El Oporto asalta Da Luz

Un golazo de Héctor Herrera en el 90' da la victoria y el liderato a los dragones. A falta de cuatro jornadas para acabar el campeonato, la ventaja es de dos puntos sobre el Benfica.

El Oporto asalta Da Luz
Herrera, Aboubakar y Corona corren para celebrar el gol de la victoria ante un Bruno Varela impotente y arrodillado.
Benfica
0 1
Oporto
Benfica: Bruno Varela, Grimaldo, R.Días, Jardel, Almeida, Fejsa, Cervi (Samaris, min.74), Živković, Pizzi (Seferovic, min.87), R.Silva (Salvio, min. 66) y Raúl Jiménez
Oporto: Casillas, R.Pereira, Felipe, Marcano, Telles, Brahimi, Herrera, S.Oliveira (O.Torres, min 74), Otávio (Corona, min. 80), Marega y Soares (Aboubakar, min.83)
MARCADOR: 0-1, min. 90, Herrera
ÁRBITRO: Arturo Soares Dias amonestó a S.Oliveira (min. 39) Otavio (min.59), Almeida (min. 62), Telles (min.72), Grimaldo (min.81), Herrera (min. 90+1)
INCIDENCIAS: PARTIDO CORRESPONDIENTE A LA JORNADA 30 DE LA LIGA NOS ENTRE BENFICA Y OPORTO DISPUTADO EN EL ESTADIO DA LUZ ANTE 63.526 ESPECTADORES

El último Clásico de la temporada puede decidir el título liguero.  Viendo los precedentes y resultados de los anteriores duelos, podíamos vaticinar un partido con pocos goles y con tendencia al empate debido a los últimos tres encuentros. Los dos clubs siempre quieren ganar, pero se respetan mucho y se nota. El Benfica partía ligeramente como favorito por jugar en casa y por haber ganado los últimos nueve partidos. Una racha arrolladora que había conseguido llevarlos hasta lo más alto.

El Oporto, además de su cruel eliminación contra el ya semifinalista Liverpool, venía de una dinámica más insegura y con dos derrotas en sus salidas a Paços de Ferreira y Belém. El empate los mantendría en la pelea, pero no dependerían de ellos mismos. La última victoria en el partido de mayor rivalidad de Portugal fue cosechada por el conjunto blanquiazul el 12 de febrero de 2016.  Antes de los tres empates ligueros con pocos goles. También fue en Da Luz, como hoy.

Los pequeños detalles decidieron el equipo que salió victorioso de Lisboa. Los guardametas no tuvieron que emplearse en demasía y cuando lo hacían ofrecían seguridad y tranquilidad a sus compañeros. Podríamos decir que, dentro de la igualdad, cada equipo fue algo superior en una parte. La primera, para las Águilas. Casillas en dos ocasiones y el palo evitaron el abordaje lisboeta. La segunda, para los Dragones, con tan sólo dos remates entre los tres palos como ya habían hecho los de Rui Vitoria en los primeros 45’. El capitán mexicano Herrera, fusiló un balón con la derecha desde la frontal del área y en el que Bruno Varela nada pudo hacer. El tino portista decantó el Clásico, asaltando Da Luz y el campeonato.

De menos a más

Arrancó el duelo con calma y gran orden táctica. Sabían lo que se jugaban, era más que tres puntos. Era ganar a tu eterno rival, era tocar con la yema de los dedos el trofeo o que te lo alejaran un poco más, era soñar con el “pentacampeonato” para igualar a tu enemigo, o ver como tendrías que forjar otra andadura a saber cuándo y anualmente para volver a intentarlo. Tras los primeros compases para entrar en calor y detectar flaquezas y estrategias del oponente, los locales se fueron haciendo con el dominio del balón y así, comenzaron a llegar con peligro a la portería de Iker Casillas. Los saques de esquina a favor del Benfica se convertían en norma, mas no intimidaban por esa vía. Cervi en primera instancia y después Pizzi en una clarísima ocasión, ponían las cartas sobre la mesa y anunciaban que iban a por la victoria.

El Oporto acabó sin ningún disparo a puerta en la primera mitad, sin embargo, también disfrutó de claras ocasiones que pudieron acabar en gol. Por suerte para los anfitriones, no necesitaron las intervenciones de Bruno Varela para evitar un posible mazazo. Según pasaban los minutos y ya con el respeto perdido, la situación se desquebrajó y ambos conjuntos empezaron a intercambiarse golpes. A través de Rafa Silva, las águilas creaban vertiginosos contraataques, y en uno de ellos el centrocampista Sergio Oliveira se vio en la obligación de pararlo a través de una falta táctica en la que vio cartulina amarilla. Ricardo Pereira fue uno de los mejores de su equipo y del ataque dragón. Sus internadas por banda derecha ayudaban a la ofensiva blanquiazul y primero con un remate con pierna izquierda y poco después con un gran pase al área pequeña para Marega, que el delantero no logró encuadrar dentro de la portería rival.

Vuelta de tuerca

Después de un mínimo dominio del equipo de la capital portuguesa en cuanto a posesión, disparos totales y a puerta, los de Sérgio Conceição cambiaron la situación. El descanso les calmó y reiniciaron las ideas y mentalidades iniciales. En un desarrollo más trabado, el colegiado en el minuto 81 ya había mostrado cuatro tarjetas amarillas en este segundo periodo. Otra vez, con el paso del tiempo, el peligro crecía, y un gol ya entrada la segunda parte podía ser definitivo. Los visitantes mejoraron en la segunda parte, después de haber sido un poco inferiores en la primera. Y sin hacer mucho ruido, la mejor efectividad en pases y la ligera superioridad en los duelos individuales les estaba provocando tener más oportunidades.

Las sustituciones marcaron el devenir

El técnico Rui Vitoria dio la entrada al argentino “Toto” Salvio por el joven portugués Rafa Silva. El extremo derecho estaba siendo un quebradero de cabeza para la defensa portista, aprovechando su velocidad, salía rápido para el contraataque. Su salida, restó verticalidad al ataque local. En el 74’, el ex rojiblanco Oliver Torres entró por Sergio Oliveira que había sido amonestado y el entrenador Sérgio Conceição no querría arriesgar innecesariamente.

La segunda alteración del Benfica tampoco fue ofensiva. Entró el centrocampista griego Samaris en lugar del otro jugador que estaba en el otro ala, el argentino Cervi. En el 80’ y 83’, entraron Corona y Aboubakar por Otávio y Soares respectivamente. Eran movimientos de jugadores de la misma posición, pero con intención de la búsqueda de gol, ya que eran jugadores que suelen ser titulares, sobre todo en el caso del delantero camerunés. El último cambio del partido donde el técnico benfiquista sí arriesgó tras los dos primeros donde pareció hasta conservador fue realizado en el minuto 87. El ex jugador de la Real Sociedad, Seferovic entró por Pizzi para ser la referencia en ataque.

Herrera se quita la espinita

El 6 de noviembre de 2016 dio lugar a otro trepidante encuentro entre los mejores de Portugal. Esta vez, el Estadio do Dragão fue quien albergó este Derbi. El jovencísimo Diogo Jota había inaugurado el marcador a los 50'. Jugaban en casa y estaban por delante. Instantes antes de terminar, Hector Herrera, regaló inocentemente un córner. Lisandro López aceptó el obsequio y anotó el gol del empate en el minuto 93. No perdonaron la ocasión y acabaron en tablas de forma muy dolorosa para todos y para el internacional mejicano especialmente. Ahora se ha redimido. Un balón rechazado que cae muerto en el semicirculo del área. No se lo pensó dos veces y con un zapatazo anota el gol de la victoria en el campo del contrincante. Lo que ese día perdió, hoy lo ha compensado con creces.

Este triunfo, devuelve al Oporto al liderato de la liga portuguesa a falta de cuatro jornadas para su fin y con dos puntos de ventaja sobre su mayor perseguidor. El Vitória Setúbal será el próximo invitado en el Estadio do Dragão para disputar la vigesimonovena jornada. Se enfrentarán el lunes 23 a las 21:00 hora española. Por otro lado, los ahora segundos clasificados viajarán a Estoril para mantener la esperanza el campeonato el sábado 21 a las 21:30 hora española.