La máquina de Sarri camina con paso firme
Hamšík muestra su dorsal, con el que ha llegado a los 114 goles napolitanos. / Foto: sccnapoli.it

Era un día especial. Más bien una mañana. Leonardo Pavoletti regresaba a Nápoles. A pesar de estar apenas seis-siete meses, el delantero de Livorno se ganó el cariño de los tifosi napolitanos. Lo hacía con su nuevo equipo, el Cagliari Calcio, quienes han tenido un inicio de temporada algo irregular dos victorias y cuatro derrotas). Todo lo contrario que su ex equipo, el Napoli. Los partenopeos han arrancado de forma fulgurante. Líderes de Serie A (junto a la Juventus) con pleno de triunfos. Además, llegaban de ganar en esta segunda jornada europea de Champions League. 

Para encarar de la mejor forma posible el nuevo parón por selecciones, y con el mejor sabor posible, Maurizio Sarri ponía en liza a su mejor once posible. Los de siempre. Aquellos once nombres que retumban por las calles de la ciudad sureña de Italia. Por otro lado su homólogo, Massimo Rastelli, presentaba en San Paolo sus más destacadas cartas, manteniendo firme el módulo de 4-3-1-2, poblando un centro del campo con el que poder discutirle la posesión a los locales. Una atractiva y bonita carta de presentación por parte del equipo sardo. 

La misma historia de siempre

Sin embargo, el Napoli volvería a golpear primero en el partido. Tan solo tres minutos de juego, y después de que Mertens filtrase un balón al área, -eliminado a unos cuatros defensas con un sutil toque- Hamšík perforaba las redes de la portería de Cragno con su disparo con la pierna izquierda al primer palo. El primer gol del eslovaco en la presente campaña. El número 114 con la camiseta partenopea. Es decir, a uno de los 115 que anotó Diego Armando Maradona, el máximo goleador de la escuadra napolitana.

Momento en el que Hamšík marca el 1-0. / Foto: sscnapoli.it
Momento en el que Hamšík marca el 1-0. / Foto: sscnapoli.it

La poca capacidad de generar del Cagliari, unida a la par de voracidad y pausa que imprimía -como siempre- el Napoli, hacía a los de Sarri señores y dueños del partido. El cuadro sardo sufría el mismo 'conjuro' porque el que pasan todos los equipos que visitan el templo de San Paolo. Algo que les hace muy inferiores. Pequeños ante un inmenso latifundio verde, plagado de camisetas azules celestes, que se divierten pasando de forma mimada el cuero de un extremo a otro. Salen a relucir todas las carencias posibles. Y, todo esto, con el rival prácticamente anestesiado, el 'tridente ligero' (Callejón-Mertens-Insigne) y cía les hinca el colmillo hasta no dejar vida posible. Tanto era el dominio, que solo había que ver un dato: 91% de acierto en los pases; o el de Jorginho, quien acabó la primera parte con el 100%. Increíble que Ventura siga prescindiendo de él en las listas con la selección de Italia.

'77' veces Mertens con la camiseta del Napoli

Para más inri, esos problemas que tenían los rossoblù en ataque se prolongaban con la baja del delantero y capitán Sau. Entró en su lugar Dessena, pasando a formar en una especie de 4-4-1-1. Parecía que el Cagliari llegaría con vida al descanso. Nada más lejos de la realidad. 'Ciro' Mertens transformaba un penalti que él mismo provocó. Como se suele decir, el belga se lo guisó y se lo comió. Su séptimo gol y número 77 con el Napoli. Dos a cero en minuto 40 y parecía ya resuelto el duelo. Mientras, los de Rastelli pedían a gritos el entretiempo. Una sensación de que en los primeros 45 minutos, los azzurri se imponían con excesiva facilidad a medio gas. 

Nuevo recital de la máquina de Sarri

El arranque de la segunda siguió la misma línea. Il Dottore Jorginho puso en largo un envío de falta desde la zona de tres cuartos, y ante la duda de la defensa sarda y el propio Cragno de si había fuera de juego, Koulibaly lo aprovechó para empujar el balón al fondo de la portería (ya marcó a la Lazio). Jarro de agua fría monumental para el Cagliari que, si se presentaban con pocas esperanzas, el tanto del senegalés fue el mazazo que las disipó. Con esta nueva diana, el Napoli suma siete jornadas en las que siempre marca tres goles como mínimo. Números espectaculares de la máquina de Sarri. Delicioso. 

Mertens marcó su gol número 77 con el Napoli. / Foto: sscnapoli.it
Mertens marcó su gol número 77 con el Napoli. / Foto: sscnapoli.it

Con el paso de los minutos, se hacía cada vez más espeso el encuentro. En el Napoli, que ya soltó el pie del acelerador hace tiempo, Sarri daba paso al refresco: Rog ingresó en el lugar de Callejón. El de Motril se marchó con cara de pocos amigos, pero ya con la mente puesta en sus compromisos con España, después de que Julen Lopetegui le premiase -y merecidamente- con su convocatoria. El siguiente en salir del verde fue el 'Pitbull' Allan, quien tras una ovación dejaba su sitio al argelino Ounas. Y, finalmente, Ghoulam sería el tercer cambio, con un enorme derroche físico detrás. Mário Rui, ex del Empoli y Roma entre otros, disfrutaría de unos pocos minutos. 

Así se cerró el partido en la ciudad de Nápoles. Con un nuevo triunfo del Napoli, quien se mantendrá líder una jornada más con 21 puntos. Prolongan el pleno de victorias en estos siete primeros partidos. Además, dejan plasmada la forma en la que se llevan las tres unidas, con una superioridad abismal. Por contra, el Cagliari se queda con lo seis que sumaban, acumulando tres derrotas consecutivas. Tiene trabajo por delante Rastelli

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