El Nigeria-Argentina, un partido para la historia

Ambas selecciones se enfrentaron en la fase de grupos del Mundial con sede en Sudáfrica. Con el plumaje característico de su equipación, la revelación africana intentará batir a los rivales contra los que luchará en el que es el grupo de la muerte de la fiesta moscovita. La historia y la potencia serán sus aliadas de cara a prorrogar el sueño.

El Nigeria-Argentina, un partido para la historia
El Nigeria-Argentina, un partido para la historia

Hoy en día, el Nigeria-Argentina es un encuentro histórico de las citas mundialistas. Pero este aspecto no se entendería sin analizar la cantidad de ocasiones que ambos países se han enfrentado.

El hecho de que estos dos países se enfrenten es casi ya una costumbre. Estos dos combinados nacionales se han enfrentado en un total de cuatro ocasiones desde el Mundial de 1994, en las citas de 1994, 2002, 2010, 2014 y también lo harán este año, en la fiesta con cita previa en el Olímpico Luzhnikí. Además, desde el año 2010, llevan coincidiendo en tres citas mundialistas consecutivas.

Si analizamos el balance de resultados, las estadísticas son claramente favorables al conjunto albiceleste, que le ha vencido a los africanos en las cuatro veces que han jugado. Una vez dado el pistoletazo de salida en esta gran cita, Nigeria tendrá una nueva oportunidad de vencer a Argentina.

La primera vez que coincidieron fue en el Mundial de Estados Unidos, celebrado en el 1994. En esa cita, se enfrentaron en la segunda jornada del torneo, y Argentina venció por la mínima con un 2-1 y gracias a los dos goles de Claudio Paul Caniggia, que remontó el tanto inicial del nigeriano Samson Siasia.

En el Mundial con sede en Francia, disputado en el 1998, no se cruzaron, pero sí lo hicieron en el siguiente, celebrando en el 2002 en tierras orientales. Entonces, el delantero argentino Gabriel Omar Batistuta, dio el triunfo a los albicelestes poniendo el 1-0 en el marcador en la que era la primera jornada de esa gran cita.

En el 2006, Nigeria no se clasificó para disputar la siguiente edición mundialista, por lo que hubo que esperar a Sudáfrica, donde de nuevo, el partido se jugó en la primera jornada, y el resultado fue idéntico, con un 1-0 para los albicelestes, que se llevaron la victoria con el gol de Gabriel Iván Heinze.

En la cita que tuvo lugar en tierras auriverdes durante la pasa edición, coincidieron de nuevo. El encuentro terminó con un 2-3 en el marcador para Argentina, y es el partido en el que posteriormente profundizaremos.

En este 2018, sus caminos volverán a cruzarse. Ambos combinados integrarán el grupo D junto a Croacia e Islandia, dos combinados nacionales que irán a por todas siendo potencia y revelación.

Gabriel Omar Batistuta ante Nigeria | Getty Images
Gabriel Omar Batistuta ante Nigeria | Getty Images

Enfrentamiento en 2014

Viajamos hasta 2014. En este año, la cita se disputó en tierras verdeamarelas y, como en cada cita mundialista, los aficionados miraron con temeridad y respeto a sus adversarios.

En una cita así, cualquier país puede lograr la campanada, y todos sueñan con llevarse el trofeo a casa.

El destino hizo que los albicelestes y las águilas volvieran a juntarse. Sudamericanos y africanos quedaron encuadrados en el grupo F, junto a Bosnia e Irán. Nos esperaba otro bonito enfrentamiento cuatro años después, marcado por la historia y los prolegómenos de la órbita mundial.

Expectativas

El combinado argentino llegaba a esta cita con muchas ganas de volver a lograr el título, tras no haber hecho un gran papel en los dos anteriores. En la edición pasada, habían sido eliminados en cuartos por Alemania, después de haber sido víctima de una contundente paliza con un marcador de 4-0. Muy alejado de lo que se esperaba y de las expectativas que el cuadro nigeriano tenía marcadas, cuatro años después, buscarían venganza.

Por su parte, los nigerianos no suelen generar expectativas muy altas. En la pasada edición, fueron eliminados a la primera de cambio, quedando en la última posición del grupo que integraban. Nigeria es un equipo cuyo plantel dista mucho de tener el potencial que tienen los principales aspirantes. No obstante, casi siempre están presentes en estas citas y eso es digno de valorar.

Momento de forma

Para entender cómo fue el partido, es vital saber cómo llegaban ambos países a este duelo.

Argentina llegaba a este encuentro sin haber perdido y con pleno de victorias, tras haberse impuesto en sus enfrentamientos directos a Bosnia e Irán, sus otros dos rivales de grupo, siendo el último vencido en el último suspiro gracias a un gol de Lionel Messi. Por otro lado, los blanquiazules llegaban a la tercera jornada con su clasificación prácticamente casi sentenciada para octavos de final.

Nigeria también llegaba con opciones de clasificarse, aunque dependía de lo que hicieran Bosnia e Irán en su enfrentamiento en caso de derrota. Su dinámica era de un empate y una victoria y los nigerianos tampoco habían perdido.

Un partido apretado

El partido finalmente concluyó con un marcador de 2-3 a favor de Argentina, teniendo enfrente a una Nigeria muy combativa y que les puso las cosas complicadas.

El primer gol no tardó en llegar. Lionel Messi anotó el primer tanto del encuentro a los 3 minutos de juego tras una buena jugada colectiva. Sin embargo, poco tardó Nigeria en responder. Al minuto siguiente, el delantero Ahmed Musa aprovechaba un despiste de la defensa albiceleste para devolver la igualada al electrónico.

Vincent Enyeama salvó a Nigeria con varias intervenciones de mucho mérito, teniendo la mayoría la firma de Ángel Di María.

Pero cuando ya la primera parte tocaba a su fin y los jugadores estaban a punto de enfilar el túnel de vestuarios, el 10 argentino superó a Vincent Enyeama con un excepcional lanzamiento de falta para volver a poner a Argentina por delante. Con el 1-2, llegó el descanso.

Lionel Messi ante Nigeria | Getty Images
Lionel Messi ante Nigeria | Getty Images

Y Nigeria, nuevamente, reaccionó pronto. Ahmed Musa volvió a marcar tras un error defensivo del combinado albiceleste, marcando su segundo gol de la tarde y estableciendo el 2-2 en el marcador. Y de nuevo, entonces, Argentina contestó. Tres minutos después, Marcos Rojo anotaba el 2-3.

El partido estaba frenético. Nigeria confió en sus posibilidades hasta el final ante una Argentina que aguantó como pudo. Finalmente, Argentina salió victoriosa y ambos conjuntos se clasificaron para la fase de los octavos de final, y lo hicieron gracias al triunfo que Bosnia consiguió ante Irán.

Las dos caras de la moneda

Argentina mostró dos caras distintas: una con Lionel Messi a la cabeza y otra, completamente distinta, sin el astro argentino. Con el crack argentino, se disimularon los numerosos problemas que tuvo la defensa albiceleste ante los atacantes nigerianos, además de que el equipo comenzó a tener un gran poderío ofensivo. Pero, sin embargo, hubo otra cara muy preocupante cuando el 10 se retiró del verde, en la que no se crearon muchas oportunidades de gol y se sufrió mucho en la zona de la zaga.

Es evidente que la ausencia del crack azulgrana pesaría en cualquier equipo, pero Argentina se vio obligada a solucionar sus problemas si realmente quería aspirar a algo grande.

Andadura en el torneo

Ambos países pasaron a octavos. Nigeria cayó en la siguiente ronda ante Francia con un 2-0. Argentina hizo un campeonato espectacular, llegando a la final tras vencer a Suiza en octavos tras un gol agónico de Di María en los instantes finales de la prórroga, a Bélgica en la fase de los cuartos por la mínima (1-0), y tras superar heroicamente a Holanda en semis, pasando a la final tras una fatídica tanda de penaltis. En la final, cayó derrotada ante los alemanes por un 1-0. Gracias a un gol de Mario Götze en el segundo tiempo de la prórroga, los europeos se proclamaron campeones, consiguiendo la que sería su cuarta estrella y dejando anuladas las esperanzas de ensueño del combinado albiceleste, sumido en la frustración.