Maurizio Sarri quiere su primer título con la Juventus 
Imagen vía: Juventus FC

El Olímpico de Roma alberga la final de una Coppa Italia en que, por circunstancias adversas, se han disputado las semifinales con cuatro meses de diferencia entre los partidos de ida y los de vuelta, y se ha decidido en una duración de menos de una semana (vuelta de las semifinales y próximamente, la final). El Napoli disputa la que será su décima final de la Coppa Italia en su historia y buscará su sexto título de dicha competición. Su rival, el líder de la Serie A  a falta de doce jornadas completas por disputarse, intentará conseguir su décimo cuarta Coppa en el palmarés. Entre otros muchos, el partido es el principal aliciente de la jornada intersemanal en el panorama internacional. 

En la vuelta de las semifinales, la Juventus de Turín recibió la visita del AC Milán con la pequeña ventaja del gol fuera de casa tras el 1-1 del partido de ida. Hay que remontarse a mediados de febrero para recordar el gol de Cristiano Ronaldo desde el punto de penalti en el descuento del partido de ida que le sirve a la Vecchia Signora para clasificarse a la final de la Coppa Italia, pues el resultado no mutó en el partido de vuelta: empate sin goles. Cumplido el cuarto de hora de partido, Cristiano Ronaldo y Ante Rebic fueron protagonista y deuteragonista, o viceversa, de la acción más trascendente del partido. Primeramente, el de Madeira impactando un lanzamiento de penalti al poste y, unos segundos más tarde, el de Split emulando a Nigel De Jong con una entrada criminal sobre Danilo. Vio la cartulina roja en el 17' y condicionó las posibilidades que tenía Milan de ser finalista. 
 

Teniendo en cuenta el partido de Maksimovic y Koulibaly en la otra semifinal, el conjunto de Maurizio Sarri debe mejorar con balón si quiere ganar la que será su quinta final de la Coppa Italia en seis años. El principal problema fue la velocidad en la circulación de balón, y por consiguiente, las pocas opciones de buscar y encontrar a los laterales (Alex  Sandro y Danilo) con tiempo y espacio para progresar por las bandas. Matuidi sí cumplió con su rol de fijar entre líneas, pero solo hallaban en metros finales cuando Douglas Costa o Dybala recibían en la banda: el primero intentando una jugada simple pero muy bien intencionada en la que Matuidi fijaba al central cercano para que Cristiano Ronaldo atacara el punto de penalti o el segundo palo según el posicionamiento de la defensa rival, con el objetivo de finalizar jugada; y el segundo con controles orientados y conducciones hacia adentro. Cristiano Ronaldo no completó su mejor noche de la temporada. Falto de desmarques en ruptura en ataque posicional y menos participativo de lo habitual. Por su parte, el posicionamiento defensivo del equipo milanés fue correcto. También el partido de sus centrales, Kjaer y Romagnoli.

Al día siguiente, el Nápoles de Gennaro Gatusso se enfrentó al Inter de Milan en un partido en el que también partían con ventaja del partido de ida (0-1 en el Stadio Guisseppe Meazza). Pese a que de fondo se escuchaba a Antonio Conte dar órdenes a sus jugadores casi a pleno pulmón durante los 90 minutos, su equipo no consiguió el pase a la final. Eriksen sorprendió en el primer saque de esquina con el partido con un gol olímpico para empatar la eliminatoria en el minuto 2. El Inter fue el equipo que se encargó de llevar la iniciativa del partido: Brozovic, en ocasiones, a la altura de los centrales; Bastoni lateralizando su posición; Young y Candreva a mucha altura; Eriksen con libertad para recibir a diferentes alturas en zonas centradas; y Lukaku moviéndose al espacio y jugando de espaldas. Su compañero en el ataque, Lautaro Martínez, tampoco completó su mejor partido de la temporada y lo acabó en el minuto 70. Dries Mertens fue el autor del gol que significó la eliminación de los visitantes. David Ospina, clave para la clasificación a la final de su equipo con ocho paradas, envió desde su portería un pase largo a Insigne, que se encargó de asistir al actual máximo goleador de la historia del Nápoles. 
 

El Napoli jugó la segunda parte a aguantar el resultado y no a sentenciarlo. Presionando tímidamente con un solo hombre a los tres centrales del Inter y tapando a los laterales cuando recibían. Al Nápoles le sobraba con una basculación a medio gas ante una circulación de balón que seguía siendo muy mejorable. La entrada del español Fabián Ruíz mejoró los ataques del Nápoles, pero donde los cambios fueron más notorios tienen origen en la figura de Antonio Conte: Biraghi irrumpiendo por el carril izquierdo y Alexis Sánchez de segundo delantero, superando el rendimiento de Lautaro en solo 18 minutos, fueron los de más impacto y encerraron en su propia área al conjunto entrenado por Genaro Gatusso los últimos quince minutos del partido. Maksimovic y Koulibaly despejaron 18 balones entre ambos y son uno de los argumentos para que Los Partenopeos sueñen con quitarle el título a la favorita Juventus de Turín. 

Así pues, Napoli y Juve lucharán por el título copero en condiciones iguales pero en un ambiente anormal: sin público y habiendo disputado un solo partido en los últimos tres meses. El héroe de la clasificación a la final del equipo que será local, David Ospina, no estará disponible por acumulación de tarjetas amarillas. Gennaro Gatusso tampoco podrá contra con Manolas y Kevin Malcuit por lesión. De la misma manera que el partido de vuelta de las semifinales, Chiellini e Higuaín son baja para el conjunto de Sarri. 

No es ninguna novedad que Cristiano Ronaldo puede ser el elemento más diferencial para decidir el título. El ser una final puede mejorar su estado emocional para involucrarse más en el juego del equipo que en el partido contra el AC Milan. Tanto lejos del área como dentro de ella, donde ahí sí puede ser más determinante para subir un tanto al marcador para su equipo. En la presente temporada suma 25 goles y 4 asistencias, cifras notables en relación con su edad. En frente tendrá a un Kalidou Koulibaly que le incomodó el partido a Lukaku el pásado sábado y ha regresado del parón en buena forma. En ataque se agarrarán, sobre todo, a la llegada de Fábian, que pinta a que volverá a la titularidad tras arrastrar una molestias que le dejaron fuera del once contra el Inter; al desborde de Insigne y, a la velocidad y el gol de Dries Mertens. 

Posibles onces 

SSC Napoli: Alex Meret, Di Lorenzo, Maksimovic, Koulibaly, Hysaj, Demme, Fabián, Zielinski, Politano, Mertens y Insigne. 

Juventus de Turín: Buffon, Danilo, Bonucci, De Ligt, Alex Sandro, Pjanic, Bentancour, Matuidi, Dybala, Cristiano Ronaldo y Douglas Costa. 


 

VAVEL Logo