vida.

Ante Suecia, otra presión

Desde el primer minuto, se pudo apreciar la urgencia de los jugadores por superar el “trámite” ante México de forma rápida, cuando realmente deberían estar ante 90 minutos muy densos, de los que hay que vivir a la máxima intensidad. La decepción tras la derrota, quizás demasiado abultada, puede suponer que el encuentro por el tercer y cuarto puesto no resulte de una motivación especial, cuando casi toda la energía, física y emocional, se ha descargado en una fecha bien marcada en el calendario. Argentina jugará ante Suecia ya sin esa presión, pero necesitará de la concentración e implicación necesarias para intentar alcanzar por cuarta vez el tercer lugar.

Para ello, Grondona no podrá contar con uno de los líderes de su equipo, Augusto Batalla, el guardameta expulsado al final del duelo ante México, y con Joaquín Ibáñez, la auténtica revelación de los sudamericanos en ataque. El técnico intentará dar minutos a algunos jugadores que no han participado tanto en el torneo, pero ya avisa: "Hacía mucho tiempo que las selecciones argentinas no se metían en las semifinales de un Mundial. Los chicos y todo el cuerpo técnico ahora quieren el podio. Sé que no es bueno, pero sí creo que es un estímulo para ellos, para su carrera y su etapa de formación", señaló el preparador de la Albiceleste a los medios de la organización.

Augusto Batalla y Joaquín Ibáñez no podrán estar frente a Suecia

Argentina intentará igualar su última mejor participación, que fue en Finlandia 2003, donde superaron a Colombia en la final de consolación. En Italia 1991 y Ecuador 1995 también alcanzaron esa misma parte baja del podio. En cuanto al once, el gigante de dos metros de Atlético Rafaela, Axel Werner, podría ocupar la portería y Moreira, pieza clave, volvería al equipo tras su acumulación de tarjetas ante Costa de Marfil, lo mismo que Matías Sánchez, el buen medio de Chacarita.

Las palabras de Belisha

En el bando contrario, Suecia, que ejercerá de local, tendrá a todos sus efectivos a disposición del técnico, ya que recupera al centrocampista del Hammarby, Viktor Nordin, ausente ante Nigeria. Los nórdicos realizaron 75 minutos más que decentes ante las Águilas Verdes, definitivamente la gran sensación del campeonato. Hasta ese último cuarto de hora, tuvieron algunas opciones de igualar un encuentro en el que no eran favoritos, pero sí demostraron que han viajado hasta Emiratos Árabes Unidos con una selección de garantías, capaz de competir frente a todos.

Los nórdicos realizaron 75 minutos más que decentes ante Nigeria

Contra Argentina, Suecia tampoco será favorita, pero tendrá sus opciones. Las semifinales ya fueron un premio para ellos y ahora aspiran a alcanzar un lugar histórico con una generación de jugadores que tendrá algo que decir en el futuro, con el defensa Sonko liderando la retaguardia; Andersson, como mejor pasador del equipo; la movilidad de Belisha y Engvall en ataque; o la conducción incisiva de Halvadzic, algo más desparecido ante Nigeria.

En cuanto a generosidad y honestidad, difícilmente serán superados. Su nueve de origen albanés, Valmir Berisha, admitió de forma ejemplar la derrota y admiró como pocos el talento de sus rivales en semifinales: “Me acerqué a todos ellos, sobre todo a sus delanteros, y les dije: ‘Tenéis que ganar la final, si no ganáis el fútbol no será justo”. En las mismas declaraciones a FIFA.com, el atacante también demuestra saber pasar página y encarar su último reto: “El mundo entero ya sabe que la próxima generación de futbolistas suecos puede practicar un buen fútbol, y trataremos de irnos con una medalla como sea”. Según se mire, el partido por el tercer puesto también puede ser una cita irrepetible.

Fotos: once argentino (Getty Images - FIFA.com) y Valmir Berisha (GOL.DNEVNIK.hr).

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