En un encuentro cerrado, el 'Nordderby' terminó en empate
(Foto: Hamburger SV Twitter)

La atmósfera ya demostraba que no era un partido cualquiera. Los 55.000 espectadores que colman el Volksparkstadion sabían que lo que este sábado estaba en juego era mucho más que un partido de Bundesliga, era el orgullo de ser el mejor equipo del norte de Alemania. El sábado por la noche tuvo lugar una nueva edición del ‘Nordderby’ o Derbi del Norte, el cuál enfrenta a las dos ‘ciudades libres’ más grandes del esa región de Alemania: Bremen y Hamburgo. Por eso, cuando la voz del estadio anunció la salida de los equipos, el canto de los locales se hizo más fuerte y ruidoso y las decenas de banderas azules y negras empezaron a flamear de un lado al otro y desde la tribuna norte se desplegó una gran bandera que cubrió toda la grada mostrando a un simpatizante del Hamburger ‘ahogando’ el escudo del Werder Bremen en un barril. Todo Hamburgo rugía animando a los 11 jugadores vestidos de blanco y rojo que, bajo los focos del Volksparkstadion, defendían no sólo a un equipo, sino a una ciudad. Arrinconados detrás de vallas de seguridad, en un pequeño espacio en la curva de la tribuna oeste del estadio, los aficionados del Werder Bremen respondían entonando sus propios cantos característicos, aplaudiendo a su equipo y listos para apoyar a los de verde, que vencieron en el último clásico del norte por 2 a 1, el año pasado, en el Weserstadion. El ‘Nordderby’ estaba listo, con el añadido que ambos equipos peleaban por salir de la zona baja de la tabla de posiciones. El pitazo del árbitro resonó con fuerza en la noche de Hamburgo y el Bremen empezó el partido.

Primer tiempo

Los primeros minutos fueron parejos y sin mucha acción. Ambos equipos intentaban mantener la posesión del balón, haciendo pases y esperando a que el rival responda a sus acciones. El primer ataque lo protagonizó el Bremen: un cabezazo débil tras un tiro libre casi abre el marcador luego de un error de Mathenia, portero del Hamburgo. El equipo verde, animado tras el error del arquero, tuvo otra chance en el minuto 13, que pasó por encima del travesaño. La rivalidad entre los equipos y la magnitud del encuentro se hizo notar durante todo el partido: luego de cada choque o golpe, los jugadores buscaban confrontar a su rival y, aunque hubo insultos y golpes con el pecho, el árbitro Deniz Aytekin no mostró la tarjeta amarilla.

La primera oportunidad del local llegó al minuto 18: un disparo de Wood, dirigido al arco, fue desviado al córner por la defensa del Bremen en el último momento. La afición del HSV no cesó de animar y cantar durante todo el partido, lo que fue decisivo para los jugadores locales. Un intento de Sakai y un cabezazo de Hunt pusieron en peligro el arco del Werder Bremen, que no podía contrarrestar los ataques del Hamburgo. El primer tiempo finalizó en un amargo empate, en el que el Hamburgo podría haber logrado al menos un gol.

Segundo tiempo

Luego del descanso y la charla técnica ambos equipos parecían decididos a romper el marcador en los primeros minutos del segundo tiempo. El Bremen intentó un disparo de lejos en el minuto 55, que fue controlado sin problemas por el portero del Hamburgo. La rapidez del equipo local en el contraataque puso en aprietos a la defensa del Bremen, pero el disparo de Hahn fue desviado por el arquero Pavlenka.  El delantero estadounidense Bobby Wood paralizó a toda la afición cuando quedó mano a mano con Pavlenka, pero el portero checo evitó el primer gol del partido con su pierna izquierda.

Hamburgo dominó el segundo tiempo ataque tras ataque, pero sin poder anotar. Pasado el minuto 70, el partido bajó su temperatura y hubo pocas oportunidades para ambos equipos. La más clara se la llevó el Werder Bremen: iban 71 minutos cuando un taco de Junuzovic creó el espacio necesario para que Belfodil pudiera mandarla a guardar, pero una enorme respuesta de Mathenia evitó que el equipo visitante pase al frente del marcador.

En los últimos minutos, ninguno de los dos equipos arriesgó delegar más jugadores a la ofensiva para evitar contraataques y el pitido final de Aytekin sentenció que el 107avo ‘Nordderby’ (al igual que el del año pasado en el Volksparkstadion) terminaba en empate.

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