Inglaterra 1966, el fútbol se llena de color
Fotomontaje: (VAVEL)

En las épocas donde los comienzos del Brit-Rock estaba tomando gran fuerza en las emisoras de radio en Inglaterra y el resto del mundo, volvían loca a la fanaticada con: The Rolling Stones, The Animals, The Who, The Beatles, Herman´s Hermits, The Troggs, The Bee Gees, Eric Clapton además de los comienzos de David Bowie, Elton John, Led Zeppelin, Black Sabbath y Pink Floyd dominando las listas musicales de popularidad, el fútbol ya tenía un espacio con las transmisiones en vivo y algunas a color, y para 1966, la sensación era el apoyo de todo un Reino Unido por un equipo.

Invasión Británica de lo años 60's
Invasión musical Británica de lo años 60 | Imagen: Reuters

Pero es en este Mundial de Inglaterra de 1966, cuando hace su presentación el satélite y el color. Aunque la transmisión satelital solo se realizó en la inauguración y la final (para todo el mundo), donde la gran estrella de la presentación fue un perro llamado Pickless que fue el héroe que encontró la copa en el patio de una casa (la misma había sido robada semanas antes de la inauguración del torneo). Ciertos espectadores pudieron disfrutar algunos partidos a color del Mundial y la mayor parte en retransmisión.

El sonido británico de 1966 | Imagen: Reuters

Aquellos que hicieron rodar el balón por primera vez, tendrían en su casa la Copa del Mundo y con la inauguración bajo las palabras de la reina Isabel II, dándose el pitazo inicial y final en el mítico Estadio de Wembley, en donde por primera vez en la historia se transmitiría por televisión a color la máxima justa futbolística.

Los dueños de casa se quedaron con el trofeo, en una definición polémica ante Alemania, la cual no fue la única cosa que empañó el torneo, pues hubo varias acciones en otros cotejos que dieron de qué hablar en el Mundial de los ingleses.

En el momento del máximo triunfo (tras dos brillantes victorias seguidas en los Mundiales) parecía que el sol sobre Brasil no se pondría nunca. Pero cuatro años después los magos de la pelota no lograron ni siquiera subir al podio. En cambio, varios países lo hicieron por primera vez en su historia.

En el año 1966, Inglaterra, la cuna oficial del fútbol, debutó como anfitriona del Mundial que tuvo lugar desde el 11 al 30 de julio. Casi cada partido del certamen contó con la máxima audiencia lo que permitió establecer un récord de asistencia de público, imbatible durante casi 30 años.

Inglaterra vs Portugal, estadio de Wembley 1966
Inglaterra vs Portugal, estadio de Wembley 1966 | Fuente: Getty

El torneo se desarrolló en ocho estadios, entre estos el fabuloso Wembley, el más nuevo de aquel entonces.

La fase de grupos brindó la primera sorpresa. Brasil, ganadora de dos torneos anteriores, no pudo clasificar a la siguiente fase. Y eso que Pelé y Garrincha le regalaron la única victoria sobre Bulgaria. A Brasil lo adelantó Portugal, encabezado por el gran Eusebio, y Hungría. Otro resultado inesperado se dio en el grupo 4 donde la URSS y Corea del Norte se impusieron a Italia y a Chile.

No obstante, en las eliminatorias Corea del Norte perdió ante Portugal ya en la primera ronda. Este encuentro fue uno de los mejores partidos de toda la vida para Eusebio, destacado delantero. Él marcó 4 goles, dos de ellos de penal gracias a lo cual su equipo pudo vencer cuando estaba perdiendo cer a tres (0-3). En ese momento, en otro encuentro, el futuro ganador del torneo, el equipo inglés, ganaba a Argentina gracias al gol de Hurst en el minuto 78.

En la semifinal Inglaterra tenía que jugar con Portugal. Dos goles de Bobby Charlton (que en aquel mismo año ganó el Balón de Oro), permitieron a los ingleses pasar a la final (Eusebio marcó un gol por Portugal). En otra semifinal el equipo de la República Federal de Alemania se impuso a la selección de la URSS dos a uno (2-1).

Inglaterra vs México, estadio de Wembley 1966
Inglaterra vs México, estadio de Wembley 1966 | Fuente: The Telegraph

El encuentro final, que tuvo lugar en Wembley el 30 de julio de 1966, destacó por tres goles de Geoff Hurst y un gol fantasma que fue registrado por el árbitro Dienst y el árbitro de línea Bajrámov. Este momento entró en la historia del fútbol mundial y levantó mucha polémica entre los hinchas. Con el marcador de 2 a 2 este gol marcado en la prórroga permitió a los ingleses cambiar el ritmo del partido. Hurst asimismo marcó el cuarto gol.

En el partido por el tercer lugar Portugal se impuso a la URSS con un dos a uno (2-1). Eusebio y Torres destacaron en el equipo portugués, de la parte soviética Maloféyev marcó el gol.

“Claro que nos dio pena haber fracasado pero fútbol es un juego y en esta ocasión ganaron nuestros contrincantes”. Así comentaban el resultado del partido los soviéticos. En aquel momento aún nadie sabía que el partido por el tercer lugar iba a ser el mejor resultado de la URSS en los Mundiales mientras que los portugueses solo jugarían en esta ronda 40 años después.


Wembley 1966, el triunfo más eterno de Inglaterra, hasta nuestros días

Todas las pinceladas que convierten el fútbol en un lienzo bien acabado se citaron en el estadio más emblemático, en la patria que vio nacer al deporte más seguido del planeta.

Hubo juego, pasión, dramatismo y polémica, rivalidad y pasadas facturas que no tenían que ver todas con la pelota, señorío en el triunfo y en la derrota.

No fue el mejor partido de la historia, pero sí un partido que hizo historia, la final de la Copa del Mundo de 1966 en Wembley.

Inglaterra Campeón del Mundo en 1966, en el estadio de Wembley
Inglaterra Campeón del Mundo en 1966, en el estadio de Wembley | Foto: Getty Images

Todavía no se había acuñado la sentencia de que el fútbol es un deporte al que juegan 22 personas y siempre ganan los alemanes. Venció Inglaterra. Este 30 de julio, también un sábado como entonces, se cumplen 50 años de su gran triunfo, por ahora el único.

El partido llegó condicionado por el pasado y acabó con un poso que marcó el futuro. No era solo que 19 años después del final de la Segunda Guerra Mundial bastantes heridas o prejuicios siguiesen latentes sino que seis años antes los ingleses también habían superado (34-27) a los germanos en la votación que designó quien iba a organizar aquel torneo.

Vuelta Olímpica al estadio de Wembley, tras la victoria de Inglaterra sobre Alemania en 1966
Vuelta Olímpica al estadio de Wembley, tras la victoria de Inglaterra sobre Alemania en 1966 | Foto: Getty Images

Aquel resultado se exhibió seis años después en el marcador del estadio en los momentos previos a la final.

No había piedad, una inmensa mayoría de aficionados locales pobló las gradas, pero tampoco hubo altercados con los numerosos alemanes que se decidieron viajar a Londres.

En las vísperas del fútbol moderno, aquel rudo deporte se guardaba en las Islas bajo códigos que además designaban su pertenencia a la clase trabajadora, lejos todavía del devastador hooliganismo que estaba por llegar.

Otro sugerente contexto lo envolvía todo. La capital británica, y por extensión Wembley, albergaban un entorno festivo. “Swinging London”, había calificado aquel ambiente la revista Time en un emblemático artículo que aquella primavera del 66 había retratado lo que allí estaba pasando, la efervescencia en la moda, la música, la fotografía o el arte, la irrupción de los mods, la corriente de optimismo que convertía a Londres en el mejor sitio para ser joven (el 40% de su población era menor de 25 años) y beberse la vida.

Poster Oficial de la Copa del Mundo de Fútbol, Inglaterra 1966
Poster Oficial de la Copa del Mundo de Fútbol, Inglaterra 1966

El fútbol llegó puntual a aquella cita con un Mundial que se tildó de violento (Pelé y la doble campeona canarinha se fueron para casa tras sacarles a patadas; Argentina acabó el torneo escoltada en Wembley y entre reproches), pero que mostró talentos inmensos como el de Eusebio o apariciones como la de los coreanos del norte, un crisol al que se apuntaron los anfitriones con un equipo más maduro de lo que muchos aguardaban.

Inglaterra creció en el torneo desde la solidez. Firmó una primera fase sin encajar gol y tras superar a los argentinos en el partido más áspero que se recuerda en un Mundial se plantaron en la semifinal sin que Gordon Banks hubiese acudido a la red.

En el camino habían retocado su once con las aportaciones de dos jóvenes como Alan Ball y Geoff Hurst y se presentaron en el tramo decisivo con cinco futbolistas que habían debutado con la selección inglesa. En el mítico estadio de Wembley y en 1966 importaba y mucho.

Alemania se marchó derrotada, pero digna. Pero al fútbol inglés la victoria nunca le pareció menor y todavía celebra con su proverbial reverencia hacia sus mitos el mayor éxito de su historia, una victoria fronteriza porque el balompié estaba en el umbral de la modernidad, también un triunfo eterno e inmemorable hasta nuestros días, del cual viven millones de ingleses en su bendecida isla, llena de cultura, rock and roll, rugby y fútbol.

Willie Lion, mascota oficial del Mundial de Inglaterra 1966
Willie Lion, mascota oficial del Mundial de Inglaterra 1966


Los ingleses inventaron para el Mundial de 1966 la primera mascota de una Copa del Mundo, el león Willie

Toda Inglaterra se volcó con el Mundial de 1966. Idearon su propia canción, "World Cup Willie" de Loonie Donogan. Además el nombre de la primera mascota de la historia de los Mundiales, el León Willie.

Balón Slazenger
Balón Slazenger "Challenge" | Foto: The FA

Por su parte, bautizaron al balón de su Mundial como Challenge, balón que fue hecho por la firma deportiva inglesa Slazenger, dedicada al cricket, rugby y tenis, asimismo dicho balón fue el precursor del esférico Telstar de la alemana Adidas, usado en el siguiente mundial de México 1970.

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