Mihajlović respira y la Fiorentina se desinfla
Kevin-Prince Boateng celebrando el 2-0 // AC Milan

Siniša Mihajlović puede respirar algo más después de la victoria del Milan ante la Fiorentina por dos goles a cero. Los rossoneri supieron utilizar sus armas a la perfección ante una Fiorentina que solamente dio muestras de buen juego con algunos chispazos de Borja Valero e Iličić. Bacca, en el minuto 4, abría el marcador, que no se movería hasta el minuto 88, cuando Kevin-Prince Boateng sentenciaba finalmente el partido.

Ninguno de los dos equipos llegaba en buenas condiciones al choque. Por una parte, el entrenador rossonero, Siniša Mihajlović se encuentra muy cuestionado por el rendimiento irregular del Milan y ya existen muchos rumores que sitúan a Antonio Conte o a Marcello Lippi como su inminente sustituto. En cuanto a los violas, la Fiorentina llegaba tras perder contra el Lazio en el Artemio Franchi y desaparecer de los puestos de Champions League tras catorce jornadas seguidas. Además, Paulo Sousa no podía contar ni con Gonzalo Rodríguez ni con Badelj, piezas claves en el sistema táctico del entrenador portugués, así que jugadores menos habituales como Tomović o Mario Suárez estaban en el once inicial.

El gol de Bacca marcó el guión del partido

El encuentro se puso de cara muy pronto para los rossoneri. Bonaventura filtraba un pase genial hacia Carlos Bacca a la espalda de la defensa de la Fiorentina y el delantero colombiano se deshacía de Tomović para posteriormente cruzar el balón lejos del alcance de Tătărușanu. Tan solo cuatro minutos y el Milan ya estaba por delante en el marcador. El tempranero gol del ex del Sevilla cumplió con el guión que había marcado el Milan para el encuentro, ya que a partir de ese momento, los rossoneri centraron su juego en la fortaleza defensiva y en la velocidad del propio Bacca y de Niang para intentar sorprender a los violas a base de contragolpes. Así pues, la Fiorentina se hizo con el control del balón, pero a medida que iban pasando los minutos, se observaba que los de Paulo Sousa no estaban metidos en el partido.

El dominio de balón de los violas contrastaba con las pocas ocasiones que generaban debido a la demasiada horizontalidad de su juego. Con Borja Valero e Iličić muy bien marcados por sus rivales, la creación del juego de la Fiorentina debía ser obra de Vecino o Mario Suárez, muy poco acostumbrados a realizar dichas tareas ofensivas. Además de la lentitud del juego viola, la Fiorentina sufría cada vez que Bonaventura y compañía se acercaban por el área defendida por Ciprian Tătărușanu. El Milan defendía con los once en su propio campo y eso imposibilitaba el juego fluido de los de Paulo Sousa.

El dominio viola, inocuo

El primer tiempo finalizó con muy poco destacable más allá del gol de Carlos Bacca. La Fiorentina parecía estar dormida y no haberse recuperado aún de la derrota sufrida en su feudo ante el Lazio en la última jornada de liga mientras que el Milan estaba haciendo su trabajo a la perfección, evitando cualquier acción de ataque de los de Paulo Sousa.

Sin embargo, la Fiorentina cambió el chip durante el segundo tiempo. Los violas salieron al terreno de juego con otra actitud después del descanso, algo que notó sobre todo en los primeros minutos de la segunda mitad. Los de Paulo Sousa no tardaron demasiado en avisar, aunque el primer disparo con cierto peligro, obra de Tomović en una falta lateral botada por Borja Valero, lo atrapaba el joven Donnarumma con suma facilidad. La Fiorentina comenzó a asomarse por el área del conjunto rossonero con mayor asiduidad que en la primera parte, algo que inquietó a la defensa del Milan y que puso en duda la victoria local.

Kevin-Prince Boateng confirma su vuelta

Finalmente el ritmo vertiginoso que quiso imponer la Fiorentina al principio de la segunda parte se fue diluyendo poco a poco. A pesar del gran control de la posesión por parte de los violas, los de Siniša Mihajlović se encontraban muy cómodos defendiendo la mínima renta que poseían. Paulo Sousa primero decidió dar entrada a Giuseppe Rossi por Mario Suárez y más tarde a Babacar por Iličić para intentar dar la vuelta al partido, pero ninguno de las dos sustituciones dio el efecto deseado. Además, las malas noticias se acentuaban para los violas, ya que Marcos Alonso se tenía que marchar lesionado y era sustituido por Pasqual.

Después del buen arranque de la Fiorentina en el segundo tiempo, el Milan se desperezó y volvió a sorprender con contrataques a los de Paulo Sousa gracias a la velocidad de Niang. La Fiorentina ya estaba jugando a la desesperada y esto lo aprovechó a la perfección el conjunto rossonero. Dos hombres que habían salido desde el banquillo, Kucka y Kevin-Prince Boateng, fabricaban el segundo gol entre ellos y confirmaban la victoria del Milan. El futbolista eslovaco mandaba el balón en largo al exfutbolista del Schalke 04, que ganaba la espalda a Roncaglia y regateaba a Tătărușanu después de una salida en falso del guardameta rumano para anotar el definitivo 0-2 en el minuto 88.

La Fiorentina se diluye y el Milan coge aire

Con esta victoria, la Fiorentina suma su segunda derrota consecutiva y se aleja un poco más de la lucha por el Scudetto, ya que se queda a seis puntos del líder, el Nápoles. Por su parte, el Milan recupera algunas sensaciones perdidas con este triunfo y sube hasta la sexta posición, colocándose a tan solo tres puntos de los puestos europeos.

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