Entrevista. Nacho Alastuey: "EEUU me permite seguir desarrollando mi carrera deportiva y académica al máximo nivel"
Fotomontaje: June Lavín Caballero | Imágenes: @nachoalastuey10 (Instagram)

La relación entre el fútbol y Estados Unidos es cada vez más estrecha. Quizá así podría comprenderse y abordarse el éxodo de jóvenes promesas españolas que ponen rumbo a territorio americano para continuar con sus respectivas pasiones año tras año. En el caso de Nacho Alastuey, el centrocampista de 20 años comenzó su andadura en el mundo del fútbol en las categorías inferiores del Real Zaragoza, entidad en la que siempre dispuso de rédito, y fue considerado uno de los jugadores más trascendentes de su camada (2000). En la misma línea, comparte pasión con su hermano, que en la actualidad milita en la cantera del FC Barcelona, desempeñándose también en la medular. Relegando a un segundo plano las tradiciones familiares, hoy día defiende los colores de la Florida Atlantic University en el equipo masculino de fútbol, elenco en el que ha encontrado su sitio y ha sido capaz de compaginar su vocación con sus estudios universitarios. 

Nacho Alastuey controla el balón durante un partido con FAU Men's Soccer | Fuente: @nachoalastuey (Instagram)
Nacho Alastuey controla el balón durante un partido con FAU Men's Soccer | Fuente: @nachoalastuey (Instagram)

En la misma línea, el que fuera canterano del Real Zaragoza se encuentra inmerso en uno de los mejores momentos de su trayectoria  profesional y personal, disfrutando de del crecimiento y evolución del fútbol en Estados Unidos. Con el propósito de conocer mejor sus inquietudes y dilucidar las ventajas que ofrecen las becas a jóvenes deportistas en Estados Unidos, Nacho Alastuey atiende a VAVEL España. 

Pregunta: Bueno, Nacho, en primer lugar, ¿qué tal está y cómo le están yendo las cosas en estas fechas tan señaladas en el calendario?

Respuesta: Ahora mismo estoy en España, vine en diciembre, que es cuando acabamos los entrenamientos. Las clases las tengo online y los exámenes también podré hacerlos online. Siempre que vengo a España, disfruto mucho de la compañía de mi familia y amigos, que es lo que más echas de menos cuando estas en Estados Unidos, aunque también tengo ganas de volver. 

P: Aprovechando que todavía estamos en las primeras preguntas y momentos iniciales de la entrevista, me gustaría que contara cómo empezó su andadura en el mundo del fútbol, si se trata de una tradición familiar a la que se sumó junto a su hermano o si, simplemente, fue mera casualidad. 

R: Mi abuelo jugaba al fútbol, no de manera profesional, pero sí le gustaba mucho, igual que a mi padre, que es un forofo del fútbol. Ha jugado desde pequeño y siempre le hemos visto jugar mi hermano y yo. Ese gusto por el fútbol se los debo a ellos, a todos nos encanta el fútbol y lo jugamos desde los dos o tres años. Mi padre, mi hermano y yo nos hemos pasado toda la vida pegados al fútbol. 

P: Estuvo en las categorías inferiores del Real Zaragoza un total de nueve años, consiguiendo gestas al alcance de muy pocos equipos, ¿cuáles cree que son las claves para mantenerse año tras año en una cantera de un club tan importante? Además de lo futbolístico, ¿el conjunto maño le ayudó a formarse también como persona?

R: He jugado nueve años en la cantera del Real Zaragoza, y es algo que no es fácil, todos los chicos de la ciudad quieren jugar allí. Es algo que no viene solo, requiere trabajo y mucho amor por lo que haces. Te requiere muchos sacrificios; al final, muchas veces tienes que dejar de salir con tus amigos, cuidarte y muchas más cosas, pero esas considero que son las claves para mantenerse año tras año en la cantera de un club como el Real Zaragoza. 

Está claro que el mundo del fútbol es un mundo duro, pero siento que estar en la cantera del Real Zaragoza me ha ayudado mucho, ha modelado mi personalidad y ha sido un honor para mí pertenecer a la cantera del equipo de mi vida. 

Instantánea de Nacho Alastuey durante su etapa en las categorías inferiores del Real Zaragoza | Fuente: @nachoalastuey10 (Instagram)
Instantánea de Nacho Alastuey durante su etapa en las categorías inferiores del Real Zaragoza | Fuente: @nachoalastuey10 (Instagram)

P: Intuyo la respuesta, porque fue una machada suprema y bastante 'sonora' en los medios de comunicación, pero, ¿recuerda con especial cariño alguno de los momentos vividos en su etapa en el Real Zaragoza?

R: Cada año tiene momentos muy bonitos, pero me gustaría quedarme, además de con el Campeonato de España, con el día en Reus; allí ganamos la Liga, fue mi último año en División de Honor y fue una recompensa al esfuerzo, a muchos años de trabajo y pasión, al zaragozismo, fue lo máximo. Poder hacer historia con el club que amas, es lo máximo. Pelear contra rivales como el FC Barcelona o el RCD Espanyol... Además, poder marcar el gol y conseguir todo eso fue increíble El abrazo que me di con mi padre después de ganar... Fue el día más bonito de mi carrera futbolística.

Poder hacer historia con el club que amas, es lo máximo

P: En mayo de 2019 comunica, a través de Instagram, que su periplo en la cantera del Real Zaragoza ha concluido. ¿Qué motiva esa decisión y cómo de difícil fue renunciar a seguir ligado al equipo de su vida para emprender nuevos retos en otro país?

R: Yo siempre he dicho que hay muchas más cosas además del fútbol. El fútbol, como dice Iván Martínez, es lo más importante de las cosas menos importantes. Mi formación académica también es muy importante para mí y, si seguía en España, sentía que pronto iba a tener que decantarme por una de las dos cosas. Yo estaba haciendo Derecho y ADE, y en mi último año en España, en primero de carrera, ya me estaba costando, y yo no quería dejar de prestarle atención.

En cambio, en Estados Unidos, va ligado. Juegas para la Universidad, no hay clubes, entonces te ayudan mucho más. Se aseguran de que puedes mover trabajos o exámenes para poder llegar a todo. Era lo que necesitaba, yo no quería decantarme, y en EEUU me dieron la oportunidad. Además, la vida universitaria allí es increíble, tantas culturas diferentes... Fue un gran reto para mí. Fue también complicado irme, estaba jugando para el equipo de mi vida, cerca de familiares y amigos, pero creo que llegó el momento de dar un paso hacia adelante. 

Las becas a jóvenes deportistas en EEUU: nivel de inglés, nivel deportivo y nivel académico

P: Cuando decide dejar el Real Zaragoza, ¿ya tenía seleccionada la Universidad de Estados Unidos en la que iba a enrolarse? Cuéntenos un poco más del proceso de selección del proyecto, cómo se forjan las becas a jóvenes deportivas, si hay diferentes tipos, qué incluye cada una… 

R: Yo empecé el proceso en noviembre de 2018. AGM llevaba contactando conmigo un año, es un proceso largo que debes empezar con tiempo. Es otro país diferente. Yo, cuando lo empecé, estaba todavía jugando en el Real Zaragoza, la primera vuelta, pero tenía claro que me quería marchar a Estados Unidos. A partir de ahí, lo que tienes que hacer es recopilar highlights en vídeos, para que te vean los entrenadores. Yo fui un fin de semana a Madrid, a jugar dos partidos a los que vinieron muchísimos entrenadores de Estados Unidos.

Las becas se consiguen con tres requisitos: expediente académico que tienes en España, tu nivel deportivo, es decir, con los vídeos los entrenadores se hacen una idea de qué tipo de jugar eres y, por último, los exámenes de inglés, tanto la selectividad americana como el TOEFL. Eso reúne un poco lo que va a ser tu beca. Las Universidades más potentes del país, tienen exigencias mucho más altas, te van a exigir un mayor nivel de todo, y de ahí para abajo. Por ejemplo, si tienes un ocho en lo académico y otro ocho en lo deportivo y optas a una Universidad exigente y top, quizá la beca solo sea del 50%; en cambio, en una menor, posiblemente te concedan el cien por cien. Tienes que valorar tú qué es lo que más te interesa. Yo, en mi caso, cuento con muy buen nivel académico, buen nivel de inglés y había jugado en el Real Zaragoza durante nueve años, así que tuve grandes activos a la hora de seleccionar la Universidad. Muchos entrenadores contactaron conmigo, la mayoría del 100%, aunque finalmente me decidí por la que creía que me iba a hacer sentir más a gusto y más cómodo. Así fue como empecé. 

Los presupuestos de las universidades de EEUU son limitados, no pueden becar con el 100% a todos los deportistas

Los entrenadores me vinieron a ver a España y, a partir de ahí, empezamos a negociar. Es muy importante saber cuánto te quiere un entrenador, es el que, al final, te va a dar la beca. Si le gustas mucho y cumples los requisitos académicos de la Universidad, apostará por ti. A veces tienes que negociar, porque el entrenador quiere conseguir que vayas a su universidad, dándote no todo lo que debería, porque también tienen que traer a otros jugadores. Deben regular un poco el presupuesto, que es limitado, porque no pueden garantizar becas del 100% a todo el mundo. Así es como funciona el sistema de becas. 

Fuente: @nachoalastuey10 (Instagram)
Fuente: @nachoalastuey10 (Instagram)

P: Además de emprender nuevos retos con Florida Atlantic University, también se embarcó en una aventura un tanto desconocida, LaLiga ProPlayer. ¿Podría decirnos en qué consiste y qué le hizo decantarse por ella?

R: Tuve la suerte de que el año en el que me fui a Estados Unidos, AGM, que fue la empresa que me ayudó y me facilitó los trámites, llevó a cabo un programa de partnership con LaLiga, que se llama LaLiga ProPlayer. A diferencia de otros tipos de deportistas, es un programa que ayuda a los jugadores formados en canteras de equipos españoles. Fue el primer año que se hizo, nos ayudó, porque éramos más visibles, teníamos más prestigio y nos ayudaron con visibilidad también. Había tasas que no teníamos que pagar y lo más bonito es la comunidad que hemos formado. Hacemos videollamadas, tenemos un grupo de WhatsApp, cualquier duda nos la preguntamos y la verdad es que creo que es algo muy bonito, me enorgullece pertenecer a ella.

P: ¿Qué tal fue la adaptación a un nuevo país, idioma, manera de entender el juego y sistema educativo totalmente diferente?

R: Sí que es verdad que al principio cuesta, porque es todo muy diferente. Cambias tu vida entera, cuando vine a Estados Unidos empecé una vida totalmente nueva, ahora parece que tengo dos (risas). La gente con la que pasas el tiempo es diferente, cultura diferente, también horarios, entrenamientos, comidas... Cuesta llevarlo. Yo tuve momentos difíciles, pero cuando te adaptas, la verdad es que es muy bueno. Estoy muy contento, vivo allí como si fuese un profesional, veo que progreso a todos los niveles y en el tema universitario americano, te preparan mucho más para la vida laboral, es otro tipo de formación, mucho más orientada al mercado laboral que reniega un poco de la teoría, y eso me encanta, no puedo estar más contento de estar en Estados Unidos. 

Imagen de Nacho Alastuey durante los instantes previos al inicio de un partido | Fuente: @nachoalastuey10 (Instagram)
Imagen de Nacho Alastuey durante los instantes previos al inicio de un partido | Fuente: @nachoalastuey10 (Instagram)

P: Realmente y a día de hoy, el éxodo de deportistas españoles a Estados Unidos es una cuestión cada vez más asidua y frecuente, ¿considera que España debería instaurar un modelo similar que frenase la 'fuga de talentos' y facilitase la compaginación del deporte y estudios universitarios? 

R: Sí, ojalá algún día se llegue a ese punto en el que se cree un sistema que se puedan compaginar el deporte y los estudios, como se hace en Estados Unidos, pero a corto plazo no lo veo. No sé si hay interés en que eso suceda, por lo que a largo plazo no lo veo. Con todo el tema de la COVID-19, no se sabe lo que va a pasar, pero en EEUU todo el mundo quiere quedarse a estudiar allí; al final, creo que deberíamos ser un poco autocríticos y saber mirar hacia los países a los que la gente quiere ir, porque algo harán bien. Tenemos que ver qué es lo que estamos haciendo mal para que la gente quiera irse. 

P: Igualmente, en Estados Unidos hay varias divisiones a la hora de jugar al fútbol. En su caso, ¿en qué división milita y cuál cree que son las diferencias entre unas y otras?

R: Hay tres federaciones: la NCAA, la más conocida, dentro de ella hay tres divisiones (D-I, D-II y D-III); en la primera hay en torno a doscientas universidades, las mejores del país, no están ranqueadas solo por nivel deportivo, también por lo académico, recursos, cantidad de gente que va a la universidad y cosas así.  Puede darse el caso de que un equipo de división dos sea mejor que uno de la primera, pero suelen ser las más conocidas, de las que la gente hable. En la División II son 400 ó 500 universidades, y ya, en la tercera, hay muchísimas más.

También está la Federación NAIA, allí hay bastante universidades y la última federación también cuenta con muchas universidades. Luego, también están las que no disponen de secciones deportivas, que son muy pocas, pero hay. En la División I, todo se agrupa en conferencias; yo estoy en una muy competitiva que nos ayuda a mejorar, a evolucionar y a ser mejores, pero así es un poco el funcionamiento de cada una de ellas.

P: ¿En algún momento se ha arrepentido de la decisión que tomó o ha pensado en volver a España?

R: Al principio tuve un mes no muy bueno, cuando llegué. En ningún momento me arrepentí, pero echaba de menos España, como es normal, pero son cosas que pasan. Ahora, echas un vistazo atrás, y te das cuenta de cómo has evolucionado, madurado, de lo que has aprendido, y se te pasa todo. Son momentos que pasan, pero ahora, cada vez que pasa el tiempo, estoy más alegre y contento de la decisión que tomé y más feliz de estar en Estados Unidos.

Proyectos deportivos, y también académicos

P: A través de su cuenta de Twitter, se ha mostrado satisfecho y feliz de iniciar también nuevos proyectos relacionados con sus estudios en 'Generación Inquieta', una alternativa que apuesta por la juventud y el talento. ¿De qué se trata? ¿Qué facilidades le ofrece la Universidad a la hora de compaginar estudios y deporte y a la inversa?

R: Desde mayo, me enrolé, junto a varias personas, en un proyecto que se basa en desarrollar una página web que ayude a los universitarios a guiar su camino académico y profesional. Los universitarios están perdidos, no saben qué hacer, y creo que esto que estamos creando va a ayudar mucho, más en este panorama tan complicado de la era COVID-19.

En cuanto a las facilidades, principalmente y al ser deportista, estás visto como un ejemplo a seguir. El trato con los profesores y alumnado es muy positivo. Vas a clase, y cuando hablas con los profesores, ves que valoran que estés compitiendo con la Universidad, que prestes atención, que vayas a clase... Yo soy ese tipo de alumnos que siempre se interesan por lo que se imparte, aunque me pierdo clases por viajes, obviamente. Los profesores valoran mucho eso, y a ti te motiva a seguir aprendiendo. Esa percepción la valoro mucho. También el tema logístico; te facilitan fechas de entrega, te mueven trabajos, exámenes... Y luego tenemos una especia de tutor que te ayuda con todo, no solo en el ámbito académico, también con el deporte; es una figura muy importante. 

P: Relegando a un segundo plano las cuestiones meramente deportivas, detengámonos en una cuestión recurrente como lo es la COVID-19. En su caso, ¿regresó a España y pasó el periodo de confinamiento  con su familia o le tocó quedarse en Estados Unidos? ¿Cómo lo vivió?

R: El confinamiento lo pasé en España, llegué en marzo para pasarlo con mi familia. Fue una situación complicada, estar encerrado durante dos meses no es muy agradable, menos para los deportistas, pero fue una forma de pasar más tiempo con mi familia. Estuve mucho con mi hermano y con mi padre. Fue una época que me acercó muchísimo a mi familia, me reinventé para seguir haciendo deporte y nunca pensé que, encerrado en casa, pudiese hacer tanto ejercicio. Fue diferente, pero me lo pasé bien, lo disfruté y me acerqué mucho más a mis amigos, con videollamadas, y a mi familia. 

El confinamiento me acercó a mi familia y a mis amigos

P: Sin tantos meses sin jugar y competir a causa del coronavirus, ¿el cuerpo técnico del equipo masculino de Florida Atlantic University le facilitó algún programa de entrenamientos personalizados? 

R: Nuestro equipo tiene un grupo de preparación física que nos fijó diferentes planificaciones, pero al final hay gente de todo el mundo, y en cada país las restricciones variaban. Había gente que podía salir a correr, gente que no. Había, también, varios planes de entrenamiento, pero tú, según tu situación, hacías la rutina que te tocase. Yo, por ejemplo, no pude hacer la de salir a correr, pero así funcionábamos.

P: Esta pregunta no guarda relación con las anteriores y tampoco con las siguientes, pero, ¿se considera una persona supersticiosa? ¿Realiza algún ritual a la hora de saltar al campo? ¿Siente predilección por algún número en concreto?

R: Sí, soy supersticioso, tampoco mucho, pero tengo mi rutina de antes de cada partido, también en la vida cotidiana. El '10' es mi número de la suerte, el que he llevado siempre, y las rutinas me las guardo para mí, porque es algo personal (risas). 

P: ¿Sigue los partidos del Real Zaragoza desde la distancia? ¿Sueña con volver a enfundarse la elástica del equipo maño en algún momento de su vida? Si es así, ¿qué cree que debe hacer para lograrlo?

R: Sigo bastante los partidos del Real Zaragoza, aunque a veces, por la diferencia horaria, no puedo seguirlo como me gustaría, pero lo intento, y más ahora, que hay varios canteranos jugando. Mi sueño siempre ha sido debutar en La Romareda, en Primera División, con el Real Zaragoza. Lo que debo hacer para conseguirlo es seguir trabajando, seguir esforzándome y seguir disfrutando, es algo que hago con pasión, me encanta entrenar y jugar. 

P: Por último y aprovechando la entrada de un nuevo año, ¿qué le pide Nacho Alastuey a 2021 tanto en lo profesional, como en lo personal? 

R: Pues es sencillo, le pido salud para mis amigos y para mi familia; y también, cumplir todos mis objetivos deportivos y académicos, sería una muy buena señal. 

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