Festín en Róterdam que prolonga la crisis del Twente
Foto: feyenoord.nl

Con mucha autoridad y solvencia el Feyenoord ha logrado una imponente goleada sobre un alicaído Twente en uno de los partidos que más expectativas generaba de cara la jornada 13 del campeonato tulipán.

Mucho se había especulado en la antesala al compromiso, que reunía a dos equipos de peso en la actualidad holandesa, pero con arranques completamente distintos de temporada. Era el escenario ideal para ambos equipos: el local debía aprovechar el traspié del PSV en su visita a Tilburgo para acercarse al líder de la competencia, mientras que el otro encontraba un majestuoso escenario para dar un golpe sobre la mesa y demostrar una mejoría. Sólo uno de los dos podría hacer realidad su objetivo.

Gustafson al cuadrado

Desde los primeros instantes del compromiso las múltiples bajas y la fragilidad del conjunto de Enschede empezarían a hacerse notar en la circulación del balón y en el ritmo del juego, el cual estaba siendo controlado a placer por el equipo local. Con un mediocampo muy proyectado hacia el frente, el Feyenoord empujaba al visitante hasta el último tercio de la cancha, en un asedio ofensivo que no tardaría mucho en tener sus resultados.

Apenas siete minutos habían transcurrido en el marcador cuando cayó el primer tanto del compromiso. Karim El Ahmadi iniciaba la jugada cuando llegaba hasta el borde del área con el balón en su dominio, pasándosela a Eljero Elia en la banda izquierda, quien devolvía el esférico hacia el medio de primera intención con un pase raso, el cual remataría Simon Gustafson con la pierna derecha y colocaría el balón en una posición donde el joven guardameta visitante no llegaría.

El tempranero gol fue como un balde de agua fría para los Tukkers, que en ningún momento encontraron la fórmula para estabilizar sus líneas y hacer frente a la desventaja. Transcurrieron los minutos de superioridad local hasta que finalmente pudieron obtener el segundo tanto del partido. Tras un pase en profundidad de Marko Vejinovic, Michiel Kramer remataba sin mucha fuerza a la portería en un disparo sacado por el portero visitante, pero en el rebote aparecía nuevamente Gustafson, que con sólo empujar el esférico aumentaba la ventaja con 26 minutos en el reloj.

La primera mitad finalizaba y las sensación de inconformidad se hacía presente en el público local, que a pesar de la alegría sabía que su equipo podía haber conseguido alguna anotación más antes de que Liesveld decretara el descanso. Se vaticinaba una larga tarde para el Twente.

Cinco minutos de alegría y centros por derecha

No habían terminado de entrar en calor nuevamente los equipos cuando cayó el tercer tanto local. La primera jugada ofensiva del Feyenoord en la segunda parte llegaba con una carrera providencial del capitán Dirk Kuyt por el sector derecho, quien a línea de fondo envió un centro quirúrgico a la cabeza del espigado delantero Michiel Kramer, que sin mayor objeción de la defensa ampliaba más la ya segura victoria.

Sin ningún tipo de posibilidades, los visitantes sólamente veían las aproximaciones locales que hacían tambalear súbitamente a una defensa que extrañó mucho a Robert Schilder y Hidde ter Avest. Cuando el cronómetro indicaba los 50 minutos de tiempo transcurrido, el cuarto gol llegaba. Un centro por derecha de Rick Karsdorp encontraba la pierna de Karim El Ahmadi, que entró completamente solo al área chica ante la displicente marca de Renato Tapia y Joachim Andersen.

Con los cuatro tantos en su haber, los dirigidos por Gio van Bronckhorst bajaron la intensidad y se dedicaron a administrar una victoria que no tendría discusión alguna. El estratega Rene Heke por su parte trató de refrescar el centro del campo para recuperar un poco el balón y evitar una derrota más amplia, pero la desesperación fue el común denominador de sus pupilos, quienes veían a los 75 minutos la expulsión de Tim Holscher, quien no tenía más de 60 segundos de haber ingresado a la cancha.

La goleada la terminó completando Bilal Basacikoglu en el segundo minuto del tiempo agregado, luego de haber ingresado al campo de juego al inicio de la segunda mitad. Cinco goles que le sientan muy bien al conjunto de Róterdam para recuperar la segunda plaza de la Eredivisie, mientras que el Twente deberá enfocarse en su nueva prioridad esta campaña: evitar el descenso.

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