Volver al liderato después de tanto tiempo
Foto: Rooney en la consecución del último título de liga. Fuente: rincondelunited.com

Lejos, muy lejos, parece que quedan las tardes en las que Old Trafford vibraba con su equipo mientras a la vez que animaban, estaban pendientes de lo que sucedía en otros estadios. Y lo estaban porque su equipo se jugaba la liga, disputaba el campeonato hasta el final plantando cara a cualquier rival e incluso salía campeón del mismo. Esta sensación viene dada por todo lo sucedido en estos últimos años, con los cambios de entrenadores y por no participar en competición europea.

Sir Alex Ferguson, el último campeón

Por aquel entonces, el Manchester United estaba dirigido por el entrenador más laureado de su historia, Sir Alex Ferguson, a pesar de que tardaría alguna temporada en lograr su primer título. También habían otras leyendas del club en el vestuario, como eran Giggs, Scholes o Ferdinand. Era la temporada 2012-2013 y el United acababa de fichar a Robin Van Persie, para juntarlo en el ataque con Rooney, que hoy todavía sigue dando que hablar y secundado por Scholes, quien era acompañado por un Carrick que, pese a las lesiones, todavía sigue siendo titular. Además de ellos, un joven Smalling, junto a Valencia, Young y el ya titular en aquel momento David de Gea, formaban parte de la última plantilla que logró levantar el título de liga.

Han pasado tres temporadas para volver a ver al equipo luchando por la Premier League, competición en la que es el club con más títulos conseguidos, exactamente 13 desde 1992, cuando tuvo lugar la primera edición tras el cambio de nombre. En dicho curso, además de acabar como campeón, Ferguson fue nombrado como técnico del año y Robin Van Persie acabó como máximo goleador. De Gea, Ferdinand, Carrick y Van Persie fueron incluidos en el once ideal de la temporada para cerrar el circulo de una gran campaña.

David Moyes, el sucesor que no llegó a serlo

Estas son las últimas luces que se recuerdan del Manchester United como equipo grande y campeón. Tras una temporada difícil de superar llegaron las sombras. Abandonó Ferguson el barco, quien creyó que era el momento de despedirse del fútbol porque ya lo había dado todo y, consciente y seguro de que dejaba un buen equipo, nombró a David Moyes como su sucesor.

El escocés llegaba a Old Trafford tras haber triunfado con el Everton y haber convencido al ex-técnico del Manchester con el juego de su equipo. En manos de un equipo que venía de ser campeón, decidió contar con Fellaini, hombre que tan buenos resultados le dio en su antiguo club, además de fichar a Juan Mata.

Tras un gran inicio de temporada con la consecución del primer título en juego, la Community Shield, alternó buenas actuaciones en Europa con malos resultados en Inglaterra. En enero fue apeado de ambas copas, tanto FA Cup como Capital One Cup, algo que le dejaba con solo Premier League y Champions League como posibles títulos, y para entonces, ya marchaba en séptimo lugar en la competición doméstica. Mejor suerte corrió en Europa, donde consiguió llegar hasta semifinales y ahí, el Bayern Múnich lo eliminó.

La revolución de Louis Van Gaal

Fue entonces, sin posibilidades de ganar una competición, cuando decidieron prescindir de los servicios de Moyes, haciéndose cargo hasta final de temporada Ryan Giggs, recién retirado del fútbol. El galés no consiguió mejorar al entrenador al que relevó y el equipo finalizó en séptimo lugar, quedando fuera de los puestos que daban acceso a competiciones europeas. Al acabar la temporada, llegó Louis Van Gaal para hacerse cargo del equipo a partir de la temporada 2014-2015 y con él, la revolución.

Hasta seis fichajes realizó el técnico holandés para su once titular y siete jugadores que habían sido importantes abandonaron el club. El objetivo era claro: devolver al Manchester United al primer escalón, a ser campeón y a la Champions League. Van Gaal, realista como el que más, sabía de las posibilidades del equipo. Decidió quitar partidos del calendario y centrarse en su gran objetivo. De esta manera, el primer equipo de Premier League con el que se cruzó en FA Cup, el Arsenal, lo eliminó y ya había una competición menos que disputar. Anteriormente, en agosto, cayó derrotado en primera fase de la Capital One Cup, por lo que ya solo restaba competir en Premier League.

Después de un mal inicio donde los aficionados se temían lo peor, el equipo resurgió y en noviembre alcanzó los puestos europeos, algo que no abandonaría hasta el final. Luchó con el Arsenal por el tercer puesto, pero finalmente terminó en cuarto lugar, con lo que conseguía jugar la fase previa de la UEFA Champions League. Menos vacaciones pero estaban en Europa.

Tras un largo verano de grandes fichajes, de ventas y del lío más sonado en años, el no fichaje de De Gea por el Real Madrid, arrancó la campaña 2015-2016 con una final a ida y vuelta. El rival, Club Brujas y el equipo sin cerrar, ya que Martial llegó después. Un gran United pasó por encima del equipo belga y se aseguró estar en el sorteo de la fase de grupos donde, a falta de una jornada, no ha conseguido materializar la clasificación a octavos de final y deberá jugar otra final ante el Wolfsburgo si quiere estar en la siguiente ronda.

Vuelta a la lucha por la Premier League

Con una plantilla más larga que la temporada anterior, los de Van Gaal pueden luchar por todas las competiciones y así lo intenta demostrar en Europa. Pero volviendo a la competición favorita de los red devils, tras dos años sin asomar la cabeza por el primer puesto, este año lo han vuelto a hacer.

Parte de la afición no apoya a Van Gaal, incluso se ha filtrado que algunos jugadores tampoco le quieren, pero lo que es cierto es que están a un punto del líder, el Leicester. Los resultados hacen que la afición esté muy ilusionada con volver a ganar la Premier League y el juego del equipo, tras haber comenzado algo flojo, cada partido va a más. Es por ello que, ya en la segunda temporada del técnico holandés y habiendo construido él mismo la plantilla, el United puede soñar con hacer grandes cosas y volver a mandar tanto en la ciudad de Manchester como en la liga.

El colofón, aunque ya se sabe que es más difícil mantenerse en lo alto que llegar, puede encontrarlo esta próxima jornada. El Manchester United visita al líder, un Leicester que está siendo la revelación de la liga y que cuenta en sus filas con el actual máximo artillero de la Premier League, el inglés Vardi. Sin embargo, la experiencia en estos partidos de un club como los red devils, la calidad de sus jugadores y las ganas de los mismos junto a las ganas de la afición por volver a celebrar un título, hacen que se trate de una final a pesar de no haber llegado al ecuador de la temporada.

A fin de cuentas, no están haciendo otra cosa que regresar a un lugar del que nunca debieron salir. Los aficionados están de enhorabuena ya que tres años después, ven a su equipo luchando por la liga y con posibilidades reales de hacerse con ella. Como el ave Fénix, el Manchester United renace entre sus cenizas y ha vuelto a lo grande.

VAVEL Logo