Pinchazo serio del Inter en Bérgamo
Foto: Getty images.

Atalanta fue más de principio a fin, gobernó en el campo teniendo mayor posesión de esférico y generando peligro en cada aproximación de cara al arco defendido por Handanovič. A los 3´ de partido ya Duván Zapata avisaba lo peligroso que podía  ser el conjunto de Gasperini, el colombiano sacó un gran remate desde el sector izquierdo obligando a una estupenda intervención del guardameta del Inter, que posteriormente firmó una tremenda atajada en la segunda jugada, pero esta ya había sido invalidada. Atalanta manejaba el balón a placer, ya  Iličić, Gómez y Zapata empezaban a dar síntomas de que iban a tener un gran partido. Al minuto 7 llegaría la primera anotación, la jugada empezó desde el fondo con una limpia salida de balón, Zapata bajó a recibir en la mitad de la cancha para despistar a la defensa,  Iličić recibió a la espalda de los medios nerazurris; el bosniocroata condujo y habilitó al lateral/carrilero por izquierda Gosens, el inglés envió un excelente centro para encontrar en el segundo palo al otro lateral/carrilero Hateboer; que solo tuvo que empujar el esférico al fondo de la red, un verdadero golazo. El local siguió dominando el encuentro a lo largo y ancho de la primera mitad, el equipo de Bérgamo gozó de múltiples oportunidades para golear al Inter en los primeros 45´; pero entre los postes, Handanovic y algunas salvadas de los defensas el primer tiempo culminó 1-0. Marcador corto, pero con un paseo terrible por parte del Atalanta.

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Apenas iniciados los segundos 45´, Inter iba a encontrar un regalo del arquero Berisha –mal despeje- que a la postre terminaría en una mano en el área, por parte del central Mancini; el principal del partido cobraría penal a favor del Internazionale (bastante polémico por cierto, el central del Atalanta no quiso jugar el balón con la mano) Una jugada que ni el más pesimista hincha de Atalanta se esperaba, ni el más optimista hincha del nerazurri imaginaba. La pena máxima sería transformada en gol por el capitán Mauro Icardi a los 46´, con el empate parcial se esperaba otra actitud del conjunto de Milán; pero esto no pasó, los de Bérgamo recibieron bien el golpe y supieron salir de las adversidades propuestas por el partido; algo que Inter no hizo nunca. Los 15´ posteriores al 1-1 fue lo más parejo de los 90´, pero aún quedaba la sensación de superioridad por parte de los de Gasperini; estaban mejor parados en el campo y tenían un plan o idea mejor trabajada que el Internazionale. Al minuto 62 llegó el punto de inflexión del partido, D´Ambrosio cometió una falta innecesaria; Atalanta cargó con toda su altura en busca de la segunda anotación, Iličić fue el encargado de enviar el Esférico al área, en donde Gianluca Mancini iba a encontrar el centro para firmar de un cabezazo la segunda diana del Atalanta. Lo increíble es que Iličić  –el asistidor- se reivindicaba de los fallos de definición cometidos en el primer tiempo, y el central Mancini dejaba atrás la jugada del penal; futbol en estado puro.

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El segundo tanto fue un golpe lapidario para Inter, no había creatividad ni ideas para vencer a la estructura defensiva del conjunto local, todo era improvisado y muy sufrido; cero fluidez mucho menos peligro. Atalanta iba a conseguir el tercer y cuarto tanto sobre el final del partido, otra falta evitable esta vez cometida por Gagliadirni –en el mismo sector izquierdo del segundo gol- iba a dar pie para un hermoso centro de Iličić  que alcanzó a ser impactado por el otro central y una de las figuras del encuentro Berat Djimsiti; el suizo-albanés marcó el tercer tanto tras un sólido cabezazo  a los 88´ de juego. La última anotación del encuentro no podía ser de otro jugador, el emblema y capitán del Atalanta Alejandro “el papu” Gómez, el argentino hizo un golazo cuando agonizaba el final del partido, un gol que terminó de sellar la faena del Atalanta sobre el Inter de Milán y que puso justicia en el marcador; porque el 3-1 era un resultado que no reflejaba ni el desarrollo ni los acontecimientos llevados a cabo en el estadio Atleti Azzurri.

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Spaletti tácticamente superado

Luciano apostó por un 4-3-3 con un mediocampo rocoso, los intérpretes fueron Brozovic –MDC- y Vecino junto a Gagliadirni los interiores. Gasperini pobló la zona de la mitad de la cancha, el sistema táctico fue 3-4-2-1, pero en defensa pasaba a ser un 5-4-1; en donde los carrilleros –Gosens y Hateboer- tuvieron una labor clave, los MCD de Roon y Freuler eran los encargados de tapar los espacios en el medio y distribuir el balón; mientras que Gómez e Iličić eran los creadores de juego. La superioridad en mitad de cancha fue clave, Atlanta no dejó jugar al Inter y aprovecharon todos los espacios que dejó el negriazul.

Gasperini. Foto: getty images.
Gasperini. Foto: getty images.

Pesadilla nerazurri

Espeso, insípido, desorientado, apático y superado; así lucio el Internazionale en su visita a Bérgamo. Un conjunto que careció de rebeldía ante el dominio avasallante del rival, jugadores sin las más mínimas ganas de levantar a su equipo –el partido de D´Ambrosio, Gagliadirni, Perisic y Vecino fue realmente malo- y un DT paralizado al costado del campo con menos reacción que sus jugadores. Spaletti no pudo descifrar ni entender porque el Atalanta le estaba pegando un baile de novela; su planteamiento fue terrible y su lectura del juego peor, ya que no cambió nada en todo el encuentro, solo hizo  sustituciones de posición por posición, que tampoco estuvieron a la altura de los acontecimientos (tenían que cambiar la cara al desastre colectivo e hicieron lo contrario, cayeron en él.)

Spaletti. Foto: Getty images.
Spaletti. Foto: Getty images.

La tarde soñada del Atalanta

Si Inter fue espesura, insipidez, desorden, apatía e inseguridad; Atalanta fue la antítesis del Internazionale. Movilidad, actitud, orden, compromiso y seguridad; un partido digno de enmarcar en un cuadro para mostrarles a los jóvenes como se juega al fútbol. El marcador terminó 4-1, pero con un poco más de contundencia pudo haber sido mucho más abultado y escandaloso; el conjunto de Gasperini nada más en el primer tiempo pudo liquidar la historia, Handanovic impidió 5 o 6 goles cantados, Iličić  erró un gol increíble abajo del arco, los centrales Miranda y Skriniar también salvaron in extremis varios balones peligrosos; un poco más de efectividad y se presenciaba una goleada histórica en Bérgamo.

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