Harry Kane salva tres puntos de The Hawthorns
Harry Kane da una nueva victoria al Tottenham./ Foto: Premier League

West Brom y Tottenham se veían las caras en The Hawthorns en el partido que abría la jornada dominical de la jornada 8. Ambos equipos se enfrentaban por primera vez desde 2018, donde el West Brom venció por 1-0 al Tottenham de Pochettino.

El West Brom llegaba a este encuentro tras perder en casa del Fulham por 2-0, ante un rival directo por la permanencia contra el que el equipo de Bilic no dio la talla. Ahora le tocaba recibir a un Tottenham, al cual le ha puesto las cosas complicadas en las últimas temporadas. 

Por su parte, el Tottenham llegaba a este encuentro en un buen momento, y con la oportunidad de situarse en los puestos de cabeza antes del parón de selecciones. Sin embargo, para lograrlo tenía que superar a un West Brom que le ha puesto siempre las cosas muy complicadas en The Hawthorns.

Un Tottenham predecible no crea problemas al West Brom en la primera mitad

El West Brom pone en constantes aprietos al Tottenham durante la primera mitad./ Foto: Premier League
El West Brom pone en constantes aprietos al Tottenham durante la primera mitad./ Foto: Premier League

El partido comenzaba con el Tottenham sirviendo la primera posesión del partido. No obstante, la primera llegada con cierto peligro la tendría el West Brom a través de Callum Robinson, que apunto estuvo de sorprender a un Lloris mal colocado, pero el francés logró rectificar y detener el disparo del delantero irlandés.

La primera llegada con cierto peligro de los de Mourinho sería a través de Heung-Min Son, que tras recibir dentro del área, no fue capaz de rematar debido a la anticipación de un defensor contrario, que impidió que el coreano abriera el marcador.

A pesar de tener el balón, serían los locales quien tendrían las mejores ocasiones en esta primera mitad, en este caso a través de su delantero Ahearne-Grant, que aprovechó un balón colgado desde la banda para rematar junto al poste izquierdo, muy cerca de la portería de la portería de Lloris.

El Tottenham, trataba de aprovechar las constantes internadas de Reguilón por esa banda izquierda, pero aún así no era capaz de sorprender a una defensa muy bien organizaba como la del West Brom.

La primera mitad llegaría al descanso con un empate sin goles, en la que el Tottenham solo fue capaz de tirar una vez a portería a pesar de tener el control de la posesión, y un West Brom que se revelaba y que apunto estuvo de dar el susto a los de Mourinho en estos primeros 45 minutos.

El Tottenham somete a un West Brom que resiste

Reguilón un constante peligro con sus internadas por banda izquierda./ Foto: Premier League
Reguilón un constante peligro con sus internadas por banda izquierda./ Foto: Premier League

La segunda mitad no tendría nada que ver con la primera, con un Tottenham yendo con todo a por el partido, y un West Brom que también tendría su oportunidad.

El más activo en estos primeros sería Harry Kane, quien lo intentaría por todos los medios adelantar a su equipo en el marcador. El delantero ingles generaría hasta tres ocasiones, en las que la defensa rechazaría afortunadamente para Johnstone, que aún no había sido puesto a prueba.

Reguilón sería el primero en poner a prueba al guardameta inglés, con un remate a bocajarro que logró atajar el portero. El lateral español volvería a tener minutos más tarde otra oportunidad, pero en esta ocasión su remate se marcharía por encima de la portería.

Otro que se animaría sería Heung-Min Son, que luciría su gran disparo desde la frontal, para poner a prueba a un Johnstone muy bien colocado.

No obstante, la más clara del Tottenham en todo el partido la volvería a tener Reguilón, que perdonó una ocasión de las que no se pueden perdonar, tras recibir un balón en el segundo palo, que el lateral español mandó fuera con el portero ya vencido.

El West Brom perdona y Kane sentencia

Kane viendo como su remate se cuela en el interior de la portería./ Foto: Premier League
Kane viendo como su remate se cuela en el interior de la portería./ Foto: Premier League

En una segunda mitad en la que el Tottenham fue el claro dominador, continuaba empate pasado el ecuador de esta. A pesar del claro dominio de los Spurs y con un empate que sabía a oro en ese momento, los locales fueron a por el partido.

Tras la clara ocasión de Reguilón, el equipo de Bilic comenzó a sembrar miedo en el equipo de Mourinho. En primer lugar y la más clara con Conor Gallagher, que se sacó un magnífico disparo que repelió el palo de la portería de Lloris, que se libraba de un gol cantado.

Esto no quedaría aquí, y es que tan solo dos minutos después Ahearne-Grant pudo abrir el marcador, tras recibir solo dentro del área, pero su remate se marchó fuera. Dos ocasiones muy claras, que le acabarían costando muy caro al final del partido.

Mourinho iría con todo dando entrada a otro delantero como Carlos Vinicius, que a los pocos minutos de entrar, estuvo a punto de sorprender a Johnstone con un disparo esquinado desde la frontal, que obligó al portero inglés a realizar una de las paradas del encuentro.

Parecía que los puntos se escapaban para el Tottenham, pero en una rápida transición ofensiva por banda derecha, terminaría con un centro de Doherty para Harry Kane, que batiría a Johnstone con un remate inapelable de cabeza  junto al poste izquierdo, con el que daría una victoria agónica a su equipo.

Victoria muy sufrida para el Tottenham, que se coloca en puestos de Champions League, en una salida que siempre ha sido complicada para los Spurs, y de la que sacan tres puntos muy importantes de cara a seguir en la lucha por ganar la Premier League.

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