Francesco Totti, 25 años de 'Il Capitano'
Foto: @OffcialASRoma

Francesco Totti dijo adiós a su Roma. El mayor símbolo romanista se despide del equipo del Stadio Olímpico como jugador a los 40 años, uno de los ejemplos más claros de One Man Club de todos los tiempos. Después de 25 años como futbolista, el club aún le quiere en la dirección deportiva y le ha ofrecido un contrato de seis años.

Es difícil explicar lo que significa Totti para la Roma. Una ciudad que se debe a su Capitano, un jugador que sin llegar a ganar un balón de oro y sin estar en un equipo puntero de Europa, ha conseguido ser una de las mayores estrellas del fútbol mundial.

Foto: @OffcialASRoma
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Nunca cambió su camiseta de los domingos. Con su padre, Enzo, creció alimentando su afición por la Roma en la Curva Sud. Entró en la cantera romana en 1989 y debutó en el primer equipo en 1993. En sus 25 años ha sumado un Scudetto, dos Copas y dos Supercopas de Italia, además de ocho subcampeonatos de la Serie A, siendo el jugador con más partidos disputados y más goles marcados en la escuadra giallorossa, además de ser una institución en la selección italiana con la que ganó el Mundial de Alemania 2006. El balón de plata o el ser incluido en el top 100 de mejores jugadores según la FIFA, son algunas otras cosas que ha logrado Totti en su grandísima carrera.

Inicios en la Roma y la Serie A

Francesco Totti nació con un balón debajo el brazo un 27 de septiembre de 1976 en Roma. Él mismo lo dijo el día de su despedida tras el partido ante el Genoa: “Mi juguete favorito era la pelota y lo sigue siendo”. Su padre, Enzo, fue el “culpable” de que Totti naciese romanista, siempre en esa Curva Sud.

Comenzó jugando en el equipo de barrio, el Fortitudo, como centrocampista. Tras esto pasó por el Smit Trastevere y ya en 1986 se marchó al AS Lodigiani. En esta etapa, su madre, Fiorella, rechazó dos ofertas de grandes italianos: el Milan, ya que no quería que Totti se marchase de la ciudad, y la Lazio, por su sentimiento romanista.

Foto: @RomaSquare
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Es en 1989 cuando comienza la historia de amor con la Roma. Con 13 años entra a formar parte de las categorías inferiores del cuadro giallorossa. Después de tres años, ya con 16, en 1993 hace su debut con la Roma un 28 de marzo ante el Brescia. Emulando a Baggio, Rivera o Mazzola, Totti continuará con la generación italiana del trequartista.

Marcó su primer gol con la escuadra romanista el 4 de septiembre de 1994 en el empate a uno ante el Foggia. Ya en 1995 se haría con la titularidad en el equipo y en 1997 recibiría la capitanía del club, un brazalete que no soltaría en 20 años. El hombre que confía en él y le otorga la posibilidad de ser un símbolo de la Roma es Carlo Mazzone, llegando a ser nombrado jugador joven del año en la Serie A en 1998.

Totti era la nueva esperanza del club, jugando por detrás de Giannini y Balbo. Entre 1995 y 1997, con Carlos Bianchi en el banquillo, la continuidad de Totti se vio en peligro, ya que el técnico argentino le calificaba como “un jugador normal”. La situación se calmará con la entrada al banquillo en 1997 de Zdenek Zeman otorgándole todo el protagonismo que se merece Francesco Totti. Es aquí cunado nacen su famoso taconazo, la espuela e il cucchiaio.

La etapa con y post Fabio Capello

La temporada 2000-2001 ha sido la más positiva para Totti. Con Fabio Capello tanto el propio Francesco como la Roma alcanzaron su plenitud. El equipo de la capital entraba en el 2000 con muy buen pie y con un capitán que a sus 24 años luchaba por ser el mejor jugador del mundo. Capacidad defensiva y físico, esas eran las premisas de Capello y el conjunto giallorossa se adaptó a la perfección. La pareja Batistuta-Totti se convirtió en una de las mejores del mundo. Campeón de Serie A y Supercoppa de Italia ante la Fiorentina, calificado como “el nuevo Gainni Rivera” y quinto nominado en el balón de oro, Totti ya era todo un crack que por fidelidad se atrevió a decir que no al Real Madrid, todo un ejemplo de sentimiento.

La loba capitalina conseguiría dos subcampeonatos más bajo las órdenes de Capello y Totti se convertiría en el máximo goleador romanista con 107 goles, superando a Roberto Pruzzo. Hasta que en 2004, Fabio Capello se marcharía a la Juventus, dejando a la Roma totalmente perdida y con Totti como único referente. El club se recuperó con la llegada de Luciano Spalletti en 2005, formando una nueva dupla: Il Capitano, Totti e Il futuro Capitano, De Rossi.

Foto: @OffcialASRoma
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Esa misma temporada 2005-2006, Totti pasó a jugar como único punta, consiguiendo así la bota de oro y ser el capocannoniere de la Serie A. En la campaña 2006-2007, Il Capitano volvió a ser el máximo goleador de la Serie A, además de conseguir el subcampeonato y la Coppa de Italia. En 2008 fue nombrado, por quinta vez consecutiva, futbolista italiano del año, además de cosechar una nueva victoria en la Coppa de Italia. Y como colofón para ese año, llegó a ser Balón de Plata. Ese año 2008 fue el último con títulos para Totti y su Roma. Claudio Ranieri llegaría al banquillo y lograría un nuevo subcampeonato. Totti es lo máximo para la Roma, la Curva Sud pide su renovación y el club le ofrece un contrato hasta 2014 que Francesco no duda en aceptar.

El inicio del declive de Totti llega en 2011. Luis Enrique ficha como técnico giallorosso e Il Capitano a sus 35 años deja de ser indispensable. Un mal planteamiento de Lucho que dejó a los romanistas fuera de Europa. La vuelta de Zeman en 2012 arreglaría la situación de Francesco. Actuando de extremo izquierdo, ya con 36 años, un jugador que parecía no tener fin. Andreazzoli entrenó a la Roma en 2013 y Totti comenzó a jugar en la posición que mantuvo hasta el final de su carrera, la de falso 9. La entrada en el banco de Rudi García le da una nueva juventud a Il Capitano. Totti es la pieza que hace jugar a Gervinho, Ljajic y Florenzi.

Foto: @OffcialASRoma
Foto: @OffcialASRoma / Despedida en el Olímpico

Su último entrenador ha sido Luciano Spalletti, un hombre con el que ha tenido sus más y sus menos en su vuelta al banquillo romanista. Dos temporadas en las que Totti era cuestionado, no solo por el técnico, sino también por la directiva, era la afición y su capacidad para mantenerse a buen nivel a los 40 años, lo que le permitía seguir en el equipo.

2017 es el año de su despedida. Se marcha un pedazo del AS Roma. Tras el partido ante el Genoa que clasificaba a la Roma para Champions, Totti saltó al campo para decir adiós. El Stadio Olímpico era una fiesta y a la vez un constante baño de lágrimas, incluso del propio Francesco. Vuelta al campo con la ovación de la afición y un discurso final que estremeció al público, terminando con un “os amo”. La camiseta gigante en el centro del campo, las mil pancartas de la hinchada y el fundido abrazo con De Rossi, hicieron de la despedida de Totti una de las mejores de la historia del fútbol.

Selección nacional

Francesco Totti, trequartista clásico italiano. Inteligencia, capacidad goleadora, buena definición, sin ser excesivamente fuerte ni rápido, se convirtió no solo en un mito de la Roma, sino también de la selección italiana.

Internacional absoluto en 58 ocasiones y marcó nueve goles. Debutó en 1998 ante Suiza y anotó su primer gol en el año 2000. Dino Zoff le convocó para la Eurocopa del 2000 en Bélgica y los Países Bajos. Cayeron en la final ante Francia, pero su penalti a lo panenka en las semis ante Holanda. El Mundial de 2002 de Corea y Japón siempre lo recordará, para la posteridad quedará aquel escándalo del árbitro Byron Moreno en el Italia – Corea del Sur de los cuartos de final, donde Totti fue expulsado.

Foto: colombiamundialencontravia.com / Mundial de 2006
Foto: colombiamundialencontravia.com / Mundial de 2006

La Eurocopa de 2004 también la jugó, pero fue expulsado en la fase de grupos al escupir a Poulsen. Será en 2006 cuando consiga el ansiado título. El Mundial de Alemania, el cuarto para Italia, ante Francia. Marcello Lippi fue el último técnico de la azzurra que le pudo convocar antes de su retiro en 2007.

Datos de interés

El denominado Beckham italiano ha mantenido una forma y ha cosechado una carrera envidiable, no a nivel de títulos tal vez, pero si como One Man Club, símbolo de fidelidad y amor a unos colores. En total en su carrera marcó 307 goles, sin ser delantero centro puro, en 783 partidos, toda una proeza. Es el máximo goleador de la historia romanista y el jugador con más partidos disputados.

En su palmarés quedan una Serie A (2001), dos Supercoppas de Italia (2001 y 2007) y dos Coppas de Italia (2007 y 2008). Con la selección logró la Eurocopa sub-21 en 1996, el oro en los Juegos Mediterráneos de 1997 y el Mundial en 2006.​ El Bimbo de oro, el Emperador, el Gladiador, Il Capitano, dice adiós, pero su recuerdo será imborrable.

Foto: Mateo Bazzi (EFE) /Hinchas del AC Milan
Foto: Mateo Bazzi (EFE) /Hinchas del AC Milan

Uno de los pocos jugadores que puede haber presumido de decir no al Real Madrid: “Si me hubiera ido al Real Madrid hubiera ganado tres Champions, dos balones de oro y muchas cosas más, pero prefiero lo que he hecho”. Para la historia quedarán las múltiples muestras de respeto de sus oponenetes: la ovación en el Bernabéu o las pancartas en su favor por parte de la Lazio y el Milán.

Foto: @effesiete / Hinchas de la Lazio
Foto: @effesiete / Hinchas de la Lazio

Por último, recordar estas palabras de Gigi Buffon sobre nuestro Capitano, Francesco Totti: “Querido Francesco, has hecho historia en el fútbol italiano, 20 años en Serie A, que logro… Aún tengo la imagen de tu primer gol en mi mente, fue en un empate entre Roma y Foggia. Somos amigos, tú sabes cuanto me preocupo por ti. Empezamos juntos desde el Sub 15, hemos tenido años espléndidos en la selección nacional y seguimos viéndonos en la Serie A como oponentes. Haces goles frecuentemente contra mí (10 veces para ser preciso, esa es la cantidad de goles que me has hecho) como un campeón que se ha olvidado de nuestra amistad. Luego, tras el pitido final, hay sonrisas entre los dos de nuevo, como cuando te atajé un penal que temí que la piques – me entristeció saber que ese eras tú. Somos de una generación afortunada. Es cierto que, a partir de los 30 años, cada temporada equivale a siete, pero tú pareces que vas atrás en el tiempo en vez de envejecer. Has hecho historia en el fútbol italiano, con el presente y el futuro, eres un jugador del que no se puede dudar. Y para mí, siempre serás un Azzurro. Un abrazo de tu amigo, Gigi”.

Foto: @OffcialASRoma
Foto: @OffcialASRoma / Totti pasando el brazalete a su hijo
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