Duelo de defensas en el Portugal-España

Duelo de defensas en el Portugal-España

El partido entre La Roja y el combinado luso será una batalla entre dos de las zagas más férreas del planeta. Sergio Ramos y Gerard Piqué forman la mejor pareja de centrales del Mundial, mientras que la línea portuguesa sólo encajó un gol en la fase final de la Eurocopa de Francia. VAVEL analiza las dos estructuras defensivas de los países ibéricos y da las claves para poder superarlas.

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Nehemías Dorta

Toda la repercusión mediática que ha generado la destitución de Julen Lopetegui y el anuncio de Fernando Hierro como nuevo técnico de la Selección Española ha hecho olvidar que este mismo viernes tendrá lugar en Sochi uno de los partidos más atractivos de este Mundial. Frente a frente, los dos últimos campeones de Europa. El Portugal-España será ese partido que mida cuáles son las aspiraciones de ambos de cara al ansiado trofeo mundialista.

Será un choque que se decida por detalles. El ya asentado esquema de Fernando Santos contra lo impredecible y la novedad que pueda aportar Fernando Hierro. Batallas en todas las posiciones, desde la portería hasta la punta de ataque. Pero sin duda, el gran duelo estará en la línea defensiva. Dos de las zagas más completas del planeta se verán las caras y se volverán a ver viejos amigos (y enemigos).

Analizando la defensa de España

Pese al repentino cambio de seleccionador, la lógica hace pensar que Fernando Hierro no probará experimentos contra Portugal. Mantendrá la misma defensa de cuatro y no introducirá ni un tercer central ni a dos carrileros. La lesión de Daniel Carvajal será la baja más notable en la zaga de La Roja, siendo Nacho Fernández y Álvaro Odriozola los que se disputen la vacante. Aunque el lateral de la Real Sociedad tiene unas características más similares a Carvajal, todo apunta a que será el defensor del Real Madrid el que salga de inicio.

¿La mejor pareja de centrales del Mundial?

En Alemania son Jerôme Boateng y Matt Hummels. En Francia, Raphäel Varane y Samuel Umtiti. En Brasil, Thiago Silva y João Miranda. Pero todos los entendidos del fútbol están de acuerdo en lo mismo. Ninguna pareja de centrales está a la altura de la que forma Sergio Ramos y Gerard Piqué. Nunca dos futbolistas tan dispares y de dos rivales tan acérrimos se han entendido tan bien en la Selección. Ambos son poderosos en el juego aéreo, sacan el balón de atrás sin problemas y son unos especialistas en la anticipación y el robo del balón.

Esta temporada, Sergio Ramos se ha vuelto a consolidar como el central a superar en el mundo del fútbol. Sus intervenciones no han dejado indiferente a nadie, siendo incluso declarado enemigo público número uno en Egipto a raíz de su acción con Mohamed Salah. Piqué en cambio ha recuperado esta campaña el nivel que en años anteriores lo había catapultado como uno de los mejores defensas del mundo. Ambos llegan en muy buena forma a Rusia y si mantienen su nivel serán un auténtico quebradero de cabeza para los defensas.

Gerard Piqué y Sergio Ramos | Fotografía: David Ramos // Getty Images

Dos laterales tan diferentes como fiables

Uno es un puñal por la banda izquierda. El otro es la prudencia y el medir las energías. El primero asegura ocasiones de gol, el segundo promete cortarlas. Los dos jugarán de laterales pero pocos jugadores en su posición son tan diferentes en el campo como son Jordi Alba y Nacho Fernández. La verticalidad de lateral catalán contrasta con la seguridad atrás del defensor madrileño y junto a Ramos y Piqué forman una de las defensas más completas en la historia reciente de España.

De la mano de Leo Messi y tras la salida el pasado verano de Neymar, Jordi Alba ha disfrutado en Can Barça del carril zurdo para él solo. Tres goles y 12 asistencias son cifras cuanto menos extrañas para un lateral, pero el canterano del Valencia rompe con los moldes de un defensa al uso. Velocidad, aceleración, llegada hasta línea de fondo y último pase se combinan con una gasolina infinita a la hora de defender.

Por su parte, Nacho Fernández se ha convertido en el comodín de la defensa en el Real Madrid. Aunque prefiere jugar como central, el madrileño ha cumplido también en los dos laterales y su excelente temporada convenció a Julen Lopetegui. Quizás no aporta esa presencia en ataque que caracteriza a Jordi Alba, pero si traerá mucha más seguridad en defensa.

Debilidades de una defensa casi impenetrable

Con tantos nombres de calidad en la defensa española, parece que La Roja no tiene puntos débiles atrás. Aún así, en los últimos años se ha podido ver que, como todas las zagas, también tiene sus carencias y sus puntos flacos. Pero, ¿cuáles son?

1. Centros laterales al primer palo

Una especialidad de Portugal coincide con una de las debilidades de España. La Roja no se encuentra ni mucho menos cómoda a la hora de defender los balones por abajo hacia el primer palo. En los centros bombeados no hay apenas problemas, pues Sergio Ramos y Piqué son poderosos en el juego aéreo y David de Gea es un especialista atajando balones por arriba. Pero cuando la orden del rival es la de poner la bola por abajo, comienza la defensa a desmoronarse como un castillo de naipes. Un gran ejemplo se pudo ver en la Euro de Francia. En la derrota de española contra Croacia, Nikola Kalinic explotó al máximo esa pequeña debilidad que maneja la zaga roja.

En el caso portugués, la orden siempre es que Cristiano caiga en banda izquierda para encarar y apoyarse en el incombustible Raphäel Guerreiro. En el remate esperarán hombres con olfato goleador como Gonçalo Guedes, Bernardo Silva y compañía. Ninguno es un especialista por arriba, pero sí son capaces de anticiparse a su marcador para buscar portería.

       

2. Un jugador fuera de lugar

Si bien es cierto que Nacho Fernández ha cumplido como lateral cuando se le ha exigido, el propio futbolista del Real Madrid ha reconocido que no se siente tan cómodo en banda como jugando de central. Hay que recordar que es su primera gran cita, pues con España sólo ha disputado amistosos y partidos de clasificación. Nunca ha participado en un Mundial o un Eurocopa como internacional absoluto y en su primer partido tendrá que salir de titular y jugar los 90 minutos defendiendo a Cristiano Ronaldo.

Como dice el refranero español, Nacho Fernández tendrá que bailar con la más fea. Cristiano lo conoce bien, ambos son compañeros en Chamartín. Pero la estrella del Real Madrid cambia el papel a héroe nacional cuando se pone la elástica portuguesa y sabrá aprovechar la inexperiencia de Nacho. Además, las continuas subidas por banda de Guerreiro harán que la tarea del jugador español sea doble. Podría hacer bastante daño la selección lusa si logra aprovechar esa superioridad.

Cristiano Ronaldo junto a Nacho Fernández| Fotografía: Masashi Hara // Getty Images

3. Segundas partes, segundas oportunidades

Tener a un lateral tan profundo tiene también sus desventajas. Jordi Alba no durará 90 minutos al 100% de sus fuerzas y un descuido atrás puede hacer que Portugal trace un veloz contragolpe. En este aspecto, en la segunda parte podría aparecer la figura de Gelson Martins. El ya ex jugador del Sporting de Portugal es uno de los extremos más vertiginosos del viejo continente y ya fue capaz de poner patas arriba él solo la defensa del Real Madrid en Champions.

Jugadores como Gonçalo Guedes y el propio Cristiano también son capaces de generar bastante peligro cuando hay espacios a la contra. Si España no tiene ideas o le entra ansiedad con el balón, los errores e imprecisiones en los pases pueden generar esa oportunidad. Ya en el último amistoso contra Túnez ocurrió. Portugal no perdonará como sí hizo el cuadro norafricano.

      

Analizando la defensa de Portugal

A primera vista, la defensa portuguesa no está a la altura de la española. No por nombres. De hecho, de los cuatro titulares de la zaga lusa, sólo Raphäel Guerreiro (Borussia Dortmund) juega en un equipo de primera línea. De resto, Pepe (Besiktas), José Fonte (Dalian Yifang) y Cédric Soares (Southampton), forman parte de clubes mucho menores. Sin embargo, que el lector no se deje engañar por los nombres. Desde que Fernando Santos es seleccionador luso, la defensa de Portugal ha mejorado hasta cotas impensables hace cinco años.

El mayor ejemplo está en la fase final de la Eurocopa de 2016. Superada la fase de grupos in extremis, Portugal se las tuvo que ver en las rondas decisivas con Croacia, Polonia, Gales y en la gran final contra Francia. Tan sólo Lewandowski en cuartos de final sería capaz de superar esa defensa y batir a Rui Patrício. Solamente un gol encajado a la hora de la verdad.

Durante la fase de clasificación para este Mundial de Rusia, Portugal sólo encajó cuatro goles en diez partidos (dos contra Suiza y uno frente a Islas Feroe y Letonia). Para que el lector se haga una idea, a los lusos, con una defensa en teoría inferior, le anotaron los mismos tantos que a Alemania en la fase de clasificación. Francia incluso recibió más goles (seis). Sólo Inglaterra y la propia España encajaron menos que los portugueses (tres cada uno).

La experiencia como baluarte

Liderando la zaga portuguesa estarán dos centrales curtidos en mil batallas como son Pepe y José Fonte. El ex del Real Madrid, ahora en el Besiktas lleva ya a sus espaldas 95 partidos con la Seleção y tiene esa experiencia en el fútbol de gran nivel para poder lidiar con un hueso duro de roer como es Diego Costa. Por otro lado, José Fonte ha sabido ocupar el hueco que en su día dejó Bruno Alves y ha formado una pareja férrea con Pepe. Seguridad en el balón parado y con balones colgados, harán exigir lo mejor del ataque español.

Pepe en el Portugal-Argelia | Fotografía: Carlos Rodrigues // Getty Images

Junto a ellos, Cédric Soares ha logrado asentarse en el once sin apenas ruido. Desde la Eurocopa ha prácticamente doblado su valor de mercado (de 8,50 millones a 15 según datos de Transfermarkt). En el Southampton es una pieza clave y el pasado verano el Chelsea se planteó su fichaje, aunque finalmente el cuadro blue se decantó por Davide Zappacosta. Si logra hacer un Mundialtan sólido como lo fue su Eurocopa, podrá dar el salto definitivo a un grande.

En el otro carril, Raphäel Guerreiro responde prácticamente a las mismas características que Jordi Alba. Interior zurdo en el Borussia Dortmund, Fernando Santos lo ha adaptado a la perfección a esa posición de lateral y cumple a la perfección sus obligaciones defensivas. Tiene un papel mucho más relevante que el de cualquier defensor luso, pues con el rol de nueve que va a desempeñar Cristiano Ronaldo, tiene que ser Guerreiro el que se apodere de la banda izquierda para apoyar al astro portugués e intentar buscarle con un centro al área.

Debilidades de una zaga experimentada

Pese a que los cuatro jugadores que conforman la zaga lusa tienen ya una experiencia más que notoria en los partidos de alto nivel, tampoco están exentos de puntos débiles. Si España logra explotarlos, habrá dado un paso de gigante en su lucha por los tres puntos y el primer puesto del grupo.

1. Rechaces y segundas jugadas 

Uno de los grandes defectos de a zaga portuguesa es la diferencia de intensidad entre una jugada y su posterior rechace. Cuando un balón queda muerto en segunda instancia, los lusos se desordenan, pierden sus marcas y prácticamente sirven en bandeja el gol a sus rivales. En la fase de clasificación, Suiza supo explotar a la perfección esta debilidad y la única derrota que tiene Fernando Santos como seleccionador luso en partido oficial es precisamente contra los helvéticos.

En la victoria de los suizos contra Portugal (2-0), se puede ver cómo Portugal de deshace en los rechaces. En la jugada del primer gol, Ricardo Rodríguez lanza una falta, Rui Patrício logra parar y en segunda instancia aparece Embolo. Completamente solo, sin marcaje y en el mismo punto de penalti.

               

2. Pase de la muerte es igual a gol

En el mismo partido contra Suiza se pudo ver otra de las flaquezas lusas, los famosos pases de la muerte. Si un jugador rival se interna en el área y progresa hasta línea de fondo, el centro puede ser mortal contra los portugueses. Vuelven las imprecisiones, los errores en los marcajes y nuevamente los rivales solos ante la portería.

El segundo gol helvético es un claro ejemplo de ello. Pase interior, Seferovic llega hasta línea de fondo, levanta la cabeza y ya tiene a su compañero Admir Mehmedi libre de marca. Cuando llegan las ayudas defensivas ya es demasiado tarde, pues el jugador del Wolfsburgo ya ha tenido tiempo de parar el balón, preparar el disparo y ajustarlo a la escuadra.

                 

3. Disparos de larga distancia

Precisamente para evitar más goles tras un pase de la muerte, Portugal intenta acumular el máximo número posible de jugadores dentro del área para despejar el peligro. Esto causa un descuido total en la frontal del área, donde un jugador que sepa golpear de media-larga distancia puede causar estragos. Ya lo hizo Mohamed Salah, el último jugador que le ha marcado a los lusos (1-2 ganaría Portugal en ese amistoso en El Cairo).

Desde que Fernando Santos está en el banquillo portugués, el partido donde más goles ha encajado ha sido contra Hungría en la Eurocopa de Francia (3-3). Los tres tantos de los magiares llegaron desde fuera del área y no fueron fruto de la casualidad. Portugal tiene otra gran debilidad ahí y España posee lanzadores precisos para esas distancias.

      

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