La evolución del volante uruguayo

La selección de Tabárez se encuentra en una gran proceso evolutivo claramente marcado en una medular en pleno auge cualitativo.

La evolución del volante uruguayo
Vecino (izq) y Arevalo Ríos (dcha), pasado y presente de la medular charrúa en una misma foto | Fotos: Reuters

La garra, condición sine qua non. El despliegue, algo indispensable. El empuje, un matiz preciso. La calidad y capacidad organizativa, una reciente actualización. El mediocentro uruguayo.

La evolución táctica en el panorama futbolístico es el día a día, no es algo ajeno. Hasta los países menos contemporáneos, mejoran día a día implantando lo externo y avanzando en pos de acercarse más y más al éxito. Y Uruguay no iba a ser menos.

Misma agresividad, mejor pie

Llegó la hora de ser protagonistas en la medular; de proponer más que destruir

La selección charrúa, con el maestro Tabárez como sempiterna batuta, vive un profundo cambio generacional teniendo en el medio del campo su mayor transformación. Surgió un nuevo perfil de mediocentro celeste, encabezado y representado por Matías Vecino y Rodrigo Betancur. Mayor calidad y organización, sin perder ese voraz hambre en la recuperación. Atrás quedan aquellos mediocentros donde primaba el meter el pie y achicar espacios, con los Gargano, Arévalo o el 'Ruso' Pérez. La agresividad de aquellos mediocentros sigue vigente en parte, pero con un matiz más técnico y depurado. Una necesaria adaptación al fútbol actual.

En el mundial de 2010, la pareja en el medio fue conformada por Diego 'Ruso' Pérez y Arevalo Ríos, con presencias de Álvaro González. En 2014, el mismo Arévalo Ríos combinando con el Gargano. Todos de un perfil similar: pegar y correr los 90'. En esta nueva cita mundialista, que será la cuarta de Tabárez con Uruguay, llegó la hora de ser protagonistas en la medular, de tener gente que disfrute y no le queme la pelota y de proponer más que destruir.

Atrás quedan aquellos corajudos mediocentros con Walter Gargano, Ruso Pérez o Arévalo Ríos

Para mayor muestra, solo hay que ver una convocatoria de 23 en la que hombres de la calidad de Lodeiro, Valverde o Gastón Ramírez se quedaron fuera. Hace años, estos han o habrían sido piezas claves en la medular. Y ahora, sin sitio. Bien es cierto que aún siguen surgiendo y siendo útiles jugadores de ese perfil más bregador, como Nahitan Nández o el jugador del Getafe, Mauro Arambarri, pero la regla general está con las tornas claramente cambiadas.

Las joyas de la medular

La gran joya de la corona del mediocentro de Uruguay, sin duda alguna, es Rodrigo Betancur. El ex de Boca y actual jugador de la Juventus, es la clase diferencial que siempre le faltó al combinado charrúa y que complementa a la perfección con Matías Vecino. El jugador del Inter es el encargado de enganchar la zona de atrás con la medular y el 'salvavidas' de los 'box to box' de Betancur.

Otro que puede ser importante de jugar con más volantes centrales es Lucas Torreira, otro jugador que está creciendo a pasos agigantados en la Serie A italiana en la Sampdoria. Con menos presencia que los dos anteriores, pero un gran acaparador de espacios y distribuidor de juego, con un lanzamiento lejano impresionante.

También se presentan más futbolistas interesantes como Nahitán Nández, todo un comodín que puede actuar tanto en banda, como en el enganche, como volante de contención. Así como Giorgian De Arrascaeta, jugador de Cruzeiro que puede ser una de las grandes revelaciones charrúas con su vistoso y desbordante juego, ya sea por la izquierda o más de '10' tras los 'matadores' Cavani y Luis Suárez.