Análisis táctico de Uruguay 2018: garra y talento al volante charrúa
Foto: AFP.

Orgullo, garra, tesón, bravura, coraje, fuerza, pundonor y corazón, sobre todo, mucho corazón. Palabras que caracterizan a todos y cada uno de los futbolistas que, a lo largo de la historia, defendieron la elástica celeste. En definitiva, calificativos que, por naturaleza, honran y definen al pueblo uruguayo en su totalidad.

Pero sería una osadía pensar que esta selección, comandada por el Maestro Tabarez, solo tiene intangibles. Ni muchos menos. De hecho, van sobrados de matices técnico-tácticos. Nombres charrúas de enorme calado como los Luis Suárez, Cavani, Godín o Giménez, hablan por sí solos. Nadie va a venir a descubrirlos en este Mundial de Rusia precisamente.

Los 23 elegidos

Porteros: Fernando Muslera (Galatasaray), Martín Silva (Vasco da Gama), Martín Campaña (Independiente).

Defensas: Diego Godín (Atlético), Sebastián Coates (Sporting CP), José María Giménez (Atlético), Guillermo Varela (Peñarol), Maxi Pereira (Oporto), Gastón Silva (Independiente), Martín Cáceres (Lazio).

Centrocampistas: Rodrigo Bentancur (Juventus), Carlos Sánchez (Monterrey), Giorgian De Arrascaeta (Cruzeiro), Diego Laxalt (Genoa), Matías Vecino (Inter), Nahitan Nández (Boca Juniors), Lucas Torreira (Sampdoria), Cristian Rodríguez (Peñarol), Jonathan Urretaviscaya (Monterrey).

Delanteros: Christian Stuani (Girona), Edinson Cavani (PSG), Luis Suárez (Barcelona), Maxi Gómez (Celta).

Sistema de juego

El apartado táctico uruguayo parte de una premisa fundamental que, desde el primero al último, tienen interiorizada: todos somos uno. El defensa inicia los ataques, los delanteros inician las defensas. Todo un festival de esfuerzos, ayudas, permutas, coberturas, repliegues y vigilancias defensivas. Nadie es más que nadie en esta selección de Tabárez.

Tabárez, con la duda de un 1-4-3-1-2 o el mítico 1-4-4-2

En cuanto al sistema, el Maestro ha estado probando con dos distintos planteamientos tácticos similares entre sí y diferenciados por la anchura y alturas de la medular: 1-4-3-1-2 y 1-4-4-2. El primero ya fue probado en alguno de los clasificatorios, dejando de lado el mítico 1-4-4-2 más en línea que volvió a retomar para su único amistoso pre-Rusia ante Uzbekistán. La importancia de los volantes en esta selección es fundamental, tanto en su aporte ofensivo como en su llegada a ayudas defensivas de los laterales. Mismo caso con la labor de pressing de Cavani y Luis Suárez, indiscutibles delanteros para Rusia 2018 a pesar de la increíble campaña de Stuani y Maxi Gómez en La Liga.

Claro 1-4-3-1-2 en su último clasificatorio ante Bolivia | TV: BeinSports.
Claro 1-4-3-1-2 en su último clasificatorio ante Bolivia | Fuente: BeinSports.

En la medular es donde persisten todas las dudas de Óscar Washington Tabárez para confeccionar su once de gala que estrenará ante Egipto. A priori, es posible la caída de la formación inicial del sempiterno 'Cebolla' Rodríguez, que podría dar paso a uno de los nuevos talentos celestes para esos volantes interiores, donde destaca Lucas Torreira como el jugador más diferencial, u optar por el oficio de Nández y el desborde de Arrascaeta para seguir con ese medio más lineal que escalado.

En el único amistoso (ante una selección menor como Uzbekistán) durante la concentración uruguaya antes de Rusia, el Maestro se decidió por un claro 1-4-4-2 con Maxi Pereira como novedad en derecha por las molestias musculares de Varela, y una medular de cuatro con Nández por derecha, De Arrascaeta en izquierda y Vecino y Betancur por dentro. Vista la prueba, la selección celeste no desarrolló un juego demasiado vistoso, pero se pudieron ver buenas maneras en la pareja de medios compuesta por Vecino y Betancur, así como destacaron tras salir del banquillo el 'Cebolla', Lucas Torreira y Laxalt (en el LTI). Tres hombres que perfectamente podrían ser una opción durante el Mundial para Tabárez viendo su enorme rendimiento y compromiso.

Cualitativa evolución en la medular

Se pelean por esos puestos que han abandonado su habitual despliegue en banda (en línea de 4) por una versión más centrada (escalonados): Nahitán Nández, Lucas Torreira y De Arrascaeta, tanto para los interiores como para las bandas. El primero de ellos es un centrocampista multiposición, capaz de actuar como pivote, volante exterior y por banda. Torreira hizo un espectacular año en la Sampdoria alardeando de una capacidad de trabajo, de distribución y de golpeo que ha llamado la atención de muchos grandes europeos. Y De Arrascaeta, todo talento tanto para la mediapunta o para el costado izquierdo siempre dispuesto a encarar. Otra de las opciones sería Carlos Sánchez, con mucho más oficio y minutos al servicio de Uruguay y con un guante en el pie derecho.

De los 'corajudos' Gargano, Arevalo o 'Ruso' Pérez...a los refinados Matías Vecino, Betancur o De Arrascaeta

Luego, por no hablar de los nuevos perfiles de mediocentros charrúas: Matías Vecino y Rodrigo Betancur. Más pie y menos despliegue y derroche físico. Lejos quedan ya aquellos mediocentros donde primaban los Gargano, Arévalo o el 'Ruso' Pérez. La agresividad de aquellos mediocentros sigue vigente, pero con un perfil más técnico. Mismo pressing e intensidad, pero con mayor trato de balón. Es decir, una adaptación necesaria al fútbol actual.

Posible once uruguayo | Elaboración propia.
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Matías Vecino es el encargado de sacar el balón jugado; todo un lujo echando la mirada atrás

Ahora, cuando Godín y Giménez se dispongan a sacar desde atrás la redonda, siempre habrá una línea de pase limpia que les sacará de más de un apuro, siempre ofrecida por Matías Vecino. El medio del Inter es el encargado de enlazar defensa-ataque, todo empieza por él. Un mediocentro que, en la pasada Serie A, promedió un 88.3% de pases acertados. Un gran dato que se une al 88.2% de Betancur en la Juventus. Otro nivel como apoyo entre centrales.

Vecino en apoyo entre centrales en salida de balón | Fuente: BeinSports.
Vecino, siempre en apoyo entre centrales en salida de balón | Fuente: BeinSports.

Una absoluta diferencia a cuando esa línea de pase era ofrecida por, entre otros, Arévalo Ríos, con todos mis respetos para el Cacha. Y es que el centro del campo de un Mundial a otro ha cambiado por completo. Del Álvaro González-Ríos al Vecino-Betancur-Nahitan Nández. En 2010, la escena era similar, pero cambiando a González por otro de brega, el 'Ruso' Pérez. Más riqueza individual, más talento, más llegada y, tan solo, menos empaque y empuje. El cambio generacional y de propuesta de Uruguay se ve en su medio y es cristalino. Para más datos, tan solo 'sobreviven' siete jugadores de Sudáfrica 2010.

En definitiva, parece que llegó la hora de que Uruguay sea protagonista en el medio. Menos repliegue y más balón. Al menos en esta cita mundialista tiene jugadores, propuesta y variantes para ello. Calidad y cantidad van de la mano por primera vez en la medular charrúa que hasta se ha permitido el lujo de dejar fuera a hombres de buen pie como Lodeiro, Valverde o Gastón Ramírez. Hace años, esto era una utopía.

Vecino y Betancur, la medular del presente y futuro charrúa.
Vecino y Betancur, la medular del presente y futuro charrúa.

Líneas juntas y repliegue por tramos

Otra de las grandes premisas de Uruguay es ser un bloque. Si suben líneas, siempre juntos; si deciden dar un paso atrás replegando, siempre juntos. Una de las principales razones por las que Tabárez está implantando este nuevo 'rombo' en la medular precisamente puede ser por eso: evitar partirse tanto en el medio en transiciones y una mejor ocupación de espacios más escalonada en las zonas donde se deciden los partidos, en el medio. Aquí, la importancia de los volantes (del más posicional y de los exteriores) es cuantiosa.

Medio escalonado, gran ocupación de espacios y buen trabajo en basculaciones defensivas

Otro apartado táctico fundamental para los uruguayos son las basculaciones, algo que tienen muy bien trabajado. Cuando los interiores van a apoyar a los laterales (que serán Cáceres en izquierda y Varela o Maxi, en derecha) emerge la figura del enganche, De Arrascaeta, que se une a la línea de mediocentros para ofrecer la cobertura. Así, consiguen cerrar muy bien el medio, unido a los tremendos esfuerzos de Cavani y Suárez en la primera línea de presión.

Esta premisa de ser un bloque, no va ajena a los tipos de repliegues que manejan, siempre jugando con la lectura del encuentro. Muy cómodos tanto en un repliegue intensivo con todas sus piezas en campo propio, como en uno totalmente opuesto con un pressing alto con cuchillo entre dientes.

Tan solo 20 goles recibidos en el Clasificatorio, mejor marca desde el de Corea y Japón de 2002

El auge cualitativo en la medular no restó ni un ápice en intensidad, ni en defensa. Jugadores sobradamente preparados para jugar, pero también para bregar. La línea defensiva sigue con Godín como líder con sus fieles escuderos Giménez y Martín Cáceres y, a priori, con Guillermo Varela, que a pesar de no ser importante en el camino a Rusia, ha hecho un gran año en Peñarol. Un dato que habla por sí solo son los 20 goles concedidos durante el Clasificatorio, su mejor marca desde el de Korea y Japón de 2002 (13).

Godín y Giménez, la infranqueable pareja de centrales | Fuente: Conmebol.
Godín y Giménez, la infranqueable pareja de centrales | Fuente: Conmebol.

Potencia aérea

Lejos de cualquier tipo de tópico incierto, la selección uruguaya es un máquina de masacrar a balón parado. Según datos de OPTA, Uruguay fue el país que más goles marcó (13) en jugadas de estrategia (córners, jugada de estrategia y saques de banda).

Uruguay, la sudamericana con más goles (13) a balón parado en el camino a Rusia

Temibles en cada ''pelota parada'', donde Carlos Sánchez fue el absoluto rey durante la fase clasificatoria siendo el encargado de botar todo. Hasta 7 asistencias de gol dio, solo superado por las 8 de Neymar. Ahora, el 'Pato' Sánchez perdió protagonismo en el esquema titular (y con la ausencia de Lodeiro) la celeste se quedó sin sus típicos golpeadores ABP, responsabilidad que ahora caerá en el jugador de Cruzeiro, De Arrascaeta, como pudimos ver en la prueba ante los uzbekos.

Gol de Godín ante Italia en el último Mundial de Brasil | Fuente: EFE.
Gol de Godín ante Italia en el último Mundial de Brasil | Fuente: EFE.

En estas acciones, dos notas destacadas: el perfecto entendimiento entre lanzadores y rematadores, donde en ocasiones parecen servicios teledirigidos; y, sobre todo, los continuos bloqueos y arrastres en cada córner y falta lateral que sirven para dejar a rematadores como Godín o Cáceres libres de marca y con comodidad para el remate. Y cómo no, una capacidad fuera de normal de salto, timing y ejecución de remates.

Un último dato interesante en cuanto a su anotación en las Eliminatorias, es su amplio número de goles con la cabeza (10), donde también son la selección que más anotó de largo. Lejos quedan otras como Chile (7), Venezuela (5) o Colombia (4). Y no solo son potentes en fase ofensiva, sino que son unos excelentes defensores del balón parado con sus defensas mixtas en saques de esquina con jugadores en zona y luego los Godín, Giménez y Cáceres marcando al hombre a los mayores peligros del rival.

Con todo esto y mucho más, los uruguayos intentarán honrar de la mejor de las maneras su menuda pero prolífica patria. Tres millones de razones para volver a dar la campanada en una cita mundialista que afrontan bajo el siguiente lema: "Brilla el sol en Rusia, el cielo es todo celeste". Veremos hasta qué punto es así...

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