Lisboa sigue siendo encarnada
Fotografía: Patricia de Melo // Getty Images

En una temporada para olvidar por parte de ambos equipos, Benfica ha logrado maquillar su año con una doble victoria. Triunfo en el derbi lisboeta ante el Sporting de Portugal (2-1) y encima logra hundir al eterno rival en la cuarta posición. Pesadilla para los leones, que ven cómo otro Sporting, esta vez el de Braga, les arrebata el bronce liguero.

Poco se jugaba Benfica más allá del honor de ganar un derbi. La presión era para Sporting, que buscaba defender la tercera plaza que diera acceso directo a la Europa League, sin rondas previas de por medio. Una derrota en el Estádio da Luz y una victoria del Sporting de Braga ante Porto les hacía perder esa posición.

Fue por ello que durante los primeros compases del choque, fueron los verdiblancos los que intentaron llevar la manija del mismo. Sobre todo a través de los Wendel y Jovane Cabral, de los más activos del equipo. Un remate de este último se convirtió en la primera ocasión del partido, aunque Vlachodimos no tuvo problemas en atrapar el disparo, muy centrado. Poco después, Pizzi ponía a prueba a Maximiano pero el meta del Sporting logró parar con las piernas.

A medida que pasaban los minutos, Benfica adelantó líneas y empezó a presionar a su eterno rival. Sporting por su parte no tenía prisas, menos aún cuando Uribe adelantaba al Porto en Braga. Pizzi lo intentó con un zurdazo desde fuera el área, aunque se marcó desviado por encima del travesaño.

El dominio encarnado empezó a hacerse más notorio y a la media hora de partido, las águilas se adelantaron en el marcador. Córner sacado desde la derecha por Pizzi, Rubén Dias intenta rematar y el balón suelto lo aprovecha el suizo Haris Seferovic para marcar el primero. Remate en plancha completamente solo del helvético, quinto tanto para él en Liga.

El gol hizo bajar los brazos a Sporting, que apenas daba a basto para defender las acometidas del Benfica. En otra de esas llegadas, un testarazo de Rubén Dias casi supone el segundo, aunque el balón decidió estrellarse en palo antes de marcharse fuera. Dominaban ya por completo los locales y estaba más cerca el 2-0 que el 1-1.

La segunda parte fue una extensión de la primera, al menos en sus primeros compases. Benfica dispuso del balón y de las ocasiones más importantes. Jardel en el saque de una falta lateral tuvo nuevamente la oportunidad de poner dos goles de diferencia, pero Maximiano volvió a intervenir con una gran parada. Minutos después, Franco Cervi falló incomprensiblemente en el corazón del área. Su tiro ni siquiera cogió portería.

Lo poco peligroso del Sporting llegó cuando Sporar empezó a sentirse cómodo de espaldas a portería. Una fenomenal asistencia a Nuno Gomes pudo suponer el empate en el marcador, pero el mano a mano lo ganó Vlachodimos. Gran intervención del meta griego-alemán.

En apenas minutos, el partido dio un giro dramático de los acontencimientos. Por un lado, Sporting tuvo la más clara del partido. Un clamoroso error de Jardel dio la oportunidad a Tiago Tomás de estrenarse como profesional por la puerta grande, pero su disparo se estrelló en el palo. Casi al mismo tiempo, el Sporting de Braga remontaba el partido ante el Porto gracia a los goles de Ricardo Horta y Fransérgio. Por el momento, los bracanenses recuperaban la tercera posición.

El Sporting no se dejó amedrentar con la presión e instantes después, empataba el partido en el Estádio da Luz. Un contragolpe de manual iniciado por Wendel, excelente pase en profundidad a Tiago Tomás y Sporar no perdona en el mano a mano con Vlachodimos. Disparo seco, por debajo de las piernas del portero encarnado.

Con el paso de los minutos y poco a poco llegando al final del encuentro, el partido bajó el ritmo. Pocas ocasiones, Benfica queriendo dominar pero el juego estancado y parado...todo ello favorecía al Sporting, dado que el empate le valía para mantener la tercera plaza.

Sin embargo, en una acción a balón parado llegó el mazazo definitivo del Benfica. Tras un centro medido de Pizzi, Vinícius metió el balón con la escuadra tras un disparo de volea con el interior. En un primer momento, Fábio Veríssimo anuló el tanto por fuera de juego, pero el VAR corrigió esa decisión y el tanto subió al marcador.

Finalmente, el marcador no volvería a moverse. Tampoco lo hizo en el Municipal de Braga, así que el Sporting pierde la tercera plaza y si quiere jugar competición europea la próxima temporada, lo tendrá que hacer por el camino largo a Europa League. El efecto Rubén Amorim se estancó en las últimas tres jornadas.

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