Wilt Chamberlain, el mayor titán de la NBA
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Para una generación que creció fascinada con los grandes dinosaurios del basket, que comenzó a hipotecar horas de sueño por un alley oop, un tapón de Jabbar, Olajuwon o Manute, un pase de béisbol de Magic, un triple de Bird, un mate en vuelo de Air Jordan, para esa generación que quedó colgada de la NBA, del baloncesto espectacular, de altura y gran emoción de Julius Erving, la existencia de otros titanes del baloncesto era algo perteneciente casi al cretácico superior. Y precisamente hacia el cretácico superior partimos en la búsqueda de los primeros titanosauros del basket. Desde que en 1989 en la orilla del lago Viedma, cerca del glaciar Perito Moreno, en la provincia patagónica de Santa Cruz, una vértebra gigantesca abrió al conocimiento científico la existencia de los titanosauros, estos permanecieron como seres mitológicos semienterrados por el olvido.

Entonces el imponente hallazgo arqueológico del Dreadnoughtus schrani, (26 metros) titán de los dinosauros, que junto con el Puertasaurus y el Argentinosaurus es el más grande conocido, nos hizo cobrar conciencia de la existencia de inmensos titanes, que como en la NBA llegaron a ser tan o aún más grande que la generación de genios que nos hicieron amar este deporte. Y en la búsqueda histórica de esos grandes titanes, de la década de los sesenta en la que fueron los grandes dominadores del basket sobre la Tierra, encontramos un quinteto de leyenda: Bill Rusell, Wilt Chamberlain, Elgin Baylor, Jerry West y Oscar Robertson.

De entre ellos, uno muy especialmente se hizo acreedor al apelativo de gran titán: Wilton Norman Chamberlain, el Dreadnoughtus schrani de la NBA, posiblemente el mayor titanosauro que pisó una cancha de baloncesto. Nacido para el deporte en Philadelphia en 1936, se destacó desde muy joven por sus cualidades atléticas. Fue un decatleta excepcional hasta que descubrió el basket en séptimo grado para convertirse en el mayor fenómeno conocido hasta entonces en la High School.

Chamberlain ejerció su tiranía en el Instituto Overbrook en Filadelfia Oeste (1951-1955), consiguiendo un total de 2.252 puntos en su carrera en el instituto, promediando 37,4 puntos por partido. Por entonces más de doscientas universidades se lo rifaban, pero sería en la en la Universidad de Kansas, en la que proseguiría con su dominio. A Wilt la liga universitaria se le quedaba pequeña, decidió ser jugador profesional y Philadelphia Warriors, le eligió como reclamación de jugador local, pero por entonces las normas NBA impedían la inscripción de todo jugador que no hubiera cumplido cuatro años en la Universidad.

Por ello Chamberlain no llegó a la NBA hasta la temporada 59/60 y en ese intervalo integró las filas de los Harlem Globetrotters, equipo en el que Abe Saperstein, entrenador de los Trotters, llegó a utilizarle como base, posición en la que el gigante de Filadelfia demostró que además de su imponente física, sabía jugar, pasar y tirar a canasta. Llegó por tanto al baloncesto profesional a la edad de 24 años, procedente de los Harlem Globetrotters, y ya en su primera temporada (1960) fue máximo anotador de la liga con 37,6 y 27 rebotes por partido. Chamberlain se convirtió en el primer jugador en ser nombrado MVP y «Rookie» del año en la misma temporada y MVP del All Star Game.

Para la inmensa mayoría de los críticos deportivos, Wilt ha sido el mayor prodigio físico de la historia de la NBA. Chamberlain poseía un físico sobrenatural con el que demostraba una abrumadora superioridad sobre sus adversarios. Escandalosamente grande y poderoso, sus rivales se topaban con uno de los grandes sauros del cretácico superior en el momento de elevarse a canasta. Ahí surgía Wilt, inmenso como la Gran muralla china para hacer un espectacular tapón y salir ágilmente hacia el otro tablero. Su dominio en ambos tableros fue realmente apoteósico, abrumador, finger rolls y fadeaways con la firma de la casa. El hombre guinness del baloncesto, con 71 récords de la NBA en sus registros históricos.

Aquella superioridad le permitió moverse en unos números de otro planeta, para la historia queda la fecha del 2 de marzo de 1962, cuando en el Hersheypark Arena, en Pensilvania los Warriors de Philadelphia, se enfrentaron a los New York Knicks. Charmberlain anotó 100 puntos exactos que llevaron a su equipo a vencer por 169 a 147. La noche anterior estuvo de juerga, y Chamberlain declaró que de no haber salido habría anotado 140 puntos. Wilt anotó 28 de 32 tiros libres, y para llegar a la mítica barrera de los 100 puntos precisó de 63 tiros de campo para convertir 36 canastas, en una época en la que no existían los tiros de tres puntos. A falta de 46 segundos Chamberlain culminó una gesta jamás repetida por nadie e hizo célebre a su marcador Darrall Imhoff, un pívot blanco de 23 años y 2,08 metros de estatura que no pudo parar a la bestia. Los 4.100 aficionados que asistieron a la gesta invadieron la cancha y el partido quedó momentáneamente suspendido y eternamente grabado en la memoria de la mejor liga del planeta. En esa temporada el pivot de los Warriors promedió más de 50 puntos y 25,7 rebotes por partido, y encabezando dos rachas de 14 partidos seguidos anotando más de 40 puntos. El pensamiento es el recuerdo de la memoria, es el pasado, y en la memoria de la NBA, Wilt Chamberlain es un ser desenterrado de la mitología popular. Su irrupción desató la tempestad en lo referente a la media de anotación por equipo, llevando los guarismos hasta los 118,8 puntos por equipo y partido en la temporada 1961/62.

Su superioridad era insultante, para el recuerdo también, su actuación ante los St. Louis Hawks en 1964 en las Finales de la Conferencia Oeste, donde firmó unos impresionantes 50 puntos, 15 rebotes y 6 asistencias. En tan solo en 10 ocasiones un jugador ha superado los 70 puntos en un partido de la mejor liga de baloncesto del mundo, en la lista de los once máximos anotadores en un partido en la historia de la NBA aparecen tan solo seis nombres diferentes por la sencilla razón de que Wilt repite hasta en cinco ocasiones. Nombres ilustres como Jordan que hizo 69 puntos en 1990, David Robinson con 71 puntos en 1994, Elgin Baylor con 71 puntos en 1961, David Thompson con 73 en 1978 y Kobe Bryant con 81 en el año 2006.

Hablar de Chamberlain es hacerlo de una época del baloncesto en la que se vivió una de las rivalidades deportivas más intensas de la historia de este maravilloso deporte. No en vano su alter ego y gran rival procedía de una galaxia cercana a Wilt. Desde que Chamberlain debutó en la temporada 59/60 con los Warriors, el inolvidable “The Hawk” Bill Rusell se topó con su mayor antídoto. La rivalidad deportiva entre Russell y Chamberlain no encuentra parangón histórico, los duelos entre estos inmensos pivots fueron inigualables, la superioridad física de Wilt con sus 2,16 metros de altura y 131 kilos de peso, frente la capacidad defensiva y liderazgo de Bill Rusell y sus 2,07 metros por 100 kilos de peso.

Wilt recibió numerosos apodos a lo largo de su carrera, todos ellos referentes a la peculiaridad de su físico, uno de ellos lo odiaba especialmente, el de Wilt the Stilt (la cigüeña), prefería que lo llamaran The Big Dipper (La Osa Mayor), o simplemente Wilt. A lo largo de su carrera vistió los colores de tres equipos, entre 1959 y 1963 el de los Golden State Warriors, equipo en el que dejó una profunda huella. Entre 1964 y 1967 jugó en Philadelphia 76ers y por último defendió los colores de los Lakers desde 1968 hasta 1972, año en el que se produjo su retirada tras catorce años pulverizando registros y con dos anillos de la NBA y nombrado en cuatro ocasiones como jugador más valioso de la liga.

Cinco equipos retiraron su camiseta número 13, pues Chamberlain es sin duda el jugador más dominante que ha existido en la historia de la NBA, sus promedios así lo atestiguan. Es el único jugador en promediar al menos 30 puntos y 20 rebotes por partido durante toda su carrera en la NBA. Su porcentaje de 72,7 en la temporada 1972-73 es el mejor de toda la historia, seguido por otro suyo, de 68,3 en la 1966-67. Se marchó retando a la historia y a los grandes genios del baloncesto, dejando como marca 31.419 puntos en 1.045 partidos profesionales, batida posteriormente por Jabbar, Malone, Jordan y Bryant.

Totales-Carrera Promedio por partido Totales-Play Off Totales - All Star
Partidos: 1.045 Partidos: 160 Partidos: 13
Puntos: 31.419 Puntos: 30,1 Puntos: 3.607 Puntos: 191
Rebotes. 23.924 Rebotes: 22,9 Rebotes: 3.913 Rebotes: 197
Asistencias:4.643 Asistencias: 4,4 Asistencias: 673 Asistencias:36

Cuando dejó el baloncesto se dedicó a la industria del entretenimiento, abrió una popular discoteca en Harlem llamada Smalls Paradis, apareció en diversos anuncios televisivos e interpretó a Bombatta, Capitán de la guardia de Shadizar, en la película Conan el Destructor junto a Arnold Schwarzenegger. Escribió varios libros, siendo especialmente interesante Who's Running the Asylum? Inside the Insane World of Sports Today (1997), en el que hizo una severa crítica a la NBA de la década de los 90 por mostrarse irrespetuosa con los jugadores del pasado.

Llegó incluso a plantearse un regreso a los terrenos de juego en la década de los ochenta, pues Chamberlain siempre gozó de un excelente estado físico que le permitió correr maratones hasta poco antes de que su salud se fuera deteriorando. Víctima de un ataque cardíaco, el 12 de octubre de 1999, fallecía mientras dormía en su casa de Bel-Air, California. Se marchaba a la edad de 63 años uno de los mejores jugadores de todos los tiempos y el de mayor impacto de su época, El pensamiento es memoria, es recuerdo y si la NBA conocida es resultado del pasado en ese ilustre camino no podemos olvidar a Wilt Chamberlain, el mayor titán conocido de la NBA.

Foto 1: espn.go.com

Foto 2: www.roostersparabiago.it

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