Una pesadilla llamada United
United no pudo con el último de la tabla | Foto: ManUtd

Una pesadilla llamada United

Manchester United cayó como local ante West Bromwich Albion en un partido insólito. Los dirigidos por Mourinho no supieron romper la defensa rival y le regalaron el campeonato al City.

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Lucas Romeo
Manchester United De Gea; Valencia (C), Lindelof, Smalling, Young (Rashford 75); Matic; Pogba (Martial 58); Herrera (Lingard 45); Mata; Alexis, Lukaku.
West Bromwich Albion Foster, Nyom, Dawson, Hegazi, Gibbs, Phillips (Krychowiak 77), Livermore, Brunt (Yacob 90), McClean, Rodriguez, Rondon (Sturridge 85).
MARCADOR0-1, min. 73, Jay Rodriguez.
ÁRBITROPaul Tierney. Amonestó a Paul Pogba (min. 29) y Allan Nyom (min. 77).
INCIDENCIASPremier League. Partido jugado en Old Trafford.

La temporada 2017/18 ha sido una montaña rusa de emociones para el Manchester United, llena de altibajos, futbolísticos y anímicos.  Todo lo que hacía suponer en un principio que sería un año de ensueño para un equipo que venía de ser tres veces campeón en la campaña anterior, con títulos conseguidos en UEFA Europa League, Community Shield y EFL Cup, acabó por ser una pesadilla.

Quizás sea necesario un mea culpa desde lo más alto del club, en el plano deportivo, hasta los propios futbolistas. En las oficinas de Old Trafford tendrán que pensar si realmente armaron el equipo que pedía su entrenador, mientras que los jugadores tendrán que plantearse si han estado a la altura de las expectativas.

David De Gea ha sido un ejemplo de compromiso y actitud, siendo figura absoluta en casi todos los partidos, pero no se le puede pedir al guardameta que también sea goleador, esa fue una función que, por ejemplo Romelu Lukaku, no pudo cumplir con creces, al menos en los partidos en que más se requirió de él, como en UEFA Champions League.

La debacle total de un equipo que falló en momentos clave quedó demostrada esta tarde, con la derrota ante el último de la Premier League, West Bromwich Albion, un equipo que prácticamente está ya mentalizado en disputar el Championship la próxima temporada, pero que salió a disputar el partido con la ilusión no sólo de vencer al segundo de la tabla, sino también de sumar tres puntos de oro en un estadio tan difícil como Old Trafford, intentando tener así un impulso moral ideal para el final de la temporada.

A sabiendas de que el Manchester City sería campeón tarde o temprano, en el United se contentaban con extender un poco la incertidumbre y, a priori, mantener el segundo lugar sobre Liverpool, quedándose así con una clasificaron directa a la próxima edición de la UEFA Champions League.

Sin embargo, lo que debía ser un encuentro más que accesible para una plantilla que venía de remontar en el Derby ante los de Guardiola, se convirtió en pesadilla, demostrando al público todos los aspectos en los que tendrán que trabajar y mejorar para la próxima temporada, si es que quieren volver a gritar campeón.

Teniendo casi disponibilidad completa de su plantilla, José Mourinho envió experiencia pura al campo de juego, dejando en el banquillo de suplentes a futbolistas como Jesse Lingard, otro de los valores altos del equipo en esta temporada, Marcus Rashford y Anthony Martial.

Los primeros minutos fueron los típicos instantes de estudio entre un equipo que apostaba por golpear rápidamente y otro que se conformaba con rescatar al menos un punto. David De Gea tuvo que intervenir para evitar que el West Bromwich Albion abriera el marcador, pero Ben Foster tuvo mucho más trabajo, ante la ofensiva incesante de un United que llegaba pero sin claridad, un problema habitual.

El segundo tiempo llegó con Jesse Lingard en el campo y un impacto casi inmediato del volante, que contó con su oportunidad en sólo unos minutos. Ander Herrera y Paul Pogba fueron los apuntados para el recambio, dejando su lugar a Lingard y a Martial.

Sumar atacantes no fue la solución para el United, sino una maldición, ya que abrió la puerta para que, a pocos minutos del final, Jay Rodriguez convirtiera el primer y único tanto del encuentro, dejando a los locales al borde de la desesperación.

De esta forma, los dirigidos por Darren Moore sumaron tres puntos impensados pero vitales en su casi utopía de permanecer en la primera división, aunque continúa último en la tabla, mientras que el United queda al borde de perder el segundo lugar a manos del Liverpool. 

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