Klopp: “No solo no tuvimos suerte, sino que tuvimos muy mala suerte”

Lamentando la lesión de Salah en la primera parte, el técnico del Liverpool está convencido que la marcha del atacante fue decisiva en el cambio de tendencia del encuentro. Además, no quiere dar más protagonismo del que ya tiene Loris Karius, mientras que acepta el mal momento del vestuario.

Klopp: “No solo no tuvimos suerte, sino que tuvimos muy mala suerte”
Jürgen Klopp en el banquillo | Fotografía: Liverpool

No será una noche para recordar la del Liverpool ante el Real Madrid. Aunque salieron mejor al césped que albergaba la gran final, los Reds se vinieron abajo cuando Mohamed Salah tuvo que abandonar el terreno de juego lesionado. La marcha de su gran estrella lastró a un equipo que nunca más se repuso. A partir de ahí se dibujó otra final. Una en la que los madridistas fueron mejores a través del balón. Los que conseguirían su decimotercera Champions League encerraban cada vez más a un conjunto inglés que volvió a padecer los problemas de otros años: la portería. Karius, que tampoco recordará esa noche, tuvo el dudoso honor de ser el protagonista de la final. Dos errores clamorosos fueron, sin embargo, eclipsados por el gran gol de Bale. Una chilena que dejó boquiabiertos a todos los aficionados a este deporte.

"Es una lesión seria. Una lesión realmente grave. Lo que ha dicho el departamento médico hasta ahora no es bueno"

Uno de ellos fue Jürgen Klopp, aunque el alemán contaba con una posición privilegiada en Kiev. Como técnico del Liverpool pudo presenciar lo mejor y lo peor de su equipo, algo que trató de contar en la rueda de prensa posterior tras haber felicitado al campeón. Considerando clave la lesión de Salah, preocupan aún más sus palabras sobre el estado del egipcio: “Es una lesión seria. Una lesión realmente grave. Lo queríamos todo y no obtuvimos nada, o al menos, nada bueno, porque sí tuvimos la lesión de Salah. No jugó la final y perdimos a un jugador muy importante, como probablemente Egipto pierde un jugador muy importante. Espero que no sea así, pero lo que ha dicho el departamento médico hasta ahora no es bueno”.

En cuanto al impacto que tuvo la retirada del atacante, Klopp es contundente: “Fue algo que impactó a los jugadores, obviamente. Nos echamos más atrás y el Real Madrid trató de encontrar lo positivo de ello, hasta que nos acomodamos un poco. Fue difícil, pero conseguimos llegar 0-0 al descanso y ahí pudimos ajustar algo: defender la zona media, algo que hicimos muy bien, y jugar más al fútbol”. Además, el técnico de los Reds aprovecha para rememorar los buenos minutos que cuajaron con el egipcio sobre el césped: “Todos vieron en la primera parte que fuimos un gran rival. Cambiábamos de banda, manteníamos el balón, teníamos verticalidad, creábamos oportunidades y presionábamos arriba, pero perdimos 3-1. Dentro de diez años nadie hablará de cómo perdimos. Eso es lo que sucedió esta noche”.

"Los errores son obvios pero no tenemos que hablar de ellos porque todo está claro"

El otro protagonista negativo fue Loris Karius, un guardameta desolado que, eso sí, va a contar con el apoyo de sus compañeros y afición. En rueda de prensa, su técnico dejó claro que “no es nada de lo que haya que hablar” con el cancerbero: “Realmente lo siento por él, nadie quiere que suceda eso, pero es lo que ha pasado. Los errores son obvios pero no tenemos que hablar de ellos porque todo está claro. Tiene que lidiar con ello y estaremos con él, no hay dudas al respecto”.

Abriendo el foco y fijándose en el Real Madrid, el ex el Borussia Dortmund considera “decisivo” a Gareth Bale: “Me hubiera encantado decir que no, pero fue decisivo, especialmente con su primer gol. Fue un gol fantástico, increíble. También tuvieron un larguero y uno o dos contraataques, pero nosotros también tuvimos un palo. La diferencia es que necesitas también suerte, especialmente en una final, y no solo no tuvimos suerte, sino que tuvimos muy mala suerte. Con el paso del tiempo veremos todo esto y pensaremos. ‘Wow, ¿cómo pudo suceder todo eso?’ Pero el partido terminó y eso es lo que se puede decir, ya nada cambiará”.

Y tampoco parece que va a cambiar nada en él, a pesar del pobre balance que tiene en finales europeas. Correcto y siempre comprensivo, Klopp desveló cómo se sentía: “No estoy bien, todo lo contrario, pero trato de ser profesional. Lo he dicho varias veces, voy a cumplir 51 años el próximo mes y he perdido partidos antes y ganaré partidos después, sé cómo lidiar con todo esto. Lo que no se puede es evitar la sensación que deja el partido de esta noche. Todos nos sentimos muy mal y el regreso a casa no será el mejor viaje de nuestra vida, pero tenemos que aceptarlo”. Intentando cambiar cuanto antes este sentir del vestuario, el alemán se pone a pensar desde ya en la siguiente temporada.