Rashford y Bruno, la combinación perfecta
FOTO: Twitter @ManUtd

Matej Jug hacia sonar el pitido inicial que daba por empezado el encuentro en Old Trafford. Los primeros minutos empezaron con dos equipos sin ninguna prisa por marcar, jugando sus cartas y observando el planteamiento del rival. 
 
Las ocasiones serían para el conjunto del noruego Solskjaer, en dos jugadas sinónimo de seguidas, la primera un disparo lejano de Fred que despejaba fácilmente Gulacsi, y la segunda un centro rebotado que acabaría golpeando la cabeza de un jugador del Leipzig tras un fuerte remate con el interior de Luke Shaw. 
 
El partido lo dominaban los muchachos de Naggelsamn, consiguiendo mantener la posesión con un plan de juego que ya caracteriza a los toros. Pero las ocasiones estaban siendo para los red devils, y es que tras un error de Upamecano, Martial consiguió filtrar un pase hacia Greenwood el cual no pudo rematar correctamente y acabó pasándole el balón por debajo de las piernas. 
 
A pesar del control del Leipzig, la perfecta colocación y la presión del United, conseguían inquietar a la defensa rival la cual en alguna ocasión perdía la posesión con errores en la salida. El partido llevaba un ritmo frenético, y es que por parte de los alemanes, la poca paciencia en el ataque y la eterna posesión acabó propiciando errores que impedían encontrar ocasiones de adelantarse en el marcador, o de probar a De Gea. 
 
El United acabaría confirmando el dicho de “quien la sigue la consigue”, y es que tras un gran pase filtrado de Pogba al joven Mason Greenwood que tras deshacerse de Upamecano consiguió batir a Gulacsi y poner a su equipo por arriba del marcador. Esta jugada se tendría que revisar por un posible fuera de juego, pero al final el gol acabaría subiendo al marcador. 


Tras este duro golpe, los de Nagelsmann supieron reaccionar, y comenzaron a encadenar una serie de jugadas muy peligrosas para la defensa de los red devils, pero ni Nkunku ni Upamecano ni Kampl tuvieron la suficiente puntería para conseguir poner las tablas en el marcador. Pólvora mojada de los alemanes ante un cauteloso United tras el gol. 

 La segunda mitad comenzó con un ritmo muy frenético, tanto por parte del Leipzig como del United, que combatían por el dominio del partido. La ocasión más recalcable de los primeros minutos ocurrió tras un error en la salida de Upamecano, el cual dejó un hueco enorme en la defensa y permitió al United concretar una jugada muy peligrosa que terminaría con una posible mano de Konaté en el área, aunque el árbitro no fue a revisar la jugada, ya que el brazo del defensor estaba apoyado en el suelo y es una excepción cuando el balón rebota en la mano. 
Los dos técnicos cambiaron jugadores buscando así refrescar a sus equipos, tanto Rashford como McTominay entraron en el United, y Sabitzer entró para los de Nagelsmann. Poco después, la entrada de Sorloth permitía al Leipzig jugar más por alto en vez de buscar siempre jugar por el centro. El delantero noruego de 1'93 m es un especialista en los centros, caracterizándose por su juego aéreo. 
 
El partido se convirtió en un ida y vuelta de los red devils. Los cambios mejoraron con creces al conjunto, mientras que al Leipzig les influyó de manera contraria. Las ocasiones más claras las tenía el United, que por partida doble a balón parado pudieron adelantarse, pero Gulacsi salvó por los pelos a los suyos. Al final una jugada que empezó con un pase a Rashford saliendo desde el medio campo acabó con el inglés encarando al portero húngaro y rematando de manera perfecta, consiguiendo así poner a los de Solskjaer 2 tantos por encima. El conjunto inglés quería más, y tras una recuperación de Fred, de nuevo Rashford terminó por acabar rematando el partido. 
 
El Leipzig quería ni siquiera marcar el gol del orgullo, pero el United se había convertido en un tornado, y tras una jugada increíble, entre Fred y Martial, Sabitzer termino haciéndole penalti al francés. Este mismo sería el que se ocuparía de chutar el penalti, el cual no fallaría y pondría el 4-0 en el marcador. Pero cuando parecía que todo había acabado, Rashford consiguió concretar un disparo excelente y se llevaría el balón a casa tras marcar un Hat-Trick. 


El partido acabó con un United que en la segunda parte se enfrentó a un Lepizig demasiado volcado en ataque, esto lo aprovecharían los red devils marcando 4 goles en la segunda mitad y terminando por sentenciar el partido. Muy bien los alemanes en ataque, pero en defensa le encontraron las cosquillas y terminaron haciendo un partido horrendo en cuanto a defensa. 

 

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